El Skater

Relatos || Atrévete a contar tus experiencias más picantes y relatos
RubenDepor
Xtasiado
Mensajes: 2184
Registrado: 09 Feb 2006 12:59
Ubicación: lpgcvs
Gracias Dadas: 10 veces
Gracias Recibidas: 2 veces

Mensaje por RubenDepor » 15 Oct 2017 17:51

- Bueno, pues quédate si quieres. Me dijo no sin cierta indiferencia.

Al poco Pedro se despidió de nosotros y me quedé a solas con Tomy viendo la tele. No hablaba, su mirada, antes viva y expresiva ahora andaba perdida en un horizonte inexistente,
en un momento dado, se levantó para ir hacia el baño y con sorpresa observé como al caminar arrastraba sus grandísimos pies y además de ser anormalmente lento al andar, cuando volvió del baño se dejó caer en el sillón y se tapó los ojos con ambas manos. Observé sus atléticos brazos, sus velludísimas axilas, ese pezón turgente, carnoso y provocativo, sin embargo, pensé que quizás no fuera buen momento para disfrutar con mi tacto del rico cuerpo del skater. Tomás seguía en la misma posicíon, no sabía si dormía, descansaba o qué.

- Tomy.

Tomy seguía completamente inmóvil, esperé unos segundos y justo en el momento de llamarlo nuevamente, apartó las manos de su cara, giró el cuello y con la mirada perdida y la voz ronca me dijo.

- Rubén, tengo mucha sed y me cuesta caminar, tráeme agua si no te importa.

Tras decir eso desplomó su espalda contra el sillón y volvió a cubrir su cara nuevamente. Me dirigí a la cocina, llené un vaso con agua y al volver el skater seguía en la misma postura.

- Tomy, el agua…

Alargó el brazo con indecisión, tomó el vaso y se lo bebió de un sorbo, fui a la cocina a por una botella entera y al volver vi los ojos de Tomás clavados en los míos, completamente apagados, vacios… Me hizo un amago de gesto con su barbilla indicándome que me sentara junto a él, obedecí y mientras le entregaba la botella de agua le pregunté.


- Tomy ¿Estás bien?

Dibujó una media sonrisa en su rostro, miró hacia el otro lado y tras mover negativamente la cabeza durante unos segundos me dijo con amargura.

- Estoy medicado. Rubén, no sé que coño está pasando y ni me importa, quédate aquí conmigo el tiempo que quieras.

Aquello me estaba empezando a oler mal, sin decirle nada me encaminé hacia su habitación, abrí el cajón de los medicamentos y fui revisando el prospecto de cada uno de ellos: boca seca, dificultad al andar, estado de ausencia… Ese iba a ser el próximo Tomy, me pregunté que de que iría a vivir, como pensaría hacer sus diseños, incapacitado para el skate, sin familia directa en la ciudad más allá de un tío que aparte de muy macho era un inmaduro drogadicto, ¿Cómo iba a comer? ¿Qué sería de su vida? ¿En qué se iba a convertir nuestra relación? Y, sobre todo ¿Dónde estaba metido yo?

Me senté en la cama de Tomy con un prospecto de medicamento aún en la mano y empecé a encontrarme mal, muy mal, cada vez peor y al poco me entraron ganas de llorar, el capricho de un skater joven, alto, atlético, simpático, interesante y adicto al sexo se había convertido en un drama, en un dilema moral de difíciles proporciones, la maldición de las enfermedades mentales… Mientras más pensaba en ello más ganas de llorar de impotencia sentía, di un gemido de llanto reprimido y ahogado, hasta que no pude más y grité, la voz de Tomy, que estaba de pie en la puerta observándome, me dijo serenamente:

- Sí, Rubén, ya ves que mis medicamentos no son aspirinas. Ven aquí.

Me abrazó fuertemente, su atlético torso desnudo había empezado a transpirar con el calor del mediodía, el interior de su cuerpo era cálido y su piel extremadamente suave, justo en ese momento con una voz extremadamente tranquila me preguntó.

