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Diario de un universitario

#1
Buenas a todos.

Nunca había publicado aquí. Hace años si que había escrito algunas cosas, pero siempre quedaron en ámbito privado, nunca supe si tenían calidad suficiente para publicarlo o no. Realmente no sé porqué pero llevo varios días pensándolo y he retomado una idea de una historia que pensé hace bastante tiempo.

No prometo poder actualizar este tema cada poco tiempo, ya que precisamente no es que tenga mucho tiempo libre, ni tampoco hacia donde irá derivando la historia, está abierta, tengo las ideas y será una especie de diario de un chico de 18 años que comienza la universidad. No seáis crueles conmigo. Espero que os mole... Os dejo el primer "capítulo" en el que os presento al "prota" de la historia.

Por cierto ya os aviso que es una historia, no es un relato erótico en sí. Me explico, en su momento habrá sexo y se contará con pelos y señales, pero no todos los episodios tendrán que tender sexo porque si...

Saludos!


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1. Nuevo curso, nueva vida...

Mi nombre es Enol y tengo 18 años. Mi nombre como yo, es de orígenes asturianos, es más, uno de los Lagos de Covadonga tiene mi mismo nombre, dicen que este nombre ya viene de cuando los romanos vivían por estas tierras, y que significa que tiene relación con el agua…

Bien, no quiero enrollarme mucho más y ya empezaba a hacerlo. Desde hace ya algunos unos años, por motivos laborales de mi padre nos hemos tenido que ir de Asturias, dejando atrás amigos, familia y mi vida, lo que ha implicado que en mi época más crítica, esa que llaman adolescencia, viviera alejado de mi mundo. Pero eso está a punto de cambiar. Esta misma semana empiezo a la universidad y he decidido volver a mi casa para empezar mis estudios de ingeniería. Por suerte mi padre estudió en la politécnica de Gijón y me ha dejado matricularme en “casa”. Por fin volvería a mi ciudad, con mi grupo de amigos y a una vida nueva…

Una vida nueva, porque si bien es cierto que casi toda mi familia sigue viviendo allí he decidido vivir solo. Bueno solo lo que se dice solo… con 18 años y una beca a lo máximo que puede aspirar uno es a un apartamento compartido de estos que tiene la universidad, pero bueno, mejor con un par de compañeros que con tus padres controlándote todo a todas horas.

Mi mayor esperanza es por fin poder ser yo mismo, lejos de miradas y de opiniones… y si lo digo es porque si algo he descubierto los últimos meses y es algo que tengo muy claro es que soy gay y me encantan los tíos.

Mi adolescencia no fue sencilla por irme de mi ciudad y salir de mi grupo de amigos. Creo que eso llegó a influir en mi forma de ser, me obligó a reprimirme y a pensar que mi poco interés por las chicas era una consecuencia de mi apatía por todo al no tener a mis amigos de siempre.

Pero todo eso cambió desde hace unos meses. Mi supuesta novieta del instituto acabó forzándome a hacerlo o al menos a intentar hacerlo… Yo me negaba, pero con 16 años y a punto de cumplir los 17 ya se rumoreaba de mí y de que no era un “hombre” y lo que me faltaba encima era que ella dijera por ahí que no quería follar.

Aquello fue un auténtico desastre… La relación sobrevivió hasta ese momento porque si. Nos enrollábamos, nos metíamos mano y a un tío de 16 años si le sobas el paquete eso se pone a tono, pero hacerlo eran palabras mayores y tanto que lo fueron. Ese día renegué de las tías y asimilé lo que temía desde hacía unos años, que me molaban los chicos. Renegaba de ello y pensaba que era normal aquello de mirar a los tíos en el vestuario con 13 y 14 años, por aquello de comparar a ver a quien le había crecido más la polla o a quien le había salido más vello… En definitiva, quería ver quien era más hombre y aquello me atraía aunque lo imaginaba todo de otra manera.

El último año, en el que he asimilado mi sexualidad no fue sencillo. En una ciudad pequeña y en un barrio de cotillas donde crucifican a cualquier hijo de buen vecino se me antojaba complicado encontrar algún chico con el que salir y comenzar a experimentar… Era difícil, tenía que esconderme o coger buses e ir a la ciudad vecina.

