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El Entrenador

#1
El Entrenador…Primer Encuentro

…La mayor parte del día la paso en mi lugar favorito, donde disfruto cada momento; es mi trabajo, donde me entreno y llevo las rutinas de todos aquellos que llegan a éste lugar. El ser entrenador de un gimnasio de gran prestigio es una responsabilidad y a la ves un privilegio. Cada uno de los clientes tiene una atención especial y completa de mi persona en todo momento. Y no solo es la cuestión de las rutinas de ejercicios, aparatos y dieta, sino los atiendo desde su llegada, en las necesidades que tienen, su tiempo que tienen en el vapor y el masaje necesario para cada parte de su cuerpo. Pero principalmente complaciéndoles en todo momento, con el lema “Al cliente lo que pida”.
…Hace unos cuatro o cinco años llegó un joven de unos diez y ocho años que necesitaba ayuda y preparación pues estaría participando en una obra de teatro en un grupo del cual había recibido una invitación para ser parte del elenco y algunas escenas serían con poca ropa y otras con desnudos totales. Tomé los datos de Sam, así como le hice algunas preguntas necesarias para saber por donde tendría que iniciar y cuales partes de su cuerpo se tendrían que trabajar. Le comenté que lo pesaría y lo mediría ya que se trata de hacer un desarrollo integral y especial por el uso que le dará a su cuerpo para su Proyecto, aclarándole que primero sería con su ropa deportiva y luego desnudo para ver cada parte a trabajar y el avance o mejoría que fuera teniendo, teniendo como cierre en cada día una rutina o actividad especial, así como pesar, medir y trabajar frente al Espejo para anotar todo detalle en su trabajo físico.
…Samuel era un jovencito de 1.85 de estatura, deportista pues jugaba, beisbol, futbol y era parte del equipo de porristas de la escuela donde estudiaba. Con una seriedad increíble sus facciones fuertes eran parte de su atractivo, pelo corto con una pequeña barba o piocha en su barbilla y un bigotito que le daba un toque de elegancia y hombría, de cuello fuerte, fibroso y alargado, su pecho, abdomen y brazo eran naturales pero no de grandes músculos o desarrollo, siendo uno de los primeros puntos en mi mente que se tendrían que trabajar. Le pedí que se sacara los pants, tenis y calcetines para observarlo y ver a primera vista algunos detalles para darme una idea de lo que se tendría que hacer también de la cintura para abajo, dándole un diagnóstico aproximado para el día siguiente, así como los pasos a seguir.
…Al quitarse los pants dejó ver cuatro de sus principales atractivos: Su cintura era muy estrecha, sus nalgas muy redondas marcando en su calzoncillo blanco o truza de estilo tradicional como se metía en su raja y se marcaba su tracero perfectamente. De piernas muy largas ahí había mucha perfección y todavia mucho por hacer, sus muslos muy marcados, fuertes y perfectamente delineados, sus chamorros simétricos y de muy buen ver, así como sus pies. Le dije que se quitara su calzoncillo, sonrojó. Lo fué bajando poco a poco dejándolo deslizarse por sus muslos, chamorros y llegar a sus pies. Mi reacción fue simultánea al ver como colgaba aquel pedazo de verga que dormido sería de unos diez y ocho centímetros, muy gruesa y con un cabezon increíble. Ya en mi entrepierna sentía mi cosa que iba creciendo y al sentir mi mirada Sam con su mano derecha trató de cubrir su vergota sin lograrlo pues ya a ese momento empezaba a crecer, hacienda que yo titubiara al decirle que no se preocupara que era normal y que estabamos en confianza, que se relajara pues tendría que medirlo, tocarlo y tomar algunas notas, al termino de mis últimas palabras su pene estaba totalmente erecto y el lo agarraba con su mano, sin lograr siquiera abarcar su grosor y mucho menos como con la dureza en la que se encontraba controlarla pues ya apuntaba hacia arriba totalmente recta ufs….delicioso el muchachito!!!
…Reaccioné comentándole que si se sentía incómodo podríamos dejar las medidas para la siguiente entrevista que sería pasado mañana pues necesitaba tiempo para hacer algunas notas de las recomendaciones que le daría, así como la propuesta de trabajo a seguír, que se viniera lo mas cómodo posible para iniciar algunas rutinas, ejercicios y el primer masaje relajante para bajar un poco la tensión que trae por la rutina de la escuela y el trabajo. Sam aceptó y quedamos de vernos, lo dejé relajarse y cambiarse esperándolo en la sala de espera del gimnasio solo para despedirlo. Quedamos de vernos a las 6 de la mañana para que se sintiera comodo pues ese día se abriría el gimnasio al público a las 7:30 am.
…Ya había limpiado y preparado todo lo del gimnasio, llegó muy puntual a las seis, timbró y me apresuré para abrirle, venía recien bañado todavía con el pelo mojado, con una pequeña maleta deportiva, vestía una camiseta roja de lycra un poco pegada a su cuerpo, un short blanco a medio muslo y sus tenis que combinaban jeje de los mismos colores blanco con rojo.

