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#351
Capitulo 40


Entramos en casa, la oscuridad de la casa nos envuelve, solo se intuían sombras por la poca luz que entraba de la calle a través de la ventana.
Cierro la puerta tras de mí y aun sin decir nada Leon me abraza. Yo, al principio un poco desconfiado no hago nada, pero escasos segundos después le rodeo con mis brazos y le aprieto fuerte contra mi cuerpo.
-Te he echado de menos.-Dice mientras se separa de mí.
-Yo también a ti, pero antes de hablar de esto tienes que explicarme unas cosas, tengo varias preguntas que hacerte.-Le digo mientras me acerco al interruptor de la luz para no estar en tinieblas.
-Por supuesto, lo que quieras, te responderé a todo.-
-Siéntate en el Sofá.-Le digo, yo me apoyo en el mueble de la tele, enfrente de él, solo nos separaba una pequeña mesita de cristal.-Lo primero que quiero preguntarte es ¿Qué hacías esta noche en esa calle? Porque es muy casual todo, parece que algo planeado, quien me dice a mí que no lo has preparado todo para que yo te perdone.-
-¿Cómo puedes pensar eso?-Dice Leon un poco ofendido.
-Me he vuelto muy desconfiado desde que rompimos.-
-Nano yo jamás haría eso, lo creas o no eres importante para mi aunque no estemos juntos y no haría nada que te hiciera daño.-
-Bueno, ya me hiciste daño dos veces, eso no es muy creíble.-Le respondo un poco a la defensiva.
-Es cierto, pero no fue intencionado, de verdad. Esta noche sabía que te iba a intentar matar.-
-Pues podías haber avisado antes de que me hiciera nada.-
-Me enteré justo cuando iba a hacerlo.-
-¿Cómo te enteraste?-
-Silvia, igual te acuerdas de ella, una de las chicas que iba en el grupo con el que robaba.-
-¿La que me siguió diciéndome que te perdonara la noche que cortamos o la otra?-
-Esa, la que te siguió.-Asiento con la cabeza.-Pues es la novia de él que te ha pegado hoy, y me llamo cuando él salió de casa, y me aviso de que te había estado siguiendo algunos días para saber cuándo poder matarte y que creía que hoy lo iba a hacer.-
-Vale, supongamos que eso es verdad, ¿Cómo sabias donde estaba?-
-Silvia localizaba la ubicación del móvil de Paco, el que te ha pegado, con lo de buscar el teléfono si lo pierdes y me lo iba enviando por whatsapp, así yo sabía más o menos donde estaba.-
-Pero ¿Por qué iba a ayudarte y joder a su novio?-
-Supongo, que estaba preocupada por si te mataba y lo pillaban, entonces le caerían más años de cárcel. Mira, aquí está la conversación con ella.-Dice dándome su teléfono.
“Se acaba de mover, está en la Calle Los Espinos”
“Vuelve a moverse, en la calle que gira a la derecha”