- Necesito saber por qué llorabas.

- Lloraba por ti, Tomy.

- Eso solo no me vale como respuesta, Rubén, quiero que me digas por qué lloras por mí.

- Porque me importas.

Tomy sonrió, negó con la cabeza y me dijo:

- Sígueme.

Salió por el pasillo, caminaba despacio y con ese arrastrar de pies desclazos, entró en el despacho se sentó en la silla frente a la pantalla de su Mac y mientras tomaba el ratón con una mano me miró y me dijo.

- ¿Te acuerdas de una conversación que tuvimos tú y yo hace unos días aquí en este despacho?

- Sí, perfectamente, me dijiste que no me enamorara de ti y que éramos amigos, amigos, Tomás, y es por eso que me angustia verte así.

Tras decir estas palabras Tomás se quedó un rato mirando al suelo y tras unos instantes por fin clavó sus ojos en los míos, por primera vez en toda la mañana no tenía la mirada tan perdida.

- Rubén, no sé lo que pasa contigo, debe ser “que estoy loco”, pero gracias por quedarte.

Esa tarde, en el sillón viendo una película a la que ni Tomy ni yo prestábamos atención, nos abrazamos, sentí su cuerpo joven y fuerte, acaricié su negro cabello ondulado, jugué con las extensiones de sus orejas, acaricié su cara sin afeitar, su prominente nuez, su pecho blanco, fuerte y sin vello. Al llegar sus pezones empecé a palparlos y a mirarlos con curiosidad, Tomy tenía su mirada fija en la mía mientras tocaba sus tetillas, de repente, pellizqué la puntita redonda y carnosa de su pezón, luego este entero y se lo retorcí con mis dedos como si estuviera regulando el volumen de una radio antigua, Tomy hizo una mueca de dolor con su rostro pero cuando acabé mi pequeño tormento el skater sonrió, esta vez le pellizqué los dos pezones con fuerza, se los apreté bien y giré mis dedos hasta que el skater gritó de dolor, le dejé las tetillas aún más gordas e hinchadas y para “curárselas” empecé a darle besitos y a lamer con mis labios y lengua sus grandes pezones saltones y ovalados, hasta dejárselos bien duritos, Tomy me agarró de la barbilla, dirigió mi vista hacia sus ojos y me preguntó con un susurro en su voz:

- ¿Te gustan mis tetitas?

- Mucho.

En ese momento, acercó mi cara a la suya, juntamos nuestras bocas y entrelazamos nuestras lenguas en un beso largo y delicioso, le acariciaba su pelo negro ondulado mientras nos besábamos, seguí lamiéndole sus orejas hasta que se apartó para entregarme su fuerte cuello, seguí chupando su musculoso hombro y escurrí la punta de mi lengua hasta su peludísima axila, la olí bien empapándome de su aroma a macho antes de hacerle remolinos de de vello moviendo mi lengua en círculos, nunca antes había conocido unas axilas tan peludas como las de Tomy y así se lo dije.

- ¿Mis sobacos guarros? Dijo Tomy riéndose ¡Pues a casi todas las mujeres les dan asco, chupámelos bien!

- Me encanta tu olor, Tomy.

Al oír esto el skater volvió a tomarme de la barbilla para juntar nuestros rostros y besarnos con lengua.