Pero todo eso iba a cambiar, volvía a casa, volvía yo de forma independiente, sin padres y a la universidad. Ese mundo donde uno se hace adulto y empieza a disfrutar de la vida. En definitiva comenzaría a ser libre.

#4
Si, continúa. La verdad es que es necesaria porque desde hace mucho no aparece una nueva historia de interés humano en esta sección!!! :aplauso:
[font="Palatino Linotype"]Vine por los chicos guapos... y me quedé por los chicos lindos[/font]

#5
A ver si este finde saco un ratillo y os pongo algo nuevo ;)
Por semana casi no tengo tiempo, entre curro, clases y demás...

2. La llegada

#6
Venga va, aquí os dejo la segunda parte. Espero que os guste y espero vuestras opiniones. :sonrisa:


2. La llegada

Unos días más tarde al fin fue el viaje. Llegué a la ciudad por la noche, cargado de bolsas y maletas, parecía un mercader que iba a montar mi puesto en el rastro. Agotado y cansado después de unas cuantas horas de autobús, tras coger un taxi, por fin llegué a los apartamentos del campus.

Eran cerca de las once de la noche y ya era de noche cerrada desde hacía más de una hora. A pesar de estar aún en septiembre, soplaba una brisa fresca que recordaba que el otoño estaba a la vuelta de la esquina. Quedaban apenas un par de días para que empezara el curso y la zona estaba desierta, algo que me extrañó, pues pensaba que sería de los últimos en llegar y que ya habría gente por la zona, pero estaba allí, prácticamente solo. Tenía miedo de que no hubiera nadie en la recepción, o al menos, que no me dieran las llaves, porque en teoría me habían dicho que había vigilancia todo el día…

Mis peores augurios se cumplieron. Nada más entrar en el recibidor había una especie de recepción, la cual estaba vacía y no se veía a nadie por ningún lado. Me habían asegurado que no habría problema, que alguien me atendería y me daría las llaves de mi apartamento. Pero allí no había nadie. Me acerqué al mostrador, donde había un cartel, que ponía que no había servicio de recepción por la noche, pero que en caso de necesitar algo, se pulsase un botón para llamar al personal de seguridad. Eso hice, paso un minuto, pasaron dos minutos, pero nadie apareció. Empezaba a resignarme, me veía pasando la noche en uno de los sofás que había por allí.

Me fui hacia uno de los sofás y allí me senté, intenté distraerme con el móvil, pero no recuerdo nada más, porque quedé dormido debido al cansancio que arrastraba…

- ¿Hola? ¿Hola? ¿Estás bien? - Escuché mientras notaba como me zarandeaban. Abrí poco a poco los ojos y vi al guarda de seguridad, bueno mejor dicho, al chico, porque era bien joven.

- Hola, sí, sí, es que me he quedado dormido. Disculpa.
- ¿Eres nuevo por lo que veo no?
- Sí, soy Enol.
- Ah sí, te tengo apuntado de que llegarías esta noche. Me habían avisado.
- Menos mal, pensaba que me tocaría dormir aquí.
- No te preocupes, voy a por la llave de tu apartamento y te acompaño. Por cierto, me llamo Jorge, me dijo mientras me daba una palmada sobre el hombro.
- Encantado.
- Lo mismo digo.

Jorge se metió para una habitación y en un par de minutos vino con las llaves de mi apartamento y cogió la mayor parte de mi equipaje, a pesar de que yo dije que podía, pero él mismo insistió. Mientras subíamos en el ascensor por fin me fijé en él. Realmente era un “segurata” que me encantaría que me detuviese. Era un chico joven, de pelo castaño claro… Tendría unos 25 años, no más, era bastante joven, aunque bueno, para él, yo sería un crío. Pero la cosa era que me haría feliz tenerle por allí vigilando, porque eso significa que podría admirar su precioso cuerpo. Llevaba el típico uniforme de seguridad ceñido, una camisa que marcaba todos sus músculos y unos pantalones ceñidos que no dejaban mucho a la imaginación sobre sus piernas, sus fuertes muslos y el culazo que tenía. Por no mencionar su paquete. Joder Enol, vale ya, me dije mientras notaba como empezaba a excitarme por la presencia de Jorge. Pero es que sus pantalones se ceñían tanto a su cuerpo que pude darme cuenta perfectamente que su ropa interior eran unos slips que se marcaban a través de la tela del pantalón. Ahora me preguntaba que de que color serían, o de qué marca serían. Si, me encantan los tíos en ropa interior, ¿pasa algo?