-Vale, toma.- Digo devolviéndole el teléfono móvil.
-Si me hubiera enterado antes de todo esto te lo hubiera dicho, para que pudieras tomar medidas.-
Algo en su mirada me hacía pensar que lo que decía era verdad pero Leon tenía experiencia mintiéndome asique no me estaba seguro del todo.
-Oye, ¿tú no te vas a sentar?-Me pregunta.
-¿eh? Vale, sí.-
Me siento a su lado, estaba algo nervioso, una pequeña parte de mi me hacía desconfiar de él.
-Oye, y ¿cómo es que no te han detenido? Sí les dije que eras un ladrón.-
-Porque por eso ya estoy fichado.-Responde él.
-¿Qué?-Digo sorprendido y sin acabar de entender bien lo que dice.
-Hace unos meses decidí ir a comisaría y entregarme, conté todo lo que habíamos hecho, entonces fue cuando Paco se puso como un basilisco y dijo que te mataría a ti y después a mí, pero no pensé que realmente fuera si quiera a intentarlo.-
-Pues ya ves, dos minutos más y ahora estaría en la morgue, pero ¿enserio que te has entregado y delatado a tus amigos?-
-Sí, bueno, más que amigos eran compañeros de trabajo, aunque a lo que hacíamos no se le pueda llamar trabajo.-
-Pero ¿por qué estás en la calle? ¿No te deberían haber metido en la cárcel?-
-Estoy en libertad bajo fianza a la espera del juicio, tuve que pagar 50000 euros para seguir libre hasta el día del juicio, vendí los coches y con eso es con lo que lo pague, por eso voy en moto, me compre una moto vieja y barata para moverme.-
-Me dejas de piedra, no pensé que fueras capaz de hacer eso.-
-En parte ha sido por ti, desde que lo dejamos muchos días me pasaba pensando en lo que había perdido por los robos, en el daño que hacía a las personas… y un día dije hasta aquí, y fui a entregarme.-
-¿Y sabes cuánto tiempo de cárcel te van a echar?-
-No sé, mi abogado va a intentar usar lo de que me he entregado voluntariamente y he cooperado delatando al resto como causa atenuante y que me caigan menos años de cárcel pero eso lo decide el Juez.-
-¿Y cuándo es el juicio?-
-Aún no tiene fecha.-
Si de verdad se había entregado, todo resultaría más creíble, pero no podía saber si no me estaba mintiendo en todo.
-Leon, te voy a ser sincero, no sé si creerte o no.-
-Te puedo enseñar documentos que prueban que me he entregado, además ya has visto que en comisaria no me han arrestado.-
-Sí, eso es cierto, pero me gustaría ver esos documentos y así ya podré creerte, siento ser tan desconfiado pero de las hostias se aprende y esto lo he ido aprendiendo, no se puede confiar en todo el mundo.-
-Lo entiendo, y más después de mentirte durante el tiempo que estuvimos juntos.-
-Llámame tonto, pero aun después de las mentiras y como acabamos de enfadados te he echado de menos.- Digo un poco tímido mirando al suelo.
-Yo también te he echado de menos, he pensado un millón de veces pasar por el gimnasio a verte, pero no me atrevía, no después de todo.- Dice mientras pone una mano en mi pierna.
-Mejor, posiblemente si hubieras aparecido por allí Enrique te hubiera dado una buena.-
-¿Me hubiera pegado?-
-Casi seguro que sí.-
-Bueno, pues mejor no haber ido a verte.-Dice sonriendo por primera vez en toda la noche, y en ese momento yo me olvido de todo y me pierdo en su sonrisa y sus preciosos ojos verdes, me transporto a los buenos momentos que pasé con él, esos momentos en que esa misma sonrisa se dibujaba en su cara.- ¿Estás bien?-Pregunta él.
-Sí, sí, solo es que me he acordado de algo.-Respondo.
-¿De qué?-
-Nada una tontería, me voy a ir a dormir, que es muy tarde.-
-Ahh claro, sí… bueno… ha sido un placer volverte a ver, aunque hubiera preferido no tener que haberte visto hoy por todo lo que ha pasado… ya nos veremos otro día…-Dice cabizbajo mientras se levanta del sofá con la intención de irse.
-Espera Leon, quédate a dormir, puedes dormir en el sofá, es tarde y es mejor que descanses antes de conducir.-Le digo.
-¿No te importa? ¿No te sentirás incomodo?-
-No te preocupes, duerme aquí y mañana hablamos un poco más que aún tenemos cosas de lo que hablar.-
-Está bien.-
-Ahora te traigo algo para que te tapes.-
-Perfecto, gracias Nano.-Dice con la misma sonrisa de antes.
Voy a mi habitación a por algo para que Leon se tape, cuando vuelvo al salón veo que Leon ya se ha quitado la ropa y está en calzoncillos.
-¡Vaya!-Digo sorprendido.
-¿Te ha molestado? Es que como ya hay confianza no he esperado.-
-No, no me ha molestado solo sorprendido. Toma, si necesitas más para taparte me dices. Buenas noches Leon.-
-Buenas noches Nano.-
Me voy a mi habitación, me quito la ropa y me meto en la cama, cuando estoy tumbado en la cama noto pequeñas molestias en el abdomen debido a los golpes que había recibido. Intentaba quedarme dormido pero mi cabeza no podía ignorar todo lo que había pasado en las últimas horas y el hecho de que Leon estuviera durmiendo en mi sofá cuando esta mañana prácticamente ni me acordaba de él.
Por la mañana, tras dormir unas cuatro o cinco horas me despierto, aún era temprano para levantarse en fin de semana. Voy a la cocina, desde la cocina veo a Leon durmiendo plácidamente en el sofá.
Mi mente no sabía qué hacer, por un lado el volver a estar cerca de él me recordaba lo bien que estábamos juntos, lo felices que éramos antes de que me enterase de que seguía robando, y además si había dicho la verdad ya no robaba y se había entregado, pero realmente eso no cambia el pasado.
Me pongo a preparar el desayuno para los dos, no sé si fue el olor a café o que hice mucho ruido pero Leon se despertó.
-Buenos días.-Dice levantándose del sofá y viniendo hacia la cocina.
-Buenos días…-Digo nervioso.- ¿No vas a vestirte?-Pregunto ya que esta aún en calzoncillos.
-Sí, perdona, no pensé que te fuera a incomodar tanto, como no vas a ver nada nuevo.-
-Ya… pero no sé, ya no somos pareja ni nada y bueno, es un poco extraño.-
-Supongo que sí, lo siento. Creo que lo mejor será que me vista y me vaya a casa.-Dice cogiendo la ropa
-No, hombre, tampoco es eso, quédate a desayunar.-
-Como quieras, no quiero que estés incomodo.-
-No, tranquilo, quiero estar contigo un poco, hace mucho que no nos veíamos.-
-Osea ¿qué te fías de mí?-Pregunta mientras se viste.
-No sé si creerme todo lo que me contaste ayer… pero bueno no creo que me vayas a hacer nada malo.-
-Bueno, si quieres después de desayunar vamos a mi piso y te enseño todos los papeles a ver si así me crees un poco más.-
-Vale, ¿Sigues desayunando con mermelada?-
-Si tienes sí, si no cualquier otra cosa.-
Saco la mermelada del armario y se la acerco.
-Y ahora que no robas ¿Cómo te ganas la vida?-
-Trabajo de repartidor 3 días a la semana, voy sacando lo justo para ir tirando.-
-¿Repartidor de qué?-
-De comida a domicilio.-
- Ah vale, ¿Quieres café?-Le pregunto.
-Sí por favor.-
Le sirvo una taza de café.
-¿Tú sigues trabajando con Enrique?-
-Sí, ahora trabajo un poco menos, tengo sábados y domingos libres pero allí sigo con él.-
-Muy bien, y en este tiempo… ¿has… Bueno… Ya sabes, salido con alguien?-Pregunta nervioso como temiendo la contestación.
-Algo he tenido… pero no he tenido ni tengo otro novio si es lo que quieres saber.-
-Era simple curiosidad.-
-No creo que fuera simple curiosidad, pero lo entiendo. Tú ¿has estado con alguien?-
-Sí, unas cuantas veces con mi ex.-
-¿El que te puso los cuernos?-
-Sí, me refugié un poco en él antes de “rehacer” mi vida. Fue una tontería, no debí volver a acostarme con el después de todo el daño que me hizo pero cuando lo dejamos hice algunas tonterías…-
-Yo también hubiera hecho tonterías si no me hubiera detenido Enrique, él ha cuidado de mí.-
-¿Qué tal está Enrique?-
Seguimos hablando bastante de todo un poco en general mientras desayunamos y después de un rato me propone que vayamos a su casa que me enseñara todo que quiera ver para que le crea.