- ¿Te gusta como huelo, verdad? Pues huéleme bien. Dijo mientras arqueaba su pierna llevando su gigantesco pie lo más cerca posible de mi cara, le olí bien su pie izquierdo, lamiendo cada uno de sus dedos y disfrutando del aroma a queso viejo que desprendía, tras estar unos segundos acariciándole y lamiéndole los pies dirigí mi nariz hasta el bulto de su pene a media ercción y por encima de la tela del pantalón corto que vestía empecé a aspirar fuertemente con mi nariz. El gozo que me suponía estar disfrutando de aquellos aromas a orín, sudor seco y a semen hizo que mi rabo se pusiera duro como un tronco, llevé mi mano derecha a mi entrepierna para empezar a masturbarme mientras que con la izquierda acariciaba las duras abdominales de Tomy. Yo mientras tanto besaba la tela que cubría el bulto de su polla y Tomy empezaba a excitarse convulsionándose de vez en cuando, arqueando su cuerpo mientras lanzaba gemidos y acariciándome la cabeza, la cara y la espalda. Fui a bajarle el pantalón, pero sin embargo, Tomy no me dejó atacar su rabo aún, estaba claro que quería seguir con el juego previo, tomó mis manos por las muñecas y colocándolas sobre su durísimo abdomen lampiño me preguntó:

- ¿Y mis abdominales, a qué también te encantan, verdad?

- Mucho.

- Te encantan, sí, mis abdominales y mi ombliguito juguetón también te gusta mucho, sí, mmmm, chúpamelo… Me dijo Tomy en un hilo de voz.

Empecé a besarle cada cuadrado de sus abdominales y a lamer los surcos de separación entre estas, le dediqué especial atención a su ombligo, me encantaba ver como se le cambiaba de forma con cada movimiento de mi lengua. Seguí bajando por la oscura línea de vello negro mientras me masturbaba y esta vez el skater sí se bajó el pantalón corto para golpearme con su rabo gordo y cabezón en la cara, fui a abrir la boca para metérmela entera del deseo que me invadía, pero Tomy no me dejó, me llevó de nuevo a su boca y tras besarnos nuevamente me dijo.

- ¿Te gusta mi polla?

- Sabes que la adoro.

- Muy bien.

Entonces Tomy, con su pene entre mis nalgas, empezó a meterme primero un dedo, luego el otro y finalmente me fue introduciendo cada centímetro de su polla mientras su cara describía un placer supremo. Empezó a mover la pelvis despacio mientras que el placer mezclado con el dolor iba creciendo en mí, me abracé a su cuerpo y Tomy volvió a besarme mientras aumentaba la intensidad de sus pingazos, quise separarme de él para gritar pero no me lo permitió, agarrando fuertemete su cabeza y siguiendo con su beso, cargado de pasión y agresividad, yo por mi parte frotaba mi pene contra el duro abdomen del skater, lo cual me estaba matando de placer, cuando conseguí separar mi cabeza, me hice hacia atrás apoyándome en mis manos y marcando yo el ritmo, movía yo la pelvis introduciendo y sacando el rabo del skater de mi culo. En un momento dado, Tomy me dio una fuerte nalgada y me ordenó que me pusiera a cuatro patas, obedecí y me la volvió a meter de manera suave, penetrándome lentamente durante unos minutos mientras que con su mano me masturbaba, tras unos instantes de este sublime placer empecé a sentir que subía al cielo, le pedía a Tomy que me la machacara más rápido, pero en lugar de eso, el skatero – que ya tenía el cuerpo brillante por el abundante y oloroso sudor- se sacó la polla de mi culo, me tumbó en la cama y se tragó mi larga verga para mamarme con una precisión mecánica, con una mano me apretaba los huevos y con la otra sostenía suavemente la base del tronco de mi pene, yo gemía de placer cuando empecé a soltar précum y al rato le regalé al skater una corrida que le bañó toda la cara. Nos reimos los dos, pero yo sin perder el tiempo y aún pletórico por el placer que inundaba mi cuerpo agarré a Tomy fuertemente por los costados mientras él se limpiaba mi leche de su cada con una camiseta, lo levanté y me tragué su rabo lechero y cabezón mientras que con mis manos amasaba sus pectorales y jalaba de sus pezones. Tomy terminó agarrándome la cabeza y dando un grito que se tuvo que oír en medio vecindario, me regalo una eyaculación de la que no dudé en beberme unos sorbos mientras miraba a mi anfitrión a los ojos.

- ¿Te has bebido un poco? Me preguntó Tomy con verdadero interés.

- ¡Es leche de skater!

- ¡Por eso te pregunto!

Nos abrazamos desnudos en el sillón. Las conversaciones se hacían lentas e interminables, la viveza y la gracia de Tomy solo aparecía en alguna ocasión muy contada, para dar a mis lectores una idea de cual era su estado, de como se comportaba y actuaba, pondré el siguiente ejemplo: parecía que no hubiese dormido nada en los últimos tres días.

En ese momento sonó el teléfono de Tomy que parecía no reaccionar, al tercer o cuarto tono me miró y me dijo:

- Responde tú y diles que no puedo hablar en este momento. Me pidió el skatero con verdadero fastidio en la voz.

Era un número que no estba en la lista de contactos del teléfono, respondí y una voz adulta masculina preguntaba por Tomás Ojeda Cantero.

- En este momento no puede hablar ¿Me podría decir de qué se trata?

- Mi nombre es Alberto Camacho y he estado viendo el portfolio de Tomás en internet, la verdad es que estoy verdaderamente impresionado y había pensado en él para el nuevo diseño corporativo de mi empresa, bueno, realmente tengo varias marcas y son diferentes diseños y logos lo que ando buscando ¿Usted le podría decir que se comunique conmigo mañana a primera hora? Este es mi número de teléfono y de verdad que tenemos mucho interés en trabajar con Tomás Ojeda, son muchos encargos, estaríamos hablando de una cantidad de dinero importante…

- ¡No se preocupe! Mire, mi nombre es Rubén, soy amigo y colaborador profesional de Tomás, lo que sucede es que se ha olvidado su teléfono en mi casa y mañana a primera hora se lo entregaré y se pondrá en contacto con usted para conocer sus necesidades.

- ¡Estupendo, Rubén, hagamos eso, dígale a Tomás que me llame a este mismo número, puede guardarlo en los contactos y concertaremos una cita, necesito explicarle muchas cosas, es un trabajo bastante grande y espero que sea de interés para él, dígale que el dinero no va a ser ningún problema y que le pienso pagar por adelantado lo que él me diga!

Tras unas frases amables de despedida corté el teléfono, Tomy me miraba con curiosidad, intentaba procesar con su entumecido cerebro la conversación que acababa de escuchar. Un empresario muy serio y con aparente solvencia económica estaba muy interesado en encargarle unos diseños a Tomy, pero Tomy no estaba ni para poder articular una conversación medianamente coherente. Recordé como había sido Tomy hasta el día anterior y, exceptuando algunos cambios de humor importantes, cierta agresividad cuando se le contrariaba y no poco narcisismo tampoco es que fuera un psicótico peligroso, es más, era tremendamente cariñoso, cercano, hablador, abierto y creativo e inteligente. Sin embargo, así de medicado no solo le iba a resultar imposible hablar con un potencial cliente importante, sino que iba a ser incapaz de expresar su arte de un modo acorde con el encargo, aquello iba a ser una locura…

- Rubén. Me dijo Tomy acariciándome mi pecho y mi estómago desnudo para terminar paseando su mano por mi pubis y mi pene. ¿Me puedes decir quién ha llamado?

Y ahí yo, ahí yo dije las malditas palabras que más tarde abrirían la puerta a los demonios del alma del bellísimo skater:

- Tomy, hermano ¿Qué pasaría si no te tomaras la medicación solo por unos días?

rubas17
Xtasiado
Mensajes: 199
Registrado: 04 Ene 2017 06:01
Gracias Dadas: 0
Gracias Recibidas: 1 vez

Mensaje por rubas17 » 16 Oct 2017 06:04

Esta parte me calento demasiado, espero que el skater buenorro controle su temperamento un poco, aunque lo dudo por como acabó esta parte

villero8
Novato
Mensajes: 6
Registrado: 02 Jun 2017 22:38
Gracias Dadas: 0
Gracias Recibidas: 0

Mensaje por villero8 » 16 Oct 2017 08:11

Por favor no tardes tanto en continuar :triste: esta historia probablemente sea mi favorita

RubenDepor
Xtasiado
Mensajes: 2184
Registrado: 09 Feb 2006 12:59
Ubicación: lpgcvs
Gracias Dadas: 10 veces
Gracias Recibidas: 2 veces

Mensaje por RubenDepor » 27 Oct 2017 21:27

¡Gracias por sus comentarios, estoy terminando la historia, trataré de tenerla la próxima semana! Mis disculpas.

uyope
Novato
Mensajes: 17
Registrado: 16 Jun 2010 22:18
Gracias Dadas: 0
Gracias Recibidas: 0

Mensaje por uyope » 29 May 2018 22:40

Descubri esto y me he dado cuenta... De que no tiene final :cry: :nomevaciles:

Avatar de Usuario
NarutoClark
Xtasiado
Mensajes: 330
Registrado: 18 Abr 2009 05:20
Gracias Dadas: 0
Gracias Recibidas: 0

Mensaje por NarutoClark » 04 Jun 2018 08:57

Muy buena historia, espero la continues, no no des asiii! 😜

RubenDepor
Xtasiado
Mensajes: 2184
Registrado: 09 Feb 2006 12:59
Ubicación: lpgcvs
Gracias Dadas: 10 veces
Gracias Recibidas: 2 veces

Mensaje por RubenDepor » 23 Jun 2018 22:28

Esa noche Tomy no se tomó la medicación, a la mañana siguiente se levantó de excelente humor me dio los buenos días mientras me abrazaba y desayunó como un león hambriento, aún estaba tragando las galletas empujadas con los últimos sorbos de café negro y mientras con una mano pelaba una mandarina con la otra llamaba a Alberto Camacho, el empresario interesado en contratar los servicios de diseñador de Tommy.

Fue una conversación larga y al final aunque no fue un encargo tan importante como me había dado a entender la tarde anterior si que tenía un buen proyecto. Yo por mi parte tenía que hablar con Fernando Andrade para optar a un trabajo que ya no sabía si me interesaba tanto.

Acudí a su oficina situada no lejos de la casa de Tomás. No voy a entrar en detalles sobre ese encuentro pero en principio las condiciones eran similares a las del trabajo que venía realizando en mi ciudad anterior (a donde tendría que ir inexcusablemente para cerrar mis compromisos profesionales), aquella perspectiva tampoco me animaba demasiado y estaba planteando mi regreso; no obstante, al retornar a casa de Tomy y ver al ejemplar de macho skatero en pleno auge creativo cambié de opinión, me contó que llevaba toda la mañana trabajando y que no le quedaba mucho para terminar la primera parte, estaba guapo, simpático y exultante y nada hacía prever que algo malo pudiera ocurrir.

Yo por mi parte, me dediqué a enviar mails y hacer contactos de trabajo con diversos clientes de mi ciudad mientras Tomy diseñaba. Almorzamos juntos y a media tarde el skater me dijo que quería ir a patinar, me insistió en que lo acompañara para grabarlo, lo cual me pareció una idea magnífica.

- ¿Vamos a ir a la plaza? Pregunté.

- ¡No, ahí no! No quiero que me vean los subnormales esos, vamos a ir a otro sitio, está un poco lejos y lleno de rollers de mierda, pero da igual, por el camino hay varias escaleras que quiero que me saques en video bajándolas ¡hay una que al final tiene una caída de casi diez metros! Me dijo con inmensa alegría.

- Tomy salió vestido solo con una gorra roja, unas zapatillas deportivas negras, grandes y muy viejas y un ajustadísimo pantalón corto también que mostraba sus musculados gemelos uno de ellos con un tatuaje de una tabla de skate, llevaba unos auriculares grandes que completaban su estampa de skater descamisado sudoroso, luciendo por la ciudad su precioso cuerpo con esos brazos fuertes y atléticos, sus magníficos pezones, ese abdomen de escultura rematado por su provocador ombligo con su línea de vellos, sus fuertes piernas y ese paquete semierecto acaparando la atención por las avenidas de la ciudad.

A ratos lo grababa y a ratos tenía que correr para seguir su rastro en aquella maraña de calles que se alejaban del centro, en uno de los barrios periféricos había una larga escalera con una barandilla metálica que quería patinar. Tras hacerle varias tomas aparecieron varios rollers o skaters de patines en línea, y se nos quedaron mirando a Tomy y a mí en actitud desafiante, el skater por su parte, no dudó en pasar cerca de ellos, a lo que el mayor de los rollers dijo:

- ¡Vete a la plaza, mierda de skater!

Tommy volvió a repetir el mismo recorrido pasando junto a los rollers (bastante más jóvenes que nosotros) nuevamente y esta vez escupió en el suelo delante de los tres. En ese momento me puse de pie simulando tranquilidad y me dirigí a los chicos, debían de tener entre dieciocho y veinte años, uno era más o menos guapo y los otros dos -sin llegar a ser feos- no tenían demasiado interés, en sus rostros vi más ganas de provocar que de pelearse con nosotros, por lo que me relajé al instante.

- Bueno, clásica rivalidad roller/skater, realmente ya nos íbamos y…

- Te vas tú si quieres, yo acabo de llegar.

Me dijo Tommy mientras volvía a pasar con su tabla al lado de los rollers y yo.

- Es Tommy Hawk, aunque yo lo llamo “Tomás el loco”, uno de buena familia del centro que está como una puta cabra.

Dijo el más guapo de los tres a sus compañeros.

- Y ese de ahí, Rubén, es “Mierda Roller 1” aunque yo lo llamo “Mierda Roller”, a veces patinando se pisan mierdas y salpica un poco, pero no pasa nada y da igual que Mierda Roller hoy haya venido con sus amiguitos “Mierda Roller 2” y “Pis de Perro” a…

Justo en ese instante Tommy dejó de patinar, en un ŕápido movimento se bajó de su tabla y agarró esta en el aire con firmeza para llevársela al pecho dándose un fuerte golpe. Miró a los tres con auténtica ira y continuó gritando:

- ¡A tocarme los huevos A MÍ! Que estaba aquí tranquilo hasta que vienen estos tres memos a insultarme.

Tommy alzó la tabla dispuesto a reventársela en la cabeza al mayor de ellos, pero logré contenerle el brazo y entre los rollers y yo logramos inmovilizarlo con bastante dificultad mientras nos gritaba las peores amenazas e insultos, hasta que al cabo de unos segundos se calmó de repente, los rollers huyeron despavoridos gritando lo loco que estaba “el puto skater” y yo me quedé solo con un Tommy aterido y tembloroso sobre el suelo de un parque en un barrio lejos de casa.

- Tommy…

- ¿Por qué me insultan? Dijo Tommy con voz de niño a punto de llorar.


- No ha pasado nada.

- ¿Por qué la gente me insulta?

- Porque hay gente imbécil, vámonos a casa. Dije verdaderamente asustado por el estado en el que se encontraba mi amigo.

Yo iba vestido con una camiseta sin mangas bajo una camisa de botones de manga corta. Me quité la camisa, se la puse a Tommy que estaba helado de frío y me dispuse a localizar un Uber que nos llevara a casa. Mientras esperábamos Tommy me preguntaba lo mismo, una y otra vez, decía que no entendía porque la gente lo trataba mal, porque la gente lo dejaba siempre, porque no lo querían…

- ¿Pero por qué me insultan?

- Pues porque pasaste al lado de ellos y te has quedado mirándolos con cara de superioridad.

- Porque ellos me lo hicieron a mí.

- Bueno, Tommy, da igual, son cosas que pasan, además ¿Son rollers, no? No vi ninguno en la plaza donde tú patinas normalmente, por algo será que te insul..

- La gente me insulta.

Yo cambiaba los argumentos una y otra vez y no había manera de sacarlo del bucle. Llegamos a la casa y en vez de ponerse a diseñar siguió con la cantinela, logré disolverle medicamentos en el agua y al poco se quedó dormido.

A media noche y cuando yo ya dormía siento que alguien me despertaba tocándome el hombro.

- ¿Qué pasa Tomy?

- ¿Por qué sigues aquí?

La pregunta, al margen de si era grosera o no, obviamente no estaba planteada en un contexto normal, estaba claro que había perdido completamente el sentido de donde se encontraba y hasta la memoria a corto plazo. Temía que saliera solo a la calle, las conversaciones con él cada vez parecían más surrealistas, en cambio el sexo se fue convirtiendo en una constante contínua, solo parecía disfrutar cuando lamía su fuerte cuello mientras paseaba mis dedos por su pecho y los frotaba en sus exultantes pezones, acariciaba y lamía sus abdominales con dedicación y me tragaba enteros su pene y sus huevos hasta hacerlo gritar mientras eyaculaba.

Nunca parecía cansarse, al tercer día o así en esa situación Tomy se pasaba el día completamente desnudo con el pene en semi erección dando vueltas por la casa, a veces veía porno para masturbarse, otras se ponía a hacer flexiones o intentaba subirse a su tabla por el pasillo y otras -daba igual a la hora que fuera- me seguía con su pene entre las piernas para penetrarme analmente y eyacular dentro de mí.

Yo no me preocupaba demasiado en encontrar trabajo, hacer nueva vida ni ayudar a Tomás, simplemente lo seguía, le daba de comer y canalizaba todos sus impulsos.

Abrí los ojos unos días más tarde, llegaba de una entrevista de trabajo y al llegar a la casa estaba Tomy en frente de la puerta, completamente desnudo, con una barba ya de una semana y actitud desafiante:

- Hola Tomy.

- Ven aquí, tú.

Aún con la puerta abierta empezó a desabrocharme el pantalón con rudeza, me quitó mi cinturón y me lo puso al cuello y buscó el agujero de mi ano con sus dedos.

- ¡Tomy, no!

- Cállate, mierda seca.

RubenDepor
Xtasiado
Mensajes: 2184
Registrado: 09 Feb 2006 12:59
Ubicación: lpgcvs
Gracias Dadas: 10 veces
Gracias Recibidas: 2 veces

Mensaje por RubenDepor » 23 Jun 2018 23:03

Noté como su glande cabezón y alargado iba adentrándose en mis nalgas, una vez llegó al ano dio varios empujones y lo metió del todo, me dolía muchísimo, Tomy apretaba con la correa en mi cuello y me daba pingazos con ira, jadeaba con gritos secos y entrecortados, decidí que lo mejor era seguirle pero la rabia me podía por dentro, estuvo varios minutos en la misma postura hasta que se cansó y se desplomó en un sillón para masturbarse como un babuíno con su troncote y mi culo echando fuego, justo cuando eyaculaba, tomé impulso, extendí mi brazo derecho y golpeé su mandíbula cuadrada.

- ¡Me tienes hasta los huevos, cabrón!

Le grité con toda mi alma, pero lo más doloroso fue ver la reacción del skater, Tomás rompió a llorar con un llanto largo y profundo, no quería que me acercara a él, que lo tocara o que lo abrazara, estaba tan destrozado que ni siquiera escuchaba mis palabras, no era el golpe lo que le había hecho daño, era el gesto.

A los pocos minutos me ordenó que saliera de la habitación, estuvo solo y en silencio toda esa tarde; aquello no podía continuar de esa manera, mi vida no podía girar en torno al cuidado de un enfermo psicótico, pero ¿Quién lo haría? Y recordé que Tomy tenía un hermano médico del que nunca hablaba.

Estaba en esos pensamientos y meditando la manera en la que podía contactar con él para que ayudara a su hermano cuando escuché la voz del skater hablando con alguien:

- Sí, ya tengo los logos y espero acabar la web esta noche, ya ustedes me responden si les gusta el….

Me dirigí al despacho de Tomy y lo vi hablando por teléfono, me miró y me indicó que me sentara delante de él, sino fuera porque estaba completamente desnudo hubiera dicho que era todo un ejecutivo de alto novel en su oficina. Terminó la conversación y sonriente giró la pantalla hacia mí y se dispuso a mostrarme su trabajo con entusiasmo.

- Está muy bien, Tomy, mira, que tenemos que hablar de varias cosas….

- Espera, Rubén, aún no te lo he enseñado todo, mira la mierda de tarjetas que tienen, no valen ni para empapelar un chiquero, mira las que van a tener ahora gracias a mí.

Siguió completamente obcecado hablándome de su trabajo mientras observaba su cara tras el puñetazo que le había dado yo unas horas atrás, completamente surrealista.

- Tomy Hawk, es que eres un diseñador excelente, normal que estén encantados contigo. Te quería decir que no iba a seguir viviendo aquí.

- ¡Oye, oye, que estoy trabajando, no me vengas con tus mierdas raras!

- ¡Da igual, tengo que seguir con mi vida, tú estás completamente inestable, necesitas ayuda!

- ¡Y una mierda!

- ¿Dónde está tu hermano, Tomy?

- ¿¡Y ese que pinta en todo esto?!

Tras mucho discutir decidí que lo mejor no era distraerlo más del trabajo cuando estaba en plena etapa de inspiración, me dirigí a otra habitación y busqué en Google a “Doctor Ojeda” en Dinamarca. No tardé en encontrar el hospitan de Copenhagen dónde trabajaba y un mail de su departamento.

Estimado Alexis Ojeda:

Mi nombre es Rubén, soy amigo de su hermano y convivo con él, este mail era para informar de la situación de inestabilidad mental que sufre Tomás. Por favor, necesito ayuda y no sé a quién recurrir, sus amigos no parecen verdaderamente interesados y no teniendo padres pienso que su hermano es la persona más adecuada.


Tras unas formalidades y excusándome por usar su cuenta de e-mail profesional para un asunto personal, le di mi teléfono de contacto y recé para que respondiera rápido. El skater por su parte, seguía en el despacho trabajando, hablaba con el cliente de vez en cuando y todo parecía estar en orden. Fui a salir y me pidió que trajera algo de comida a mi regreso y al volver escuché a Tomy completamente desquiciado gritándole al cliente que se fuera “a tomar por culo”.

- ¡Es un capullo, no entiende nada de diseño ni de tendencias!

- ¡Ya lo sé, Tomás, pero eso no importa porque es un cliente, llámalo ahora mismo y pídele perdón!

- ¿Yo, pidiéndole perdón a ese paleto que no tiene ni idea? ¡Qué me pida él perdón a mí por hacerme perder el tiempo!

- ¡Es tú puto trabajo, no un favor que haces!

- ¿Ahora estás de su parte, Rubén? ¿Tú también estás en mi contra?

- Solo intento ayudarte a que pongas orden en tu vida, Tomy.

- Me sudas la polla, tú y las cosas que dices, quiero que te vayas mañana mismo de mi casa.

- Ya me has dicho eso unas cuantas veces o más bien me preguntas que “por qué” estoy aquí, pues para ayudarte, pero no te dejas.

- Yo no necesito ninguna ayuda, quiero que te vayas y punto.

No me producían ninguna contraridad sus palabras, al contrario, casi me daban una mezcla de pena y risa ¿Pero tú te has visto, Tomás Ojeda? Pensé para mis adentros. Probablemente luego le chuparía un poco los pezones y la polla y se olvidaría completamente de sus palabras pero a mí eso ya me cansaba y además bastante.

- Pues sí, Tