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Un metro de Verga

Relatos || Atrévete a contar tus experiencias más picantes y relatos
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marin
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Mensaje por marin » 30 Jun 2016 22:37

Quise poner evocaciones, aprovecho para saludarte nuevamente.

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hugdan0
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Mensaje por hugdan0 » 01 Jul 2016 02:58

No te preocupes MrJonhnny , a final de cuentas estamos en un foro, obviamente se presta a comentarios y discusiones.

Este es un relato, lleno de ficción, claro que esta lleno de cosas que he vivido, y muchas cosas que me imagino pudieran suceder.

La cuestión del abuso, te contesto, no, no me sucedió. También dices que talves tiene alguna base real. Podría ser, no soy ningún experto, pero si he escuchado o leído cosas al respecto. Pensé mucho sobre la cuestión incestuosa en el relato, por eso es que a los personajes los creé asi, no quise involucrarlo con algun familiar, asi que lo hice, con un "tío" (amigo del papá); que la base podría venir de la falta de afecto de la figura paterna, que aunque estuvo presente, no estaba emocionalmente.

Leiste algo de lo mas actual, hay mucho texto detrás de todo eso, y si seguiste leyendo y no comprendiste, es porque hay mas personajes.


Gracias por el interes :sonrisa:

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hugdan0
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Mensaje por hugdan0 » 01 Jul 2016 03:41

Muchas cosas las hacemos porque esperamos que algo suceda, ese segundo de espera hace la diferencia, cuando hacemos algún comentario en espera de llamar su atención, ese segundo antes de voltear para que te bese, o ese segundo antes de pisar el acelerador para que vengan en tu búsqueda.

Aquella noche de la despedida, cuando Alberto salió corriendo, dudé un segundo en ir a buscarlo. Nos había visto a Sergio y a mi, no se que tanto tiempo llevaría escuchando pero algo escuchó y algo alcanzó a ver.

Un verano anterior me había reencontrado con Alberto, un amigo de la infancia de un primo mío. Me llamó la atención pero yo tenía otras cosas en la cabeza. No fue sino hasta que regresé a la universidad que durante el semestre recibí mensajes de Alberto, saludándome y platicando de vez en cuando. Siempre me decía que iría a visitarme para charlar más agusto y ponernos al día.

Un día, yo estaba fatal, se acercaba la fecha para entregar un trabajo que me tenía muy estresado, las noticias de casa no me calmaban, papá siempre haciendo comentarios sobre la boda de Sergio, que no lo culpo, mi papá necesitaría esa figura de un hijo que se casará, algo que yo no le daría y a mi hermano le falta mucho. Así que esa noche me tiré en la cama y ni siquiera encendí la televisión. Me quedé viendo a la pared. Tuve la necesidad de sentir un abrazo cálido, alguien reconfortandome diciéndo que todo estaba bien. Pensé en ni tío Rolando, pero él estaba ya haciendo su vida, con sus hijos, su negocio, y ni hablar de Sergio, maldito…

En eso, mi celular vibra en mi buró, extiendí la mano para revisarlo y era unmensaje de Alberto. No pude fingir interés y lo notó, me preguntó si algo pasaba, y tampoco quise negarlo, dije que andaba nefasto, sin ganas de nada. Trató de subirme el ánimo y me imaginaba su voz calmada y hasta un poquito nasal.

“Sabes que… el viernes voy a visitarte - era un miércoles - y nos vamos de fiesta! Unos tragos y el grito”

“El grito” pensé y vi el calendario en mi pared, el viernes sería 15 de septiembre. La celebración de la independencia, fiesta, comida y mucho mucho tequila. De acuerdo, lo necesitaba.

Ese viernes desperté y salí a correr, vestía un pants y playera de algodón, puse mis audífonos y troté por casi una hora. Cuando llegué a mi departamento, que no es más que un cuarto de renta con un baño, un coche estaba estacionado afuera. Dentro una persona esperaba pacientemente. Era Alberto, me había dicho que llegaría temprano pero no sabía a qué hora.


- Hola - le dije entre jadeos al acercarme a la ventana.

- Te estaba mensajeando - me dice enseñándome su celular.