Aquí os dejo el capitulo 40, perdonad si hay alguna error de ortografía o faltan tildes, estoy teniendo problemas con el teclado y me cuesta bastante escribir últimamente. Espero vuestros comentarios, un saludo y que tengáis buena semana!!

Tanteos, reclamos y explicaciones.

#352
La primera reacción de Leon con Nacho una vez que se encuentran en la casa de este ultimo un abrazo largamente deseado y correspondido por ambos, luego tanteos, reclamos del ofendido y explicaciones de Leon terminan durmiendo en casa aunque no compartan habitación. Para mi un encuentro deseado y esperado por ambos, una vez dada las explicaciones estas se reafirmaran con testimoniales que Leon le mostrara a Nano.
Ernotec me gusto mucho tu actualización en este tu ''Todo comenzó con un secuestro'' gracias por compartirlo.

#354
[font=Franklin Gothic Medium]Hola, que bien que hayas vuelto. Me he leído de nuevo la historia y me agrada que en estas dos ultimas actualizaciones, Nano comience a tener de nuevo relevancia, en especial su vida amorosa. :jiji:

Saludos y espero con ansias la continuación. :o k:
[/font]
[font=Book Antiqua]
Η αγάπη είναι εδώ σ΄ότι ζούμε εμείς οι δυο.
[/font]

