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Este soy yo

#1
Saludos gente de este foro, pues la verdad no sé si mi tema queda realmente en este lugar pues más que ser un relato de sexo y aventuras eróticas quiero desahogar y cobrar experiencias nuevas y malas vividas a lo largo de mi vida, espero sea de su agrado o incluso si hay alguien que llegue a identificarse​ con las experiencias, siéntase libres de hablar conmigo y compartir historias :)
Bien pues comenzaré presentándome, mi nombre es Tony, tengo 27 años, mido 1.83 y soy de complexión robusta, con panza y cachetes incluídos.
Mi historia comienza un lunes de Octubre alrededor de las 6 de la tarde en la Perla Tapatía, la bella ciudad de Guadalajara Jalisco, así llegó al mundo el pequeño Tony, un niño tranquilo y decidido, el mejor de 4 en el seno de una familia ya formada, pues, mis hermanas se encontraban en la primaria con edades de 8, 9 y 12 años y mis padres rondando los 35. Es curioso como uno desde pequeño ya cuenta con sus rasgos de personalidad, desde mi infancia fui muy tranquilo, odiaba gritar y más aún odiaba los gritos, nunca me ha gustado molestar a las demás personas y cuando tomo una decisión no hay manera de cambiar mi opinión pero a la vez soy inseguro y tímido cuando no hay confianza con los que me rodean.
De mis años en el preescolar tengo pocos recuerdos y por desgracia no son muy alegres. Debido a mi naturaleza insegura y tímida no tenía amigos, recuerdo gran cantidad de recreos jugando solo ya sea con los juguetes que llevaba o pretendía ser un power ranger y luchaba contra malvados imaginaros (los power rangers estuvieron muy presentes en mi infancia así como Mazinger Z, Sailor Moon, Dragon Ball y Ranma 1/2). Odiaba cualquier tipo de festival o evento social de la escuela debido a que me daba pena y lástima que mis papás se enteran que su hijo era un solitario que no conseguía hacer amigos, aquellos festivales a los que acudía lo hacía de mala gana y tratando de salir de ahí lo más pronto posible.
En casa vivía una situación similar debido a que mis hermanas, con la diferencia de años que nos teníamos, tenían conceptos diferentes referentes a lo que diversión se refiere, lo cual me orillaba a ver televisión y jugar de nueva cuenta con mi imaginación y las historias que salían en mis caricaturas, por las noches sin embargo y antes de dormir, mi papá jugaba conmigo a Mazinger Z, yo era el Megazord y el un monstruo que debía combatir y derrotar, estás noches de juego eran aún más especiales los días que mi mamá trabajaba de noche (3 noches a la semana, ya que era enfermera y su turno era el nocturno) pues nuestras noches de juego dolían durar un poco más que cuando mamá se encontraba en casa.
Pasaron mis años de preescolar y fue momento de cambios, primero mi familia y yo nos mudamos a un nuevo hogar y segundo, el pequeño Tony debía ingresar a la primaria.
De momento dejaré esto hasta aquí, espero contar con sus comentarios e incluso retroalimentación todo será agradecido

#3
marin escribió:[SPOILER]Me parece que empiezas a describirte muy bien, tienes buena redacción espero continúes, gracias.[/SPOILER]

Mil gracias :)