…Le dí la bienvenida indicándole que le mostraría rapidamente el gimnasio, pasamos por las máquinas de ejercicio, las pesas; donde había grandes espejos, lo vi de reojo como caminando detrás de mí, se dió un repaso de pies a cabeza, clavando un poco la mirada en su tresero que era muy favorecido por el shortcito que se habia puesto, pasamos por el sauna, las camas de bronceado. El cuarto de masaje y llegamos al vestidor, le mostré los lockers, y las regaderas. Le dije que haríamos un poco de caminadora para ir calentando el cuerpo, de ahí un poco de máquinas y cerraríamos con algo de pesas para hacer la primera evalución; lo fuí guiando de un lugar a otro: Inició sudando en la caminadora, lo llevé de menos a más, su playera se fue pegando a su cuerpo así como su short que se le empapó dejando al descubierto no solo la perfección de su culo, sino quedó delineada perfectamente su verga, pues el cabrón no traía calzóncillos. Nos pasamos a las máquinas donde se fueron estimulando sus músculos principalmente los de su pecho y brazos que me interesaba ver como responderían. Le pedí que dejara su camiseta a un lado, su short totalmente empapado no dejaba nada a la imaginación, tremendas nalgotas y aquella verga que se había acomodado de lado izquierdo, aunque no totalmente parada era exitante ver tremendo pedazo de carne pegado entre la tela mojada y el cuerpo de Sam, sus venas y lo cabezona que se marcaba me tenían totalmente fuera de mí.
…No quise ya pasarlo a las pesas, nos fuimos directo a la sala de masaje donde estaba la báscula y un pequeño escritorio donde hacia mis notas y les preparaba el programa a seguir y porsupuesto la mesa de masajes.
…Le comenté de entrada que nos concentraríamos en dearrollar mas su pecho, darle fuerza a su abdomen y si fuera possible lograr un six pack, ir con todo a sus brazos pues aunque fuertes eran un tanto sin forma, de acuerdo a lo que había visto de la cintura hacia abajo.
…Le pedí que se subiera a la báscula, lo pesé, confirmé su estatura y saqué la cinta métrica para tomar algunas medidas, fuí por su cuello, pecho, brazos y al quedar frente a el para bajar a la medida de la cintura, quedé pendejo al ver que su tremendo fierro ya estaba al mil, atrapado totalmente dentro de aquel short que ya no daba para más, el con algo de pena solo comentó…Ya no cabe, jeje, le digo la automática!!! Los dos reímos, dejé la cinta de medir alrededor de mi cuello y puse mis manos en su cintura bajé con fuerza su short de donde se liberó aquella Verga calientísima que ya soltaba líquido preseminal, quedando al vuelo moviendose de un lado a otro, su grosor era de otro mundo, sus venas y glande paralizaban, ufs solo pude contener la respiración diciéndole que si llegamos a lograr las líneas de sus oblicuos sería tremendo atractivo para sus escenas.
…Con mi mano derecha se los marqué bajando inmediatamente después por su verga que atrapada quedó. Volteando a mirar el reloj que marcaba las 7:10 am solamente lo mire a los ojos y dijo, por qué no terminas lo que has iniciado, se la empecé a jalar con fuerza y freneticamente, sentí como sus manos agarraron mi cabeza para llevarme directo a aquel pedazo de ensueño; lamí cada milimetro, sentí sus venas y con mi lengua fuí a la cabeza de su verga, la toquetié alrededor, en la punta y él temblaba de placer, me la fuí metiendo en la boca hasta tenerla para mí solamente, supiraba, pujaba y respiraba profundamente hasta que dijo vente cabrón necesito soltarte toda mi leche en tu boca ya no puedo más, su esperma caliente estaba en mi boca, en mis adentros pues los trague y lo demás salió de mi boca como si hubieran sido litros de mecos!!!
...Nos miramos y solo logré decirle…Sam hay mucho por hacer y disfrutar!!!
El solo sonrrió.