#355
Capitulo 41


-¿Sigues viviendo en la misma casa?-Le pregunto poniéndome las zapatillas.
-No, ese piso era muy caro y lo tuve que dejar. ¿Cómo vamos a ir? porque yo no te puedo llevar solo tengo un casco.-Pregunta él.
-Ahora le bajo a pedir un casco a Borja.-
-¿Borja? ¿Del que me hablabas que iba por el gimnasio?-
-Sí, ese.-
-¿Vive aquí?-
-Sí, en el piso de abajo.-
-Qué casualidad ¿no?-
-No, si me buscó él el piso. Bueno, vamos a bajar a por el casco.-
Bajamos las escaleras, Leon se había puesto serio de repente. ¿Serian celos de Borja?
Llamo al timbre, pasados unos segundos no oigo movimiento e insisto y vuelvo a llamar pero no abre ni contesta.
-Voy a llamarlo por teléfono.-Digo un poco preocupado ya que el día anterior tampoco me había abierto y no habíamos hablado.
Lo llamo y contesta.
-¿Qué te pasa?-Pregunta con su voz de despertarse.
-¿Dónde estás? Estoy a la puerta de tu casa y no abres.-
-Estoy de viaje, a casa de mi hermano.-
-Anda que avisas…-
-Se me olvido decírtelo y he estado liado por aquí.-
-Vale, vale, no te lo tendré en cuenta, oye necesito un casco de moto.-
-¿Un casco para qué?-
-Para ducharme con él no te jode… pues para ir en moto.-
-Pero si no tienes moto.-
-Un amigo ha venido a verme en moto y queremos ir a un sitio pero no tiene dos cascos.-
-Ahh vale, pues entra y coge el que usas normalmente y las protecciones no os vayáis a caer y acabes jodido por no ir protegido.-
-Perfecto gracias. ¿Cuándo vuelves?-
-El martes por la tarde, que tengo reunión del curro aquí el martes por la mañana.-
-Vale, pues si no vuelves muy cansado cenamos juntos el martes.-
-Vale, ahora déjame ya que me quiero volver a dormir.-
-Que descases vago.-
-Cuidadin con la moto, un abrazo.-Dice él y cuelga.
-Bueno voy a por la llave de la casa de Borja para coger el casco y mi ropa de moto.-Le digo a Leon.
Él asiente, seguía bastante serio, imagino que el verme hablar con tan buen rollo y confianza con Borja le ponía algo celoso.
Subo a casa cojo la llave y bajo otra vez, abro la puerta, entramos en casa de Borja.
-Espera aquí mientras cojo las cosas.-Le digo a Leon y me dirijo a la habitación de Borja.
Cojo del armario la chaqueta y el casco de moto, me pongo la chaqueta y salgo.
Bajamos a la calle donde Leon tenia aparcada la moto, nos ponemos los cascos, Leon sube a la moto y después me subo yo y ponemos rumbo a la casa de Leon.
Después de un rato, me doy cuenta de que estamos yendo a una parte de la ciudad que nunca a la que nunca había ido, estaba a las afueras y la verdad es que no tenía muy buena pinta, daba la impresión de no ser un buen barrio precisamente, alguna vez había oído hablar a Enrique de esta zona de la ciudad y siempre diciendo que no salía nada bueno de este barrio.
Leon para enfrente de un edificio bastante viejo, al menos aparentemente.
-¿Vives aquí?-Pregunto.
-Sí.-
-Joder que cambio de barrio.-
-Bueno es que ahora no tengo mucho dinero, es lo que me puedo permitir. Venga es por aquí.-Dice indicándome que le siga.
Entramos en el edificio, no tenía ascensor, subimos hasta el tercer piso por las escaleras y abre la puerta del 3ºA. Por dentro no estaba mucho mejor, se notaba que era un edificio con muchos años, azulejos viejos y descoloridos, los muebles dignos de una película ambientada en los años 60.
-Vaya...-Digo.
-Lo sé, no es lo mejor pero es barato.-
-Ya puede serlo porque para estar así...-
-Bueno voy a buscar los papeles para que los veas.-
Tras unos minutos Leon vuelve con un taco de papeles.
-Aquí están, puedes mirarlos todo el rato que quieras, estos son del juzgado y estos los últimos que me ha preparado mi abogado.-Dijo separando unos de otros.
Me pongo a ojearlos, parecía que Leon me había dicho la verdad, que estaba en medio de un proceso judicial y en libertad bajo fianza.
-Bueno parece que esta vez no me mentías.-
-No, te he dicho toda la verdad.-
-Eso espero.-
-Bueno y ahora ¿qué?-Pregunta él.
-No sé, podemos ir a tomar algo a algún sitio, pero en otro barrio más céntrico.-
-No, me refiero a qué pasa entre tú y yo.-Dice él.
-Bueno Leon, la verdad es que todo esto es un lio, y no puedo negar que siento y sentiré algo por ti, pero todo lo que ha pasado desde ayer ha sido tan precipitado e inesperado que no sé qué va a pasar, pero desde luego no podemos retomar la relación si es a lo que te refieres, podemos ser amigos, al menos por el momento si te parece bien.-