Por fin llegamos a la última planta, un cuarto. Jorge se fue hacia el final del pasillo y me indicó que habíamos llegado. Me pidió no hacer mucho ruido, pues ya era tarde y podríamos molestar.

- ¿Sabes si tengo compañeros en el piso? - Le pregunté con bastante curiosidad.
- Pues, la verdad que no lo sé. Vamos, tener tienes otros dos compañeros. Es un piso de tres habitaciones. Pero no sé si llegaron en concreto los de tu apartamento. No ha llegado todo el mundo aún.
- Ah, vale, gracias.

Jorge abrió la puerta, y me ayudó a meter las maletas. Me dio la llave de la puerta del piso y la de la puerta de mi habitación.

- Tu habitación es la 3. Te ayudaría un rato más y te daría algunas indicaciones y demás, pero esta noche estoy yo solo y tengo que seguir de ronda. Si tenéis algún problema, desde el teléfono de la sala de estar, si pulsáis el botón azul nos avisáis al teléfono de guardia y os podremos ayudar.
- Gracias Jorge.
- Si no necesitas nada más, yo me voy que tengo curro.
- No, muchas gracias por todo.
- Buenas noches.
- Igual, espero que vaya bien la ronda.
- Seguro que sí. - Me dijo mientras me guiñaba el ojo.

El chico de seguridad se fue y allí me quedé. Casi a oscuras, iluminado por la luz de la calle, en silencio y suponía que solo, no había ninguna lampara encendida ni se escuchaba nada. Así que cogí las cosas y las metí en mi habitación. No estaba mal. Era una habitación moderna, de colores claros, parecía luminosa, no era muy grande, pero tampoco un zulo. Además parecía que tenía buenas vistas al parque y al fondo el edificio de la universidad.

Debería de ponerme a deshacer el equipaje, pero estaba tan cansado que después de quitarme los zapatos y los pantalones, me tiré sobre la cama y no me levanté más. Estaba por fin en la universidad, eso que tanto ansiaba, empezaba la aventura, pero de momento estaba solo, la única persona que había conocido era a Jorge y no me quejo, es un chaval bien majo y además guapete, me decía a mí mismo.

Aunque pensaba que hoy conocería a alguien más. Mi idea era la de llegar e ir a tomarme un par de birras, pero aquello lo había cambiado por una cama mullida que me ayudaba a meterme en el mundo de los sueños. Mañana sería otro día.

#10
Platanet escribió:[SPOILER]Me encanta cómo redactas. Esta historia tiene muy buena pinta! A ver cómo sigue...[/SPOILER]


recorder escribió:[SPOILER]Muy buena historia tío. Espero ansioso a ver como continua. Felicidades :o k:[/SPOILER]


albert1987 escribió:[SPOILER]Felicidades por el inicio.
Sigue pronto![/SPOILER]


Gracias tíos!! Me alegra un montón que os mole, porque como ya os había puesto es la primera vez que publico algo así en foro a nivel de que lo pueda leer mucha gente y bueno, no sabía yo si esto tendría exito o no... Pero con que os mole ya me sirve y me anima a seguir con ello.

Espero que este finde pueda subir algún capitulillo más que tengo que escribir, porque ya os digo que tengo unas ideas y hoja de ruta de la historia, pero nada esta escrito... Así que bueno, aunque es pronto, si tenéis ideas o sugerencias para el devenir de la historia soy todo oídos!!

Lo dicho gracias e intentaré subir algo pronto!! Estad antentos!! ;)
 
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