Mis años en la primaria

#4
Con 5 años cumplidos y en una nueva casa daba inicio a la primaria, dónde en primer año y a pesar de mi timidez logré hacerme de dos amigos: mi tocayo Antonio, un niño moreno, un poco más bajito que yo y de lentes, y a Erick un niño de tez clara, alto y delgado. Durante primero de primaria y en cada recreo, nos juntamos los 3 para jugar y crear aventuras y misterios por resolver, el tener amigos era algo tan increíble y me hacía muy feliz, aunque con el paso de las semanas nació cierra rivalidad entre Antonio y yo, está rivalidad e a más que nada por la atención de Erick, en nuestras aventuras entre las cuales involucraban explorar cuevas imaginarias, de algún modo u otro debíamos separarnos e investigar y pues claro uno de nosotros debía estar con Erick y el otro sólo, así continuo está rivalidad-amistad hasta que al final del año escolar y regresando a 2do de primaria Erick desafortunadamente fue transferido a otra escuela dejándonos a Antonio y a mi solos.
De aquí en adelante de desató una montaña rusa entre Antonio y yo, hubo recreos muy divertidos en los que corríamos y jugábamos pero también muchos recreos en los que peleábamos y nos dejábamos de hablar por semanas, esto siguió así hasta que, cierto día descubrí a Antonio robando fichas de mi mochila (solía llevar juguetes y demás cosas a la escuela dentro de mi estuche para lápices) lo confronte lamentablemente negó todo y esa fue la última vez que háblamos, de ahí en adelante mis recreos de primaria consistían en ir a la cooperativa por refrescos y dulces, desayunar mis sándwiches que me enviaban de casa y vagar por el patio del recreo evitando miradas y odiando esa sensación de soledad y fracaso.
Julio y El panda.
De entre todos los niños de mi salón hubo uno que tuvo el valor de acercase a mí y platicar, su nombre era Julio, de pronto en 4to año de primaria de vez en cuando iba conmigo y me contaba cosas de la escuela y demás, cabe mencionar que el pobre Julio era señalado por sus amigos debido a esto, llegó incluso a ocurrir que sus amigos le reclamaron por platicar conmigo y le pidieron que no me contará cosas, básicamente que no me hablara y pues debido a eso Julio y yo dejamos de hablarnos.
En mi mundo ideal, un mundo que yo creaba en mi mente y con el que yo fantaseaba, tenía amigos, amigos incondicionales que se apoyaban, reían y disfrutaban los recreos, amigos que no daban la espalda. Corría mi 5to año en primaria cuando de pronto, el panda un niño de ojos pequeños y complexión robusta comenzó a platicar conmigo en los recreos, tal parece que a él como a mí nos encantaba Digimon y como sus amigos no tenían televisión de paga para verlo (en los 90's Digimon era transmitido por el extinto Fox Kids) el y yo pasábamos recreos enteros platicando lo ocurrido en cada capítulo y aunque me cueste admitirlo, también aprovechabamos para burlarnos de Antonio pues el también era fan de Digimon pero no tenía cable y pues obviamente no sabía lo que ocurría en los capítulos nuevos.
El fin de una época.
Iniciaba 6to año y lo iniciaba mal, con las primeras clases noté la ausencia del panda en el salón hasta que la maestra nos comentó que el ya no continuaría con nosotros debido a que lo habían cambiado de escuela lo que me dejaba de vuelta a cómo comencé la primaria, sin amigos y volviendo a mi mundo de fantasía en mi mente.
Llegó Octubre y para celebrar mi cumpleaños mis papás me regalaron un perro, un hermoso Beagle que nombre Yoshi en honor de Yoshi de Super Mario World (cabe mencionar que toda mi infancia llegando de la primaria y después de hacer la tarea, prendía mi super Nintendo y jugaba por horas)
Al inicio yo le tenía miedo, mucho miedo, con el paso del tiempo me encariñe muchísimo con Yoshi y pasábamos horas jugando.
Todo 6to de primaria fue muy gris para mí, odiaba la hora del recreo y durante las clases solo deseaba con salir de ahí para ir a casa y alejarme de todos, así hasta que a mediados de 6to un grupo de niñas me decían que porque estaba sólo, que podía sentarme con ellas (esto lo hice inseguro y de mala gana, debido a que no teníamos nada en común y sus pláticas eran diferentes a lo que yo preferiría)
Así se fue el tiempo hasta que llegados los últimos meses del año escolar, comenzabamos los ensayos del baile de graduación (la idea de estar en una fiesta sin amigos y con mi familia ahí me aterraba muchísimo) cada ensayo era tedioso y aburrido, me hacían burla los niños y yo lo tomaba a mal, hasta que un día un niño tomó el micrófono y se burló de mí y de la niña con la que estaba bailando, lleno de coraje fui hacia el y le lanze puñetazos a su espalda, el me respondió con un puñetazo en el cachete, lleno de odio, coraje y tristeza salí de ahí y del baile, me mantuve firme en mi decisión de no bailar en la graduación y nadie pudo cambiar mi opinión.
La graduación
Terminó la primaria y con ello llego el momento, la graduación que tanto temía. Llegamos al casino y mientras los niños se juntaban en bolita para platicar y jugar, yo no me despegaba de mi familia incluso recuerdo a mi mamá diciéndome "¿No quieres ir a jugar con tus amiguitos?"
Recibiendo una rotunda negativa de mi parte. La ceremonia siguió su curso u después de la entrega de certificados se realizó el baile sorpresa en el que todos los niños bailaban en el centro de la pista y yo los veía desde mi lugar y escuchaba a mi madre diciendo: "Me hubiera gustado que hubieras bailado con ellos"
Mientras más tiempo pasaba ahí peor me sentía, odiaba ese lugar y odiaba a esos niños por haberse burlado de mí, por haberme hecho a un lado, por haberme hecho menos durante esos 6 años hasta que no pude más, suplique que nos fuéramos de ahí, me enoje y llore hasta que mi familia y yo nos fuimos a casa, a descansar lejos de todos ellos y de estos sentimientos tan horribles, esto lo tomaron mis papás como un berrinche pues durante mis años en primaria desarrolle un carácter gruñón con el cual respondía cada que me preguntaban sobre mi día y mis "amigos" de la escuela, así que lo vieron como algo normal en mí y por ello evitaban seguir preguntando sobre mí y el porque me comportaba así.
Terminó la primaria y yo comenzaba a notar en mi una atracción hacia los hombres, durante este tiempo comencé a leer fanfics Yaoi de Digimon y me despertaba mucha curiosidad el cuerpo masculino, todo esto lo mantuve en secreto, me daba miedo hablarlo con alguien porque estaba mal visto, miles de veces había escuchado como se condenaba a los gays y teniendo una madre católica homofóbica en casa era mejor no decir nada.
Hasta aquí este post en el siguiente comenzaré mi vida en la secundaria y este infierno que se desató en mi pubertad.
Gracias a los que me leen y espero haya alguien que se pueda identificar con mis experiencias

#5
Al ser un niño retraído sometido a un estrés constante durante toda tu primaria, las burlas de tus compañeros y ese bullying de ellos causo que tu personalidad se manifestara como conductas agresivas., espero que al paso del tiempo lo hayas superado, gracias por contarnos tus experiencias de vida.

La secundaria parte 1

#6
Muchas gracias Marin y pues efectivamente mi conducta se vio afectada por tanto bullying y esto apenas estaba comenzando.

Tony entra a la secundaria.

12 años cumplidos y después de un verano tranquilo daba inicio mi vida en secundaria, la primer semana de clases los profesores se iban presentando uno a uno y realizábamos algún trabajo irrelevante, fue sin embargo durante la clase de química que todo cambió. La maestra nos puso a dibujar la portada del bimestre eligiendo una imagen del libro ya sea unidad 1 o 2, mientras pasaba las hojas de mi libro en busca de algo llamativo o bonito mire a mi derecha y lo ví, un niño un poco más alto que yo, de piel clarita y unos ojos un poquito rasgados que lo hacían verse muy lindo, (aún ahora a sus 27/28 años lo considero como un hombre muy guapo) estaba sentado sin hacer nada mirando el salón entonces al observar más detenidamente me dí cuenta de algo, no llevaba el libro de química por lo que no tenía manera de dibujar la portada del mes, al darme cuenta de esto le ofrecí mi libro, lo tomó y comenzó a pasar las páginas, al final eligió un arcoiris y me preguntó si yo quería hacerlo también, a lo que dije que si y los dos comenzamos a trabajar en nuestro dibujo.
Después de esa clase de química, a la hora del recreo decidí sentarme frente a las canchas de voleibol, no porque me gustaría verlos jugar, si no porque estaban cerca del salón y podría regresar rápido al terminar el recreo, coloque mi sandwich a un lado de mi mientras tomaba de mi jugo cuando de pronto el mismo niño con el que compartí mi libro de química se sentó junto a mi, aplastando mi sandwich XD inmediatamente se dio cuenta, se puso de pie, tomo mi sandwich y de volvió a sentar junto a mi, platicamos y nos presentamos al fin, su nombre: Carlos, reímos por lo ocurrido con mi sandwich (que de tomas maneras me terminé comiendo) y así comenzó nuestra amistad.

Cuando los sentimientos despiertan.

Ser amigo de Carlos era muy fácil, aunque no compartíamos muchos intereses en común eso no nos impedía tener pláticas muy tranquilas y divertidas, y de pronto los recreos me encantaba pues esos 30 minutos diarios los pasábamos juntos Carlos y Yo. Conforme avanzaba el año escolar hice otro amigo llamado Ernesto, a pesar de ser amigos el pasaba sus recreos con su hermano lo cual no interfería para que Carlos y yo estuviéramos juntos, así poco a poco me fui enamorando de Carlos, cosa que en ese entonces yo no comprendía aún muy bien, sólo sabía que disfrutaba estar con él y que anhelaba pasar más tiempo junto a él. Una mañana antes del inicio de clases Carlos y yo nos encontrábamos revisando la tarea del día cuando vio mi peculiar cuaderno de pingüinos en la nieve, tomó una pluma y comenzó a dibujar caritas felices en las panzas de los pingüinos, esto me encantó y cada que llegaba a casa de la escuela veía con emoción las caritas dibujadas en los pingüinos.
Cómo mencioné antes todo esto era nuevo para mí, de pronto la secundaria estaba siendo la etapa más linda de mi vida y tenía un gran amigo del cual estaba perdidamente enamorado, los recreos y las mañanas antes de clase eran hermosas porque podía estar con él, platicar con él y saber más de él, ay el amor en la pubertad, tan lindo y nuevo.
Si bien además de Carlos yo había logrado hacerme amigo de Ernesto, Carlos tenía un nuevo amigo llamado Fausto, era curioso pues Carlos se juntaban con Fausto antes de clase y conmigo en los recreos. Todo parecía tranquilo y bueno pero esto estaba por cambiar, por desgracia no todo en el amor es bello y cuando esto se combina con un niño que sufrió rechazo y perdió amistades en el pasado, cosas malas pueden suceder. Cada vez yo sentía más y más celos cada que Carlos se veía con Fausto después de clases o cada que me platicaba las cosas que hacían (siempre moría de celos al saber que Fausto iba a su casa de vez en cuando después de clases mientras que yo ni sabía dónde vivís Carlos) y desgraciadamente estos celos desembocaron en agresividad, comenzaba a nacer coraje en mí, a veces le contestaba de manera agresiva a Carlos e incluso recuerdo una vez que le rocíe spray de dulce en los ojos (era un dulce líquido que venía dentro de un tubo de ensayo de plástico con atomizador) el pobre se quejó del ardor y salió a enjuagarse los ojos, estás conductas fueron dañando nuestra amistad hasta que por mi maldita culpa todo se derrumbó.
Era un recreo como muchos, Carlos y yo platicábamos pero dentro de mí seguía ese coraje guardado, tenía miedo, si algo me dejó la primaria es que todos aquellos en los que confiaba terminaban alejándose de mí, saliendo de mi vida y dejándome sólo, sólo y triste, pero no está vez, estaba cansado de ser siempre el solitario así pues estúpidamente y por un arranque de celos dirigido a una amistad más cercana entre Carlos y Fausto, tomé la decisión de dejar de hablarle, me aleje de su lado, borre con corrector las caritas de pingüinos en mi cuaderno y tomaba cualquier oportunidad para mostrarle que estaba bien sin él, me comencé a juntar con Ernesto y su hermana en el recreo y dejaba a propósito mi cuaderno a la vista, tal vez no parezca mucho pero en la mente de un puberto lastimado, cualquier oportunidad era buena y debía tomarla.
El resto del año escolar estuvimos Carlos y yo distanciados y sin hablarnos, llegó el fin y comenzaban las vacaciones de verano, un verano lejos de todo.

#7
Hola. Pues bueno, así como lo cuentas yo viví algo similar. No obstante, como era muy manipulador en casa, yo hacía y deshacía y si bien pocos amigos tenía, la gran mayoría iban y venían como las olas del mar. Más o menos siempre tuve relaciones amistosas como las que tu tuviste con Antonio: rivalidades, peleas y reconciliaciones que podían durar apenas semanas. Nunca he escrito sobre esa parte de mi vida porque la verdad, lo que pasó en la adolescencia fue determinante y explica porqué en el pasado (después de la secundaria) y en el presente soy muy celoso, extremadamente desconfiado de los amigos de mis crushes y con síntomas que se aproximan al trastorno límite cuando siento el riesgo del abandono. Y sin embargo, hay un hecho de mi infancia al que no dejo de darle vueltas puesto que lo he identificado como el momento en el que inconscientemente descubrí lo que era el amor y sí, fue con otro chico!

Saludos!
[font="Palatino Linotype"]Vine por los chicos guapos... y me quedé por los chicos lindos[/font]

:O

#8
Big_Huge_Love escribió:[SPOILER]Hola. Pues bueno, así como lo cuentas yo viví algo similar. No obstante, como era muy manipulador en casa, yo hacía y deshacía y si bien pocos amigos tenía, la gran mayoría iban y venían como las olas del mar. Más o menos siempre tuve relaciones amistosas como las que tu tuviste con Antonio: rivalidades, peleas y reconciliaciones que podían durar apenas semanas. Nunca he escrito sobre esa parte de mi vida porque la verdad, lo que pasó en la adolescencia fue determinante y explica porqué en el pasado (después de la secundaria) y en el presente soy muy celoso, extremadamente desconfiado de los amigos de mis crushes y con síntomas que se aproximan al trastorno límite cuando siento el riesgo del abandono. Y sin embargo, hay un hecho de mi infancia al que no dejo de darle vueltas puesto que lo he identificado como el momento en el que inconscientemente descubrí lo que era el amor y sí, fue con otro chico!

Saludos![/SPOILER]

Wow tenemos eso en común, desgraciadamente la desconfianza sigue en mí aún después de tantos años aunque espero algún día controlarla y no ella a mí

Mi segundo año en secundaria

#9
Un poco de mis vacaciones.

Mis veranos eran muy tranquilos​, cómo no tenía amigos vecinos, básicamente estaba todo el día en casa, navegando por internet, viendo series y caricaturas, jugando con Yoshi o jugando videojuegos con mi hermana Rosario. Desde que crecí y me enganche con los videojuegos mi hermana jugaba mucho conmigo, aún recuerdo las tardes jugando Donkey Kong Country (compramos los 3 y los 3 los terminamos) o cuando nos turnabamos para jugar Zelda A Link to the past, había ocasiones en las que jugábamos cartas (Yu-Gi-Oh) o juegos de mesa, mi hermana Rosario y yo teníamos demasiados gustos en común y pasar el tiempo a su lado era maravilloso, realmente nos llevábamos muy bien aunque por mi miedo al que dirán, jamás supo de todos mis problemas emocionales que vivía.

De vuelta a la escuela.

Terminadas mis vacaciones en iniciando un nuevo año escolar me tope con dos sorpresas, la primera que Fausto se había cambiado de escuela y ya no continuaría en mi secundaria, la segunda que por reglas de la escuela en 2do estábamos revueltos. (Cada año se mezclan alumnos del A, B,C según esto para que nos conozcamos entre todos e ideas así raras) miraba a mi alrededor​ y veía caras nuevas pero a su vez familiares, demonios Carlos estaba de nuevo en mi grupo, este sería otro año que debía verlo y estar en esta horrible situación de celos. Así arrancó mi año escolar y para mí fortuna Ernesto estaba en el mismo grupo que yo y mejor aún, su hermana también se encontraba con nosotros (sin embargo a partir de aquí se comenzó a juntar con las niñas del salón) entre cada clase​ Ernesto y yo platicábamos y reíamos aunque a lo lejos veía a Carlos y deseaba tanto volver a ser su amigo.

Leonardo, Óscar y Jorge.

Esta soledad no le duró mucho a Carlos, rápidamente se hizo amigo de Leonardo, un adolescente chaparro, de lentes, matadito (se esfuerza mucho en la escuela) y extremadamente delgado, Carlos con su nuevo amigo intento regresarme un poco de mi maldad, entre el y Leonardo me lanzaban comentarios groseros o se burlaban de mí esto sin duda pudo llegar a afectarme demasiado de no ser por Oscar y Jorge, durante segundo año, Ernesto y yo nos distanciamos un poco esto más que nada por diferencias en gustos pero seguíamos siendo amigos, a su vez en este tiempo y de los alumnos que habían integrado a mi grupo se encontraba un par de amigos: Óscar, un muchacho bajito de complexión ancha y piel morena, y Jorge, un muchacho de mi estatura, complexión robusta y de lentes, ellos al igual que yo, eran fan de los videojuegos tenían un Gameboy advanced y un Nintendo GameCube, desde el inicio de nuestra amistad platicábamos de videojuegos e incluso nos llegamos a prestar juegos y a hacer dibujos en esas tediosas clases de Física y matemáticas. Durante este tiempo Jorge y yo evadiamos la clase de educación física (ambos la odiabamos) nos íbamos a esconder en el patio y salíamos hasta que la clase terminaba hasta que un día el profesor nos encontró y jamás nos volvió a quitar un ojo de encima XD.
Realmente disfrute mi segundo año y a pesar de que seguía enamorado de Carlos y de qué seguíamos sin hablarnos, Óscar y Jorge me animaban la escuela, siempre he tenido pasión por los videojuegos y era bonito poder compartirla con ellos sin duda este fue el punto más alto en mi secundaria, reí y disfrute a más no poder, el único bullying que recibía venía de Carlos y Leonardo y era realmente mínimo e inofensivo, mis demás compañeros me trataban bien y así fue hasta el final del año escolar. Terminé segundo de secundaria positivo y seguro de iniciar mi tercer año, mi tercer año y último de secundaria, no sabía el infierno que me estaba esperando.
 
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