-Supongo que eso es lo mejor después de todo.-Dice aunque por su expresión facial parecía que realmente no esperaba eso.
-Si quieres podemos pasar hoy el día juntos para retomar el contacto y la confianza.-
-Vale, hasta las seis puedo después ya no, porque a las siete entro a trabajar.-
-Está bien pues si te parece podemos ir al centro dar una vuelta por ahí hasta la hora de comer y comemos en algún sitio.-
-Vale.-
Fuimos hasta casi el centro en moto y estuvimos dando unas vueltas por ahí, viendo tiendas y sentados en una terraza de un bar hasta la hora de comer. Hablamos de muchas cosas aunque también tuvimos momentos de incomodo silencio.
Leon me contó que pedían una condena de doce años y tres meses para él, que solo un milagro lo libraría de entrar en prisión, yo me sentía un poco culpable porque en parte era culpa mía que se hubiera entregado, pero él me dijo que yo no tenía la culpa que tarde o temprano le iban a pillar y que toda la culpa era suya que fue el que entro en esas casas por la fuerza para robar. También me contó que tenía planes de abrir un taller mecánico cuando saliera de prisión y ganarse la vida con eso.
Cuando terminamos de comer e íbamos camino a la moto para ir a mi piso nos encontramos con Enrique y Helena que habían ido a comer al centro también.
-¿Nano?-Dice muy sorprendido Enrique cuando nos ve.
-Hola Enrique, ¿Qué tal Helena?-Digo yo.
-Hola-Saluda Leon.
-Hola Nano, que casualidad encontrarnos aquí.-Dice Helena.
-Ya ves…-Digo nervioso al ver la cara que más miedo daba de Enrique, la de estar serio y enfadado.
-Nano podemos hablar un momento.-Dice Enrique cogiéndome fuerte del brazo y llevándome a unos metros de donde estábamos.- ¿Qué cojones haces con él?-
-Es largo de explicar Enrique, ayer pasaron cosas y bueno ha cambiado.-
-No te engañes, la gente como él no cambia.-
-Enrique, como te digo es largo de explicar y te faltan datos, el lunes te lo cuento todo en el gym.-
-No, mañana por la mañana voy a tu casa y me explicas todo, pero no me gusta ni un pelo que andes con ese otra vez, no te lo puedo impedir pero ten mucho cuidado.-
-Está bien, mañana te lo cuento todo, y descuida, tendré cuidado.-
-Vale, y cualquier cosa que pase y no te guste me llamas.-
-Sí, tranquilo de verdad.-
Volvemos a donde estaban Leon y Helena, nos despedimos y nos vamos, Leon me lleva a mi piso se queda un rato pero después de va porque quería ir a comprar unas cosas antes de ir a trabajar.
Cuando se va yo bajo a casa de Borja a dejar el casco, y haciendo uso de la confianza que tenía con Borja me metí en su cama a ver en su televisión alguna de las películas que tenía en el disco duro.
Cuando terminé de ver la película dejé todo como estaba y me fui a casa a hacer la cena, no tenía apenas ganas de cocinar, pero aun así, me obligué a hacer la cena y la comida de mañana para tenerla ya preparada.
Me daba miedo pensar en el encuentro de mañana con Enrique, en ocasiones me sentía incómodo cuando se enfada conmigo y se pone serio y autoritario como si fuera mi padre más que mi amigo.
Cuando estoy acabando de preparar la cena suena el teléfono.
-Hola.-Digo.
-Buenas ¿Qué tal fue en moto?-Pregunta Borja.
-No fue mal pero tú conduces mejor y más rápido.-
-Eso ni lo dudaba.-
-Que bobo estás, por cierto acabo de estar tirado en tu cama, fui a dejar el casco y me quede viendo una peli en la tele.-
-Vaya gorrón estás hecho.-
-Sí, jeje, bueno ¿Qué tal te va por el sur?-
-Bien, aunque aburrido, mi hermano curra más que yo y no le veo casi nada, ahora está trabajando.-
-¿En sábado?-
-Sí tío y a estas horas, pero él al menos no tiene que viajar yo sí y tengo ya ganas de llegar a mi casa.-
-Joder si es que últimamente no estas nunca, estas viajando todo el rato.-
-Sí aunque creo que ya solo me queda otro viaje más y vuelvo a estar tranquilo.-
Seguimos hablando un rato y decido no contarle nada todavía, ya cuando le viera en persona le contaría, a parte que Borja no sabía todo lo de Leon.
Después de cenar me voy a dormir sabiendo que Enrique vendría pronto por la mañana, como normalmente madruga no lo dejaría para tarde.
Por la mañana suena el timbre, miro el reloj, eran las nueve menos diez, efectivamente no me equivocaba, Enrique había madrugado, me levanto de la cama y voy hasta la puerta, miro por la mirilla, siempre lo hago, sobre todo los últimos en los que notaba que me seguían, y me sorprendo al ver que no era Enrique quien había llamado al timbre. Abro la puerta.
-Hola, ¿Qué haces aquí?-Pregunto muy sorprendido.


