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Continua

#28
Gracias por la historia, espero continues muy pronto... tiene una pinta increible :)
:jajajaja:CHILANGO DE CORAZON:jajajaja:
SUERTE A TODOS LOS FOREROS
S K I N S LO MEJOR DEL MUNDO

6. Placer prohibido

#30
Buenas tíos.

Esta claro que los viernes de madrugada me viene la inspiración y ya os puedo dejar la continuación y a los más calentorros os adelanto que este capítulo os va a gustar hay bastante acción sexual explicita...

Contestando a una pregunta anterior, ahora os vais a enterar de lo que pasó esa noche. Os dejo con un capi salidorro que seguro que os va a gustar. Espero vuestras opiniones a ver que os parece.

Disfrutadlo!!

Por cierto muchas gracias por vuestro comentarios!! Me mola que comentéis y es importante porque así se si lo plateo bien o no :)

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6. Placer prohibido

Después de la charla con Sergio me metí en la habitación, recogí un poco mis cosas, me quité la ropa y sin pensarlo mucho más me metí en mi cama. El viaje del día anterior y el largo día de hoy en el que estuve durante toda la jornada fuera de casa me tenían agotado. Me tapé ligeramente, pues no hacía demasiado frío, me acomodé y dejé que lentamente el sueño se apoderara de mí, no sé cuanto tardé en quedarme dormido, pero a los pocos minutos ya no era consciente de nada.

La maravillosa sensación de dormir placenteramente en la cama es indescriptible, es algo maravillo, estás a gusto y nunca quieres que llegue el momento de despertar. Realmente no eres consciente de ello, pero si eres consciente de lo que jode levantarse cuando suena el despertador, pero aún no tenía que preocuparme, pues no tenía que madrugar al día siguiente.

Sin embargo, el despertar de aquel placentero sueño fue abrupto. Un fuerte estruendo retumbó en todo el apartamento. Abrí rápidamente los ojos, era aún noche cerrada, estiré mi brazo hasta la mesita para coger el móvil y vi la hora, las 4:42… Justo cuando miraba la pantalla un fogonazo azulado invadió durante una décima de segundo la habitación, a continuación, de nuevo, sonó un fuerte estruendo y escuché como las gotas de lluvia arreciaban con violencia contra la ventana de la habitación. Sí, una fuerte tormenta me había privado del placentero sueño en el que estaba atrapado. Y si supiera lo que iba a ocurrir después no hubiera maldecido tanto al meteosat, a las isobaras y a las borrascas.

Di media vuelta sobre la cama e intenté dormirme, pero pasaban los minutos y no era capaz a ello. El agua seguía arreciando contra la ventana, los relámpagos destellando y los truenos retumbando. Tenía calor, supongo que de dar vueltas en la cama y no dormir, así que decidí levantarme y salir de mi habitación a por un vaso de agua para saciar la sed que empezaba a tener en aquel momento.

Estando en la cocina me di cuenta de que había alguien en el baño, se escuchaba algo de ruido y la luz de la habitación se filtraba por la rendija bajo la puerta. Justo cuando dejaba mi vaso de agua en el fregadero se abrió la puerta y salió del baño uno de mis dos compañeros. Todo estaba a oscuras, iluminado de forma intermitente por los relámpagos. Pero benditos relámpagos.

Fer no se había dado cuenta de que yo estaba allí apoyado contra la encimera de la cocina y pasó lentamente por el salón camino de su habitación. Gracias a un nuevo relámpago pude ver durante unos segundos que iba desnudo, secándose su cabeza con una toalla mientras se perdía al fondo del pasillo, apenas fue un segundo, pero suficiente para fotografiar en mi cabeza su perfecta espalda y su precioso culo.

Estaba en shock. En menos de 24 horas este tío ya se me había mostrado en bolas dos veces, ya vi todo su cuerpo… - Buffff joder - suspiré cuando me puse a caminar y me di cuenta que mi polla estaba completamente empalmada formando una espléndida tienda de campaña con mis bóxers.

Me coloqué el paquetón como pude, de la mejor manera para evitar una tienda de campaña exagerada y antes de volver a mi habitación fui hasta el baño para refrescarme, pues mi piel estaba caliente, tenía calor y había comenzado a sudar. Ya en el cuarto de baño cogí agua y me limpié la cara, mojé mi pelo y la nuca con tal de despejar un poco y volver a la realidad, aunque mi pene seguía erecto presionando con fuerza en el interior de mi bóxer.

Me disponía a salir del baño cuando me di cuenta, que allí en una esquina del baño, tirado y olvidado había algo, era un calzoncillo, probablemente la ropa interior que llevaba Fer antes de meterse en la ducha hace unos minutos y que dejó allí a su suerte. Salía ya por la puerta, cuando aún no sé como se me cruzó el cable, volví hacia dentro y sin ser consciente de ello estiré mi brazo hasta coger sus gayumbos. Los cogí y salí casi corriendo hacia mi habitación.

Llegué en apenas 3 segundos a mi habitación, cerré la puerta y me tiré sobre mi cama intentando asimilar lo que acaba de hacer. Joder, acababa de ¿robar? unos calzoncillos a mi compañero que apenas conocía de hace poco más de 18 horas. No era momento para tener conciencia, estaba cachondo, estaba caliente y ya estaba hecho, así que no lo dudé más y los acerqué a mi nariz… Eran unos slips rojos deportivos de marca de una conocida cadena de tiendas de ropa de deporte.

Justo en ese momento noté como mi polla se movía sola, como tenía un espasmo fruto de la excitación, como presionaba con fuerza mis bóxers verdes. Lleve la mano a mi paquete y lo presioné con fuerza mientras notaba la humedad que empezaba a mojar el bóxer desde la punta de mi polla. Estaba tan caliente que mi pene comenzaba a lubricar, notaba mi glande húmedo por el líquido preseminal que comenzaba expulsar por el calentón que tenía.

Mientras sobaba mi paquete disfrutaba del intenso olor de aquel slip. Olían a hombre, era un olor sucio, pero agradable, era una mezcla de sudor y sexo, olían a polla y juraría que incluso a semen. Me estaba poniendo muy cerdo imaginándome a Fer con aquel slip deportivo que seguramente se le ajustaría perfectamente a su cuerpo, pero también le visualizaba desnudo, tal como le había visto esta mañana.

Lo veía perfectamente en mi mente. Fer era un chico alto, un poco más que yo, sus ojos verdes robarían el corazón de cualquier chica o de cualquier chico en este caso. Su pelo, ni muy corto, ni tampoco muy largo se difuminaba entre el castaño claro y el rubio. Tenía algo de barba que le daba un toque irresistible de virilidad mezclada con los rasgos de una cara más propia de un adolescente que de un chico de 20 años.

Por otra parte su cuerpo era maravilloso, mejor que el mío, estaba más desarrollado y aunque no era precisamente un culturista, tenía el cuerpo fibrado, destacando un pecho fuerte y unos abdominales que sin ser muy marcados dejaban una tableta muy sugerente. Sus piernas eran fuertes, tenía bien desarrollados los gemelos y sus muslos eran grandes y desarrollados, cubiertos por una capa de vello claro que se oscurecía conforme se acercaba a su polla. No es que Fer tuviera mucho vello, pero tenía bastante en las partes que hacían falta o al menos en las que más me gustaban, sus muslos, sus axilas o un pequeño caminito de pelo que bajaba por sus abdominales.

Seguía recreándome en su cuerpo y ahora me acordaba de sus anchos hombros y su fuerte espalda que acaba de ver hacía apenas unos minutos. Su espalda finalizaba en un buen culo, redondeando, con dos buenas nalgas cubiertas ligeramente de vello en las que recrearse y en las que me encantaría restregar con fuerza mi polla, que en ese momento estaba dura, caliente y muy húmeda manchando cada vez más mis bóxers.

Volví a aspirar el slip, cerré con fuerza mis ojos y el aroma a su polla me hacía recrearla de nuevo. Obviamente no le había visto empalmado, pero Fer tenía una polla bonita, de tamaño normal y proporcionado. Era ligeramente más morena que su blanca piel. Aunque no se la vi descapullada se le intuía un buen capullo que me encantaría mamar sin parar. No pude fijarme bien en sus huevos, pero en la imagen que me estaba montando en mi cabeza seguro que eran un buen par de cojones llenos de leche caliente. Todo el conjunto estaba coronado por una mata de vello, espeso, pero recortado y cuidado, no tenía precisamente un estilo “al natural”, se notaba que el chico cuidaba su imagen.

Mientras imaginaba el cuerpo desnudo de mi nuevo compañero había comenzado a masturbarme sin ni siquiera haberme quitado el bóxer. Masturbaba mi polla con fuerza sobre el bóxer mojado notando un inmenso placer, pero necesitaba más, así que no lo dudé más y en apenas un segundo estaba completamente desnudo. Sentí una maravillosa sensación de libertad, porque aunque la presión del bóxer sobre mi paquete era más que placentera la dureza de mi pene hacía que aquello fuese demasiada fuerza de la tela contra mi cuerpo.

Tenia la polla completamente descapullada, mi glande rosado estaba completamente húmedo por el líquido preseminal y me daba un placer indescriptible que me obligaba a gemir cada vez que lo acariciaba con la punta de mis dedos. Mientras jugaba con él, mi otra mano acariciaba lentamente mis muslos, mientras mi brazo rozaba mis huevos. Estaba jodidamente caliente y eso me llevó a comenzar a gemir. En una de mis caricias estuve a punto de correrme, lo que me llevo a agarrarme con fuerza a las sábanas y con mi mano noté que allí seguía el slip de Fer. Y en aquel momento la excitación seguía llevándome a la pura perversión.

No lo dude mucho y me puse aquellos slips, metí mis piernas y los subí hasta mi cintura, tapando por completo mi polla. Me ponía muy burro el pensar que llevaba puestos aquellos calzoncillos de Fer, saber que mi polla estaba rozando la misma tela que la suya, saber que aunque indirectamente era casi como si nuestras pollas se rozasen. En aquel momento estaba en claro éxtasis y no paraba de sobar el enorme paquete que marcaban esos slips.

Mi mano se deslizaba sobre la tela, notando el calor y la humedad de mi pene, acariciando cada rincón que cubría la tela, hasta que las yemas de mis dedos notaron algo aún más húmedo. Algo que estaba por la parte de fuera, algo que aún estaba templado y tenía una textura viscosa y pegajosa… Sabía, lo que era, estaba muy claro, el aroma de aquel slip era de puro sexo y estaba claro que lo acababa de tocar no era otra cosa que restos de semen de Fer. Posiblemente se fue a duchar después de masturbarse en su cama.

La simple idea de pensar en Fer masturbándose con esos mismos slips que me acababa de poner hacía que mi corazón latiese más deprisa, que comenzase a sentir más calor y que sudase cada vez más. No lo pensé mucho más, dejé salir mi polla de aquel slip, aunque solo la polla, bajé el elástico hasta que quedase haciendo presión sobre mis huevos, algo que me estaba dando mucho placer. Volví a llevar mi mano hacia el pegote de semen y con mis dedos use la corrida de Fer para lubricar mi propio capullo.

No lo podía creer, era más de lo que pudiera haber imaginado jamás. Estaba frotando mi polla a una velocidad increíble ayudado por la lubricación de la lefa del buenorro de mi compañero de piso. La sensación era increíble, mi respiración se entrecortaba a medida que aumentaba la velocidad de la paja. Sentía un inmenso placer y unas cosquillas increíbles sobre la punta de mi pene.

Sabía que me quedaba poco así que con una mano apreté mis huevos y con la otra seguí acariciando con fuerza y rapidez mi polla mientras gemía cada vez más fuerte, me daba igual que me escuchasen. Comenzaba a notar como mis huevos se ponían cada vez más duros, juraría que casi notaba como el semen comenzaba a salir desde mis pelotas hacia mi polla, sentía como una especie de cosquillas o de descarga eléctrica sobre el tronco de mi duro rabo.

La froté un par de veces y a la tercera no pude evitar soltar un fuerte gemido a la vez que notaba como comenzaba a correrme sin remedio. Mi polla había entrado en erupción y con varios trallazos empezó a expulsar mi corrida. El primero de ellos se derramó sobre mi abdomen, embadurnando de semen mis abdominales y pringando el vello que rodeaba mi polla, el segundo y más cuantioso lleno mi pecho de corrida y el tercero y más intenso llevó el semen a derramarse sobre mi cuello y parte de mi rostro. El resto de contracciones siguieron eyaculando pero en menor cantidad, aunque lo suficiente para pringar casi todo mi cuerpo mientras el placer embriagaba por completo mi consciencia y seguía soltando pequeños gemidos.

Poco a poco fui relajándome y recuperando mi respiración mientras disfrutaba del placer de aquella sensación de estar cubierto de mi propio semen, que restregaba suavemente sobre mi pecho mientras me hacía cosquillas con las yemas de mis dedos. Pocas veces me había corrido con tal intensidad, el placer había sido inmenso y poco a poco mis ojos se iban cerrando a la vez que quedaba dormido inmenso en una nube del más absoluto y prohibido placer sexual.

#31
Bravo :aplauso: :aplauso: :aplauso: :aplauso: :aplauso: me encantó y me puse tan cachondo, como dices definitivamente te inspiras en las madrugadas.
Muero por seguir leyendo esta buenísima historia.

#35
Aquí otro más que se suma a tu larga lista de admiradores. Muchas gracias por tu trabajo, y espero que no tengamos que esperar demasiado para leer la continuación ☺️☺️
 
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