- Disculpa - dije sacando el mio y apuntando a mis audífonos.


Pasé a Alberto a mi habitación y se sentó en mi cama, le ofrecí algo de tomar de mi refrigerador pero prefirió sólo quedarse acostado. Tomé mi toalla y me metí al baño, quité mi playera sudada y salí al cuarto, Alberto me miró y volteó a su celular, caminé al cesto de la ropa sucia y aventé la playera, sentí su mirada de reojo y sonreí sin mirar. Regresé al baño y tomé una ducha rápida.


Es se día la pasé genial, almorzamos y comimos juntos, fuimos a una plaza comercial y terminamos la tarde comiendo helado. Regresamos a mi departamento para prepararnos para la noche, ahora yo era el que estaba recostado en la cama y el se preparaba para un baño, quitó su camisa mientras me hablaba de sus planes profesionales, se podría decir que es delgado, sólo que un poco ancho, y aunque tiene una ligera lonja se veía sexy y varonil. Siguió quitándose el pantalón quedándose en una ropa interior pegada, un bóxer gris de microfibra, que llegan casi a la rodilla, redondeandole sus nalgas y se notaban unas piernas tonificadas. Estaba por bajarlo y se detuvo con sus dedos debajo del elástico, volteó a verme y perdí mi mirada en otro lado.

Fuimos a un antro donde habría una fiesta mexicana, el lugar se fue llenando y Alberto y yo tomábamos tragos en la barra. De vez en cuando pasaban chicas y Alberto hacia comentarios sobre invitarlas a bailar, la verdad es que yo no estaba nada interesado en eso. Después de tres vasos de tequila “sunrise” y un caballito de tequila, Alberto se armó de valor e invitó a dos chicas a acompañarnos. Quizá Alberto no estaba acostumbrado a salir de fiesta o tomar alcohol, pero parecía divertirse mucho, bailando entre los cuatro, diciéndome que la estaba pasando genial y pidiendo mas tragos, que tuve que decirle al mesero no nos trajera más.

Llegó la hora de irnos, y se acercó a mí oído. “Hugo… tengo que ir al baño… dile a las muchachas que de aquí a donde se irán… tal ves tengamos suerte…” me dio unas palmadas muy fuertes en la espalda y se fue. Me quedé con las chicas y me despedí, querían que nos quedáramos pero les dije “lo siento muchachas, nos tenemos que ir, tengo que ir a dormirlo…” dije complicemente a lo que ellas rieron y dijeron cosas al irme “¡suerte!” “¡eso es!” “Chingatelo”.

Con esfuerzo lo ayudé a entrar a mi departamento, encendí la luz y cayó en mi cama, afortunadamente tamaño matrimonial. Me desvestí quedando en ropa interior, le hablé a Alberto para que se cambiara de ropa pero respondía en balbuceos. Le llevé un vaso grande de agua y le dije que tomara, que lo agradecería en la mañana. Me acerqué y lo volteé boca arriba, se tapó los ojos protestando que le molestaba la luz, encendí la televisión y apagué el foco, le dije que no podía dormir así y le ayude a quitar sus zapatos. Desabroché su pantalón y lo baje como pude, fui desabotonando la camisa y la dejé abierta, frente a mi, un Alberto semi desnudo, y a mi merced, me senté arriba de él con las piernas abiertas para quitar por completo su camisa pero en un esfuerzo cedí ante el peso y quedé de frente a él apoyando mis manos a los costados de su cara, Alberto dormitaba y no decía nada. Remojaba sus labios y me hipnotizó el movimiento de su lengua humedeciéndolos. Sin temor alguno me atreví, junte mis labios con los suyos, no dijo nada y yo tampoco, me separé y me quedé mirándolo. Bese su barbilla, su cuello, su clavícula. Me acomodé para seguir besando su pecho, me pasé de un lado a otro, llegué a su pezón y se estremeció, pensé que protestaría y me retiré, pero Alberto me agarró y me jalo hacia él. Volví a besar pero ahora el otro pezón y lo mordí, Alberto gimió. Seguí bajando, besando su estómago, deslice mis dedos debajo del elástico de su ropa interior y suspiró. “¿que haces?” Preguntó apoyándose en sus codos intentando mirarme. “Nada… disculpa…” respondí, sentí pena por estar aprovechándome de la situación, me recosté a un lado viendo hacia la dirección contraria, sentí el movimiento del colchón y entonces su mano acarició mi cintura y me estremecí, después sus labios besaron mi hombro, dejando un ligero hilo de saliva. “¿porque dejaste…?” Me dijo, y volvió a recostarse. “Estas un poco indispuesto… pero si en la mañana todavía quieres… le sigo…” y para cuando volteé, Alberto ya estaba dormido.


Desperté primero y salí al minisuper de la esquina, compré unas galletas y dos cafés. Regresé a mi cuarto y me senté en una silla esperando a que Alberto despertara. Una hora más tarde, despertó con un fuerte dolor de cabeza, le ofrecí café pero en lugar me pidió agua. No mencionó nada sobre la noche anterior así que lo di por olvidado. Pasamos otro excelente día, a pesar del dolor de cabeza de Alberto no quiso quedarse acostado y prefirió salir, dijo que a final de cuentas el motivo de la visita era para despejarnos.

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hugdan0
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Mensaje por hugdan0 » 01 Jul 2016 03:54

Aquella noche no quisimos desvelarnos, llegamos al departamento temprano con algunas cosas del minisuper para comer. Dispusimos a cambiarnos, platicábamos mientras quitábamos nuestra ropa y nos cambiábamos por algo mas cómodo. Estaba parado en ropa interior, dándole la espalda a Alberto, buscaba algún short en mi cajón cuando de repente siento unas manos gruesas en mi cintura, un choque eléctrico me estremeció recorriéndome la espalda, su aliento en mi nuca y su voz en mi oído, “todavía quiero, Hugo…” giré y lo dejé tomarme por la cintura y acaricié sus brazos fuertes, nos besamos; sus labios carnosos, húmedos y torpes pegados a los míos. Subí mis manos por sus brazos hasta sus hombros, acaricié su cuello y mis dedos se rasparon con el inicio de su barba. Lo tomé por sus mejillas para que se dejara de mover. “No aprietes los labios” le dije, los dejó inertes y fui masajeando sus labios con los míos, esta vez el beso fluía mejor, suavemente. Alberto suspiró y tomó aire. “Me quitaste el aliento…” dijo.

Entonces me tomó por la cadera y me levantó, llevándome a la cama donde nos tiramos a seguir tocándonos. Restregaba su pelvis contra mi cuerpo, y sentía la dureza de su miembro contra mi, quité su ropa interior y saltó como resorte. Se lo chupe mientras el permanecía recostado viendo al techo, acariciaba sus piernas y el apretaba los dedos de los pies, besé sobre su pubis y seguí por las ingles. Alberto se tapaba la cara y lo notaba tenso. “Pasa algo?” A lo que me dijo “me da cosquillas…” sonreí, pobre de Alberto aguantaba la sensación de cosquillas por no acabar con la pasión del momento. Seguí chupando hasta que sentí que era momento, subí para besarlo y susurré en su oído “vamos a hacerlo…”

Me levanté y de un cajón saqué un condón y se lo aventé en la cama. Se sentó en el borde dándome la espalda y me recosté. “Pasa algo?” Pregunté. “Perdón… es que… estoy…” me levanté y me hinque entre sus piernas, con mi mano empuje su pecho para que se encargará en la cama, tomé su verga y la palpe con mi mano, tomé el condón y lo puse en la punta, Alberto gimió, lo fui desenrollando hasta cubrir todo. Me senté arriba de él, viéndolo de frente y agarre la verga guiándola a mi culo, me fui sentando para que entrara, el tenía la mirada fija en mi cara, sentí que se ponía más excitado, exagere un poco mis caras y eso lo prendió mucho más, sentado levantó su torso para acercarse a mi y me abrazó, pegando su cara en mi delgado pecho, terminé de sentarme en él y apoye mis pies en sus piernas.

Alberto trataba de bajarme más con sus brazos pero ya había metido todo, y comencé a moverme despacio, entraba y la sacaba un poco de mi, Alberto me apretaba contra él y jadeaba en mi pecho, lo agarre de la cabeza y su pelo. Quise cambiar de posición y lo empujé un poco para que se recostara pero fue en balde, tan sólo hice una maniobra por moverme, gimió fuertemente y me volvió a apresar en sus brazos. Y sin mas… a los pocos minutos de haber comenzado… terminó.

Se salió de mi y me acosté a su lado, Alberto tenía una mano en su pecho y se notaba la respiración rápida. “Toca mi pecho, siente mi corazón” me dijo tomando mi mano y poniéndola en su pecho, su corazón latía a mil y su pecho sudado por completo. Después de un momento volteó y note pena en su rostro. “Perdón…” dijo.

- ¿porque? - presentía el porqué.

- Por terminar tan rápido.

- No te preocupes - dije

- Es que… era mi primera vez… y - me quedé observando sorprendido - ¡No! ¡No Hugo! - notó mi cara - No es mi primera, Primera… - intentaba explicarse - pero si mi primera con un… y por… - no lo dejé justificarse más y lo besé. Esa noche dormimos abrazados. Nunca me soltó, y desperté con él a un lado. Desde entonces fuimos más unidos y su cariño, su amabilidad, incluso de su torpeza me enamoré. O eso creí que era, amor.


Y entonces salí a buscarlo, después de que me sorprendió con Sergio. Vi su coche con las luces encendidas, y el motor encendido, por la oscuridad no notaba la expresión en su cara, y corrí a su puerta.

- Alberto… espera… dejame… - le dije, pero no me miraba, Volteó hacia mi y bajo su vidrio.

- ¿Que es lo que me tienes que decir? ¿Que es lo que quieres explicar?

- Baja… o deja subirme… - el sonido del seguro de las puertas sonó, fui al asiento del copiloto y me subí, callé unos segundos por no saber que decir - ¿que fue lo que escuchaste? - y se rió… no fue una risa burlona, pero una llena de ironía o tal ves decepción.

- ¿en verdad Hugo? ¿Que fue lo que escuché? Lo preguntas para saber qué tienes que explicar o justificar - su tono fue de decepción - no te preocupes, no quiero saber nada, ni siquiera te voy a reclamar, pero hubiera sido justo me lo dijeras antes…

- Pero no tengo nada que ver con él.

- Pero lo quisieras… yo solo me estaba haciendo tonto Hugo, engañándome queriendo seguir así…

- Yo te quiero Alberto, perd… - lo agarré de un brazo.

- Yo sé que me quieres Hugo… no cabe duda… pero no me amas, tu amas a alguien más… y no es justo para ninguno…

- Hablamos un poco más sin pelear, Alberto dijo muchas verdades y me dijo adiós… me quedé el resto de la velada en el coche de mi papá, hasta que se terminó.

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Mensaje por marin » 11 Jul 2016 12:24

Hugo, de las cosas que has vivido y que nos cuentas a través de tus escritos, adicionadas con pequeñas o algo de ficción cómo tu mismo lo adviertes, haces de ''Un metro de verga'' un relato muy adictivo. Aunque no te conozco pero te imagino como un chavo de mente abierta, con una gran experiencia sexual y con un poder de redacción que hace se vaya creando en el lector un necesidad de seguirte leyendo y pensar en el que sigue, que nos va a contar enseguida, como e haces para dejar en puntos suspesivos y crear la inquietud de la continuación.
Me gusta como narraste tu idilio con Alberto y como te lo cachondeaste borracho aunque lo respetaste y dejaste que bueno y sano un poco crudo te pusiera una soberana cogida con cuanto amor relatas esa primera vez de Alberto con un hombre y presísamente ese hombre fuiste tu, además el corte de tu relación con el ya que te encontró besándote con Sergio cuando este estaba a punto de casarse, te dejo pero no por cariño sino por falta de amor de ti para el. Gracias Hugo por compartir y narrar tu vida para nosotros un abrazo.

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NarutoClark
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Mensaje por NarutoClark » 12 Jul 2016 04:26

Muy buena actualizacion como siempre hugo, me alegra estes posteando mas seguido (:

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hugdan0
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Mensaje por hugdan0 » 23 Jul 2016 03:31

Sus manos tomando mi cintura me aprietan contra él. Sus labios con los míos, y siento que voy perdiendo el aliento pero no me quiero alejar, dijo que me quiere…

Roso mis manos en la tela suave del smoking de Sergio, acaricio sus brazos mientras él con su lengua se adentra en mi boca, intento pararme de puntas para alcanzar su altura. Sergio me acaricia los hombros y me aprieta levantándome unos milímetros más. Desliza sus dedos hasta mi cuello y me agarra con ternura pero determinación a no soltarme. Nos despegamos y agarro aire en forma de suspiro.

Lo abrazo y no me quiero despegar. Ese momento que tanto ansiaba, que me dijera que es lo que siente, se que me quiere… pero… hoy es el día de su boda…


- ¿Que estamos haciendo Sergio? - le pregunto.

- No se… pero ¿importa? - dijo sin soltarme, y me da un beso en la nariz - Hugo… te quiero, de verdad.


Vuelvo a suspirar y miro al suelo con desconsuelo. Mis manos sueltan a Sergio, y mi mente me recuerda la realidad.


- Estamos aquí… te tengo entre mis manos. ¿de que otra forma…?

- ¿Demostrarmelo?... - termino la frase.

- Si... - talves él solo quería terminar la pregunta pero no sabía cómo, quizás no me quería dar oportunidad a darle la opción, sus manos volvieron a sus costados.

- Vamonos… vamonos de aquí… tu y yo… sin importar que vaya a pasar… porque estaremos juntos… - intento tomar sus dedos pero se mantuvieron inertes.


Sergio pasó de largo y se paró frente a la figura que estaba en la pequeña capilla. Pareciera que rezaba algo pero estaba ensimismado. Me acerco a él esperando estuviera ante un santo de la sabiduría que lo hiciera aclarar su mente, pero no. De pronto gira, y fija su mirada en mi, atento a sus ojos verdes, espero con ansia su respuesta.

Me agarra la cara y me besa bruscamente, me sorprendo pero correspondo el beso. Me acaricia y me agarra, trato de no forcejear para no arrugar nuestra ropa. Sergio se separa de mi jadeando y baja su cremallera, mete la mano y saca el pedazo semi erecto de carne, cuelga tambaleante en su ropa. Toma mi mano y la guía a su verga, la aprieto y se hincha. Sergio me invita con gestos a hincarme, y me detengo…

Tomo sus manos con las mías y lo miro fijamente. “Aquí no… ¡vamonos! Ya tendremos tiempo y lugar” le digo asumiendo su decisión. Que equivocación la mía.


- Hugo… - me dice en un tono suave de voz - no puedo… - continua diciendo - ¿porque no podemos seguir con lo que tenemos?


Y entonces sentí ese gran peso irse fuera de mi. Respiro hondo y mi mente se aclara. “Yo te quiero lo suficiente como para intentar algo sólo contigo… pero veo que tu no…”


- No me hagas esto - me dice y acaricia mi mejilla. Su áspera palma recorre mi cachete y… ya no es lo mismo.

- No Sergio… ya no te lo hagas a ti… piensa bien, si lo que quieres es continuar con esto ninguno seremos completamente feliz, si decides casarte, adelante… hazla feliz… te deseo lo mejor…


Me giro hacia la puerta y camino, sus dedos acarician los míos mientras se separan con la distancia.

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Mensaje por hugdan0 » 23 Jul 2016 03:35

Paso entre las bancas llenas de gente y llegó hasta el lugar vacío entre mis padres.

Sergio vuelve al frente del altar y espera con ansia a la novia. No vuelvo a fijar mi mirada en él.


- ¿como estas hijo? - pregunta papá.

- Bien… - digo a secas, jugueteando con los puños de mi camisa.

- ¿Nos acompañara Alberto a la recepción? - pregunta.

- No… no lo hará - digo cabizbajo - de hecho ya no nos acompañará más…

- Ya veo - dice - que lastima. El amor joven así es. No te preocupes, no es el fin del mundo, aunque lo creas.


Sólo asiento con la cabeza, si supiera papá que no sólo por Alberto estoy así. De repente se anuncia la llegada de la novia y está por iniciar la ceremonia.