Os dejo el capitulo 41, muchisimas gracias por vuestro apoyo y comentarios, espero que me los sigáis dejando y decidme quien creéis que es la persona que va a ver a Nano. Un saludo a todos y gracias por estar ahí.

#356
Una disculpa, ernotec, que por "x" situaciones no me había podido poner al corriente con las dos últimas entregas 😓 pero ya, ya las he leído ahora que he tenido un poco de tiempo, aquí ya casi son las tres de la mañana 😁
Respecto a quién llegó a buscar a Nano, no sabría decirte, ya que últimamente nos has sorprendido 😲 así que no me arriesgaré 😏
Saludos, y espero con ansia la próxima entrega. 👌👏
[font=Courier New]Sonreír aunque tristeza sientas, brinda un milagro, alas para ti, todos poseen una brillante estrella en su interior...[/font]


[RIGHT]Mil pensamientos giran en mi mente, corto circuito me causarán...
[/RIGHT]

#357
Yeezuz escribió:[SPOILER]Una disculpa, ernotec, que por "x" situaciones no me había podido poner al corriente con las dos últimas entregas 😓 pero ya, ya las he leído ahora que he tenido un poco de tiempo, aquí ya casi son las tres de la mañana 😁
Respecto a quién llegó a buscar a Nano, no sabría decirte, ya que últimamente nos has sorprendido 😲 así que no me arriesgaré 😏
Saludos, y espero con ansia la próxima entrega. 👌👏[/SPOILER]


Espero que no haya sido por nada grave!! Bueno el domingo sabremos quien llama a la puerta de Nano...
Un saludo!

#358
ernotec escribió:[SPOILER]Espero que no haya sido por nada grave!! Bueno el domingo sabremos quien llama a la puerta de Nano...
Un saludo![/SPOILER]


No, nada grave. 😊 KENERBIOZZZZ por saber quién toca la puerta 😱 Que ya sea domingo. 😏
[font=Courier New]Sonreír aunque tristeza sientas, brinda un milagro, alas para ti, todos poseen una brillante estrella en su interior...[/font]


[RIGHT]Mil pensamientos giran en mi mente, corto circuito me causarán...
[/RIGHT]

#359
Ernotec gracias por actualizar, espero que en la siguiente publicación queden despejadas nuestras interrogantes., nos compartes un muy buen relato gracias.