…Continuará.

El Entrenador II

#2
El Entrenador II…Nuestro Especial Encuentro
…Después de aquella sonrisa, derretido quedé y en espera de su regreso, el cual programamos al tercer día.
……Abrí de nuevo la puerta del gimnasio para que entrara Sam,
sin esperarlo al cerrar la puerta de nuevo, me dió un abrazo como saludo pegando su cuerpo de frente al mío, su mano derecha rodeó mi cintura, al instante una descarga eléctrica vino al sentir que su verga estaba totalmente parada! Le dí los Buenos días y pregunté que cómo estaba, que para mi al sentir aquello pegado a mi cuerpo daba por hecho que todo estaba de lo major. Solo sonrió y se despegó un poco diciéndome que andaba un poco adolorido de su espalda pues un día antes lo invitaron a jugar futbol y sin calentar había entrado al partido y lo andaba resintiendo. Si quieres te doy un masaje primero para ver como te sientes y ya decidímos si hacemos algunas rutinas ligeras, qué piensas? Si yo creo que es lo major, la verdad no me quería perder la cita y ya con algo que se pueda hacer es Bueno. Claro y verás que te va ha ayudar, para que te vayas relajado y bien de aquí, verás.
…Entramos al cuarto de masaje le dije que no se desvistiera que me dejará hacerlo totalmente todo por él desde un principio hasta el final. dejé baja la luz del lugar y lo coloqué frente al espejo. Inicié con su cabeza, hacienda trabajo con mis dedos, respiraba profundo. Bajé a su cuello agregando poco a poco mas fuerza y Sam dejaba escaper pequeños quejidos y suspiros, fui hacia deslizando mis manos por su espalda y pasándolas al frente de su pecho y abdomen, me fuí acercando y pegando cada vez más a él, tomé de su camiseta y la saqué de su cuerpo, regresé poniendo más intensidad con mis manos y dedos en su espalda, fui a su pecho con fuerza para ir bajando, lo acaricié y jugué un poco con sus pezones hasta pellizcarlos a lo que reaccionó quejádose y hacienda pequeños gritos, lo escuché decir ay, ay, fuí a su abdomen, Sam lo apretó. Metí mis dedos en sus pants, mi cuerpo estaba pegado en el, mi verga al cien y el paraba sus nalgas restregándolas en mi fierro. Bajé poco a poco sus pants, de nuevo no traía calzoncillos, fuí bajando yo en cuclillas quedando mi cara frente a su rico culo, con mis manos apreté sus nalgas, se las abrí con fuerza dejando para mi aquel culito cubierto de pelos que el cabrón lo apretaba y soltaba invitándome a comérselo, le dí tremendos lenguetazos para preparárselo, se lo ensalivé, con la punta de mi lengua le toquetié cada pliegue de su culito, ya en ese momento el wey pedia más y más. Le metí mi lengua hasta donde pude, mientras seguía jugando con aquella cosita, mis manos alcanzaron su gruesa y cabezona verga que ya soltaba un hilo de precum, se la acaricié de arriba abajo, ya eran gritos los que daba diciendo, más cabrón dale, dale.
…Le apreté los huevos, quejándose entre dolor y placer, sus piernas sintieron las caricias de mis manos, apretándoles sus muslos y bajé a sus chamorros, regresé con mis dedos para jugar con su agujero metiéndole uno, dos, hasta tres dedos lo cual el mismo pidió. Me levanté y en su oído le susurré que se sacará los pants y los tenis pues vendría una sorprecita en la mesa de masaje. Apagué la luz conduciéndole a acostarse,relajarse y cerrar los ojos. Me desnudé y subí solo un poquitíto la luz. Le pedí de nuevo que relajara su cuerpo, la puerta se abrió y se cerró, me coloqué en la cabecera de la mesa poniendo mis dedos pulgares en su cuello hacienda circulos pequeños agregando fuerza y en camino a su espalda, el hizo un sobresalto al sentir como otras manos acariciban sus piernas y otras se agasajaban con sus nalgas. Qué pasa? En voz baja dijo, a lo cual bajé para decirle cerca al oído que era una sorprecita guardada especialmente para él, que poco a poco la va a ir sintiendo y aprovechando para los problemitas que traía en su cuerpo. …Mark y Loui eran dos amigos cercanos con los que compartía secretamente lo major de mi trabajo en el gimnasio. Loui estaba trabajando con las piernas de Sam dándoles un masaje, empezó a morderle desde los pies, deteniéndose en sus chamorros besándolos y le daba pequeños mordiscos, fue a los múslos que apretó con fuerza volviendo a mordelo pero con más intencidad haciéndolo gritar y pedir que se detuviera, al mismo tiempo Mark acariciba las nalgas entre masaje y juego, se las abría llegando a rosar con sus dedos el culito de Sam, Mark le pidió a Loui que se lo preparara, que se subiera a la cama y le lamiera el culo a Sam.
…Yo le ofrecí mi verga para que la disfrutara, sacó su lengua y la paso por la cabeza de mi fallo haciéndola respingar de placer, se metió solo el glande, metiéndola y sacándola, cerró sus mandibulas sentí tan rico como jugaba con mi verga adentro de su boca, la agarró con una de sus manos para manejarla a su antojo, subiendo y bajando, metiéndosela y sacándola a su antojo y placer. Mark se montó arriba de él ya con su chora soltando lubricante natural para preparar la entrada en el agujerito de Sam. Con mi verga en su boca mamándola duro.

…Loui entretenido con sus pies y piernas Mark se la dejó ir completita haciéndole escupir mi fallo y pegar tremendo grito, Mark no conforme con la primera entrada empezó a darle duro saliendo y entrando a su antojo mientras Sam bramaba, yo me la jalaba cerca de su boca hasta volver a lograr que la mamara como el quisiera, Loui le abria las piernas, lo mordía con intencidad y fuerza, Mark seguía cabalgádolo a lo pendejo. Loui le pidió a Mark que bajara y que le diera chance para cogerse a Sam, que era su turno. Lo voltió y le subió las piernas a sus hombros, se la fue clavando poco a poco, Sam pedía e imploraba por más. Loui y yo nos colocámos cada uno al lado de la cara de Sam ofreciéndole las vergas, las agarró cada una con con una de sus manos alternando entradas y salidas. Mark aceleró y nos ordenó que era tiempo de darle con fuerza y con todo para llenarlo de mecos y leche que el mismo Sam ya pedía a gritos. Masturbándonos yo y Loui le soltamos nuestra lefa en la boca, derramándose en su boca y atragantándose mientras Mark le soltaba los chorros de mecos calientes en el culo. Sam alcanzó a decir todavia con leche saliendo de su boca…Riquísimo cabrones quiero de esto más y más cada día, nunca me podré llenar de tanta leche. Los tres fuimos a las boca de Sam y nos fundimos en un rico beso, lenguazos y aquel olor que nos exitaba para planear el siguiente encuentro o sorprecita.
…Se abrió sorpresivamente la puerte y subieron la luz del cuarto, volteámos los cuatro a mirar a la persona que estaba frente a nosotros con una cara de incredulidad.
…Continuará!!!
 
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