- Recuerdo cuando me casé con tu mamá, de pie al igual que Sergio esperando a mi bella novia - me dice papá y yo intentando mirar a otro lado - ¡y ese sentimiento! Cuando llegó por fin. Dicen que aventarse en paracaidas da la misma sensación que estar a un lado de la persona que amas.

- Pues yo estoy - digo entre murmullos - en caída libre y sin ganas de jalar el cordón - una lágrima sale de un ojo y espero no se de cuenta mi papá.

- ¿Quieres que nos retiremos? - pregunta y me desconcierta, mi padre siempre me ha sorprendido por ser tan perceptivo de lo que me sucede y dejarme decidir.

- No… ¿porque abríamos de…? - y suspiro, y de pronto comienza la marcha nupcial, esa característica melodía, y mi corazón se acelera.

- Hugo - dice mamá que había estado poniendo atención - no tienes que pasar por esto - agarra mi brazo y lo aprieta en señal de apoyo - aunque se quiera ocultar... el amor es un secreto que los ojos no saben guardar…


Miro a mi madre con mis ojos enrojecidos y digo “¿se me nota mucho lo que siento?”


- No lo digo por ti Hugo… - dice acariciando mi cara - sino por él…


Giro rápidamente al frente y Sergio tiene sus ojos en mí, mientras la novia camina lentamente por el pasillo. No puedo más… me levanto y salgo lentamente, tomo aire y me siento en una jardinera, siento un alivio enorme. Miro a la puerta de la iglesia y sigue inmóvil, no espero verlo salir tras de mí, lo sé, ya me hice a la idea.

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Mensaje por hugdan0 » 23 Jul 2016 03:40

Repaso en mi mente todo lo sucedido, justo anoche, la relación que tenía, terminó, era lo mejor, no estaba totalmente comprometido, no sería sano continuar así. Descubrí el verdadero corazón de Sergio, y la mejor decisión… trato de convencerme, es alejarme. Y… ¡ya recuerdo! Justo anoche en un arranque de desesperación hablé con Rolando, le dije que viniera por mi hoy…

Me levanto y camino hacia la calle, veo lleno de autos y cruzo a la otra acera. A unos cuantos metros veo su coche. Me acerco y no hay nadie. Volteó a los lados y nada. De pronto oigo detrás de mí “Hugo…” volteo y es Rolando con una bolsa de minisuper, había ido a buscar algo para comer. Me acerco y lo abrazo, su pecho grande me sirve de almohada y aspiro su aroma limpio con un toque de “Eternity”.

Nos subimos al coche y lo echa a andar. No digo nada, sigo en silencio. Me lleva a mi casa y subo a mi habitación mientras él me espera en la sala. Me cambio por ropa más cómoda y busco una maleta.




Ya pasaron treinta minutos y bajo lentamente las escaleras. Escalón por escalón en mis tenis nike para correr, pero ya no estoy seguro si mi intención es esa…

Veo a Rolando y se pone de pie. Me acerco a él y lo beso. Su barba a medio crecer me raspa y me agrada la sensación, notó que Rolando se prende de inmediato y comienza a tocarme. Su mano acaricia mi espalda baja e intenta meterla por mi pantalón hacia mis nalgas. Lo detengo.


- Hugo ¿que pasa?

- Lo siento… pero ya no puedo más.

- ¿Que dices? - pregunta con preocupación.

- No me siento seguro, repaso en mi mente lo que me ha pasado y de mis elecciones, no quiero considerarte como una segunda o tercera opción… prefiero tenerte el resto de mi vida como mi tío Rolando, alguien muy especial para mí, que vivir meses o semanas y terminar mal y no volverte a ver, sólo por mi inseguridad.


Rolando sólo me abraza y acaricia mi pelo y dice “no te preocupes”.


Charlamos un poco más antes de que parta de nuevo a su casa. No sin antes darme un fuerte apretón de manos y dice “Hugo, sólo tienes 20 años… te espera mucho por vivir, ¡disfrutalo!”

Me quedo con tranquilidad y una sensación de paz emocional. No va a ser la primera vez que me enamoro, o que no me corresponden, que tenga que elegir o que me rompan el corazón…

Otras vivencias las dejaré para después, por lo pronto, de este que fue poco más de un metro de verga, concluye. FIN.

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Mensaje por marin » 23 Jul 2016 06:20

Un abrazo, un aplauso, muchas felicitaciones para el autor, para el escritor, para el narrador que desde que inicio su relato ''Un metro de verga'' capto la atención de muchos de los que leemos relatos en este foro., Hugo te felicito porque tu eres uno de los pocos y que con toda hombría has concluido tu hermoso relato escribiendo un FIN , me impresiono como uno a uno de tus amantes nos los describías con un erotismo expresado en tus palabras tus vivencias sexuales que tenias con ellos y como con cada uno de los personajes dejabas huella en muchos de nosotros tus lectores. Gracias por compartir y espero como tu lo expresas ''otras vivencias las dejare para despues''

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Mensaje por hugdan0 » 24 Jul 2016 21:32

Muchas gracias Marin, tu siempre atento a mis publicaciones, me da gusto que te agrade mi forma de escribir, prometo no dejarlo!!!

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Mensaje por NarutoClark » 26 Jul 2016 04:06

Muy buen relato hugo! Me encanto, espero seguir leyendoas vivencias tuyas (:

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Mensaje por marin » 28 Dic 2016 04:43

Dándole una segunda lectura a algunos relatos que me gustaron no podía dejar de repasar los primeros capítulos del tuyo ''Un metro de verga'' para mi uno de los mejores de los que se han publicado, me gusto releer tus vivencias masturbadoras con Luis y tu sándwich imaginario, tu improvisación como enfermero de Fernando y la rica mamada que le das aprovechando su delirio pensando el enfermito que tu eras su novia Laura pero lo que relatas de tu amigo de la infancia Daniel la puñeta compartida y la gran cogida que te da una vez que el ya esta casado pero cuando llego al capitulo del tío Rolando que bárbaro ese comentario me gustaría dejarlo para una segunda ocasión y antes se continuar comentando tus cachondos amoríos me quedo con tus palabras publicadas en el ultimo capitulo ''me quedo con la tranquilidad y una sensación de paz emociona. No va ha ser la primera vez que me enamoro o que no me corresponden, que tenga que elegir o que me rompan el corazón'' Eso me da a entender que esa pasión que tienes por escribir y que también manejas con una fina morbosidad, ¿Pudiera dar lugar para algo mas? Un abrazo con afecto.

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Mensaje por hugdan0 » 06 Ene 2017 04:16

Muchas gracias, que aunque ha pasado ya tiempo, que comenten este tema, mi primer relato.

Aunque hubo lapsos en que no actualizaba y le di un final, para mi uno bueno, que me dejó satisfecho, por lo mismo, me dejó las ganas de seguir escribiendo. Tuve otro relato, un poco diferente, que ame idear e hilar diferentes historias, Cuentan que una vez.

Y ahora, llevo un poco de tiempo, tomando ideas, haciendo anotaciones, incluso investigando ciertos temas para no caer en contradicciones o errores, quise publicar empezando el año, y hasta hoy me decidi,

Los invito a darle una oportunidad, espero les guste.

Estara disponible mi nuevo relato, "Destinos convergentes"

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Mensaje por marin » 08 Feb 2019 05:02

Hugo de tus relatos ''Un metro de verga'', '' Cuentan que una vez'',''Cuentos cortos y no tan cortos'' y ''Destinos convergentes'' elegí Un metro de verga, relato con mas de 72 actualizaciones tuyas todas entretenidas y muy adictivas con una infinidad de excelentes comentarios de tus lectores., escogi esta porque se que HOY 8 DE FEBRERO es un día muy especial para ti y les participo a quien lea este comentario lo siguiente: Cuentan que una vez apareció un joven escritor en este foro llamado Hugo o Hugdan0 muy prolífico a saber por otros relatos publicados con una prosa que invita a continuar su lectura, con una morbosidad natural que le da a los personajes de sus relatos un sentido erótico verdaderamente autentico pero además guapo y varonil (así lo imagino). Les recomiendo que lo lean, quedaran muy satisfechos.
Gracias Hugo por compartir tu talento, un abrazo con afecto. FELIZ CUMPLEAÑOS.

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