#360
Capitulo 42


Ella se abalanza sobre mí y me da un fuerte abrazo.
-¡¡Hermanito!! Que si no vengo a verte no nos vemos nunca.-Dice mi Hermana Carolina separándose de mí y cogiendo su maleta.
-Ya Carol, es que ando muy liado… pero bueno, que sorpresa ¿Qué te trae por aquí?-
Nos vamos al salón y nos sentamos en el Sofá.
-Pues como ya sabes el mes pasado cumplí los dieciocho años y me he ido de casa.-
-¿Qué dices? ¿Tú sabes lo que has hecho?-
-Lo mismo que tú a mi edad.-
-Yo tenía trabajo cuando me fui de casa, Rubén me había encontrado uno, y tú deberías estudiar no trabajar.-
-No voy a dejar de estudiar, voy a trabajar y estudiar aquí.-
-Carol no es tan fácil encontrar un trabajo.-
-Bueno, entre mi novio y yo saldremos adelante.-
-¿Tu novio? ¿Desde cuando tienes novio?-
-Llevo ya casi dos años con él.-
-¿Y no me cuentas nada?-Pregunto un poco ofendido.
-Tampoco es que tú me cuentes muchas cosas hermanito.-
Ahí me había dado, la verdad es que desde que me vine a vivir aquí no había contado mucho con mis hermanos.
-Tienes razón…-
-Quería pedirte un favor hermanito, necesito quedarme aquí unos días, Diego, mi novio, está buscando piso para los dos pero no ha encontrado ninguno todavía y hasta que tengamos un piso para nosotros quería saber si puedo quedarme contigo.-
-Emm claro no hay problema algo me olía ya al verte con la maleta, puedes dormir en mi cama y yo dormiré en el sofá.-
-Gracias, te lo compensaré en el futuro.-
-No hace falta pero ahora te va a tocar ser responsable, buscar un trabajo y estudiar mucho, voy a estar pendiente de ti en la medida de lo posible y voy a ser peor que papá y mamá así que no te confíes.-
-Ya soy mayorcita, soy responsable, no necesito que nadie este detrás de mi diciéndome que hacer.-
-Bueno, eso tengo que verlo yo, y quiero conocer a tu novio.-
-Vale, esta noche te lo presento si quieres.-
Asiento con la cabeza.
-¿Has desayunado?-Le pregunto.
-No.-
-Voy a preparar algo.-
Me pongo a preparar el desayuno y escasos minutos después llaman a la puerta.
Abro y esta vez sí es Enrique.
-Hola Enrique, estoy preparando el desayuno ¿Quieres algo?-
-No, ya he desayunado.-Me responde.
-Está bien, por cierto tengo visita, ella es mi hermana Carolina, Carol este es mi jefe Enrique.-
Se saludan, Carol y yo desayunamos, Carol contaba cosas vergonzosas de mi infancia a Enrique mientras yo me moría de vergüenza.
-Bueno Carol, Enrique y yo tenemos que tratar algunas cosas y nos vamos a ir, toma una copia de las llaves de casa por si quieres ir a algún lado. –
Salimos de casa y bajamos las escaleras.
-¿Dónde vamos?-Pregunta Enrique.
-Yo creo que lo mejor va a ser entrar en casa de Borja y que hablemos allí a solas tranquilamente porque creo que me vas a echar bronca, se te ve en la cara, y así no montamos un numerito en la calle.-
-¿Y Borja?-
-No, Borja está de viaje.-
-Ah vale, bueno pues vamos.-
Entramos en casa de Borja, subo la persiana para que entre luz natural de la calle y me quedo al lado de la ventana mirando a través de ella, Enrique se sienta en el sofá y por el reflejo de la ventana veo que me mira fijamente.
-Bueno, sé que es largo de contar pero aquí me tienes cuéntame todo.-Dice tranquilo tras unos segundos de silencio.
Me doy la vuelta, me apoyo un poco sobre el radiador que estaba bajo la ventana, le miro y comienzo mi explicación.
-Enrique, ya sabes que he estado algunos meses un poco mal porque notaba que me seguía alguien.-Enrique asiente con la cabeza.-Pues no eran imaginaciones mías, el viernes después de salir del trabajo tenía la misma sensación, pero como siempre no veía que nadie me siguiera y un par de calles más tarde un hombre me asaltó, me dio unos puñetazos y me intentó estrangular.-
Enrique se queda totalmente pálido.
-Osea que Leon te intentó estrangular y luego sales con él. Nano ¿Qué cojones te pasa?-
-No, no, no… él no fue el que me intentó estrangular, él llegó y me salvo, le dio una buena al otro tío.-
-¿Y no te parece extraño?-
-Claro que me lo parecía, y más porque el que me intentó matar era compañero de los robos con Leon, y ya me había amenazado alguna vez.-
-Coño Nano pues está claro que lo ha hecho para quedar bien y volverte a conquistar.-Dice Enrique levantándose y casi gritando.
-Eso pensé en un principio, pero es que Leon confesó lo de los robos, y delató a sus compañeros y está esperando el juicio, y el tío que me intentó matar piensa que es culpa mía, que desde el dia que Leon y yo nos conocimos se volvió blando para esto y por eso cree que tengo la culpa de todo y me quiere ver muerto.-
-¿Qué Leon ha confesado? No me lo creo Nano.-
-Pues es así, y de hecho cuando fui a comisaria a ponerle la denuncia al tío que me intento matar, yo explique de que conocía al tío, y a Leon y que era un ladrón y no lo detuvieron, y ayer antes de ir a comer al centro estuve en su casa y vi los papeles de su abogado, la policía… que dicen que está a la espera de ser juzgado.-
-Bueno, supongamos que todo eso es verdad, ¿Por qué vuelves con él? Después de lo mal que lo pasaste, de todo este año en el que poco a poco has ido recuperándote y he ido viendo cómo has ido siendo cada vez más feliz, teniendo tu casa propia, disfrutando los días libres con amigos, poniéndote fuerte en el gimnasio… no entiendo cómo puedes volver con la persona que te dejo en la mierda.-
-A ver, no he vuelto con él, le he dicho que podemos intentar ser amigos. Enrique, a mí me dolió mucho alejarme de Leon, al principio era necesario pero con el tiempo he querido que al menos hubiéramos mantenido el contacto y ser amigos, y bueno eso le he propuesto a él y por el momento vamos a intentar ser amigos, él es una persona importante para mí. Sí, puede no ser la mejor persona del mundo, puede ser un delincuente, pero me gustaría ver si podemos ser amigos y si realmente ha cambiado.-
-No te puedo impedir que lo veas, ni que seáis amigos, pero no me fio Nano, la gente como él no cambia, y aunque cambie, una buena acción no repara lo que ha hecho en el pasado. Si vas a seguir viéndolo ten mucho cuidado.-
-Desde luego que tengo cuidado, yo tampoco me fio al cien por cien, pero algo en mí se contradice y me hace querer pasar tiempo con él, al fin y al cabo fue mi primer amor.-
-Nano, los primeros amores no siempre son buenos, Mireya fue el mío, mira cuantos años estancado en recuerdos para nada, a veces hay que dejar personas atrás.-
-Si veo que la cosa no va bien lo dejaré atrás pero de momento quiero probar a ver cómo evoluciona la cosa.-
-Está bien, como quieras, ya sabes mi opinión y para lo que me necesites aquí me tendrás siempre.-
-Lo sé Enrique, gracias.-
Notaba que Enrique no estaba muy contento con mi decisión, él hubiera preferido que me alejara de Leon pero es algo que por el momento no puedo ni quiero hacer.
Enrique y yo nos fuimos a dar una vuelta por un parque cercano.
-¿Y qué tal con Helena?-Le pregunto.
-Genial, me encanta, me hace muy feliz, tenías toda la razón, en cuanto deje de estar obsesionado con Mireya pude encontrarla, estaba cerrado al amor.-
-Eso me suena a que va con doble intención para que deje de ver a Leon.-
-Sí, pero también es la verdad, y ahora estoy muy contento con Helena, bueno aún estamos empezando pero la verdad es que nos va muy bien.-
-A ver, no te ofendas…-Digo.
-Cuidado con lo que dices que soy tu jefe.-
-No, a ver que iba a decir que en un principio me sorprendió su físico, quiero decir no es muy de deporte ¿no?-
-Sí, parece que no pegamos, a ella no le gusta mucho el deporte, pero la verdad es que pese a eso nos va genial.-
-Pues nada tío, adelante con ella, a mí me cae muy bien y más viendo la cara de bobo enamorado que pones cuando hablas o estás con ella.-
-Gracias, hay veces que he pensado que estarías celoso porque nuestros encuentros íntimos se han acabado.-
-Bueno he de reconocer que algo celoso si estuve al principio, quiero decir perderme este cuerpazo.-Digo mirándole de arriba abajo.-Pues no es algo que me haga mucha ilusión pero bueno mientras tú seas feliz yo encantado, era algo que íbamos a tener que dejar tarde o temprano cuando uno de los dos tuviera pareja y tú has sido el primero en conseguir una.-
Enrique me abraza.
-Lo diré una y mil veces eres un gran tío Nano, me alegro mucho de tenerte de amigo, Rubén tenía razón cuando me dijo que eras el mejor.-
-Ya…-
Seguimos con el paseo, después me acompaña hasta mi casa y se va a la suya.
-Hola.-Digo al entrar en mi casa.
-Hola tío.-Dice un hombre, alto, moreno, delgado y que debía tener unos treinta y cinco años.
Mi hermana sonríe y saluda con la mano.
-Este es Diego, mi novio.-
-Encantado.-Digo estrechándole la mano.-Carolina puedes venir un momento a mi habitación.-
Vamos a mi habitación.
-Carolina, ¿Cuántos años tiene este hombre? Es mucho más mayor que tú, pensé que sería de tu edad.-
-Tiene treinta y seis y bueno, nos conocimos y nos gustamos…-
-Cuando os conocisteis tú eras menor eso es un delito.-
-Solo si no tuviera mi consentimiento y obviamente lo tenía.-
-Bueno… tú sabrás…-
-¿Se puede quedar a comer?-Pregunta ella con carita de pena y junta las manos como suplicándome.
-Claro, va a ser una comida entretenida.-Digo irónicamente.


Hola a todos, una vez mas vuelvo a agradeceros que dediquéis un ratito de vuestro tiempo en leer este relato y en dejarme comentarios, me agrada saber que os gusta lo que escribo. He de informaros que la próxima semana, si no cambia la cosa no podré publicar nada, así que el próximo capitulo seria dentro de dos semanas, lo siento mucho. De todas formas si consiguiera sacar tiempo publicaría esta semana pero en principio no voy a poder. Un saludo a todos!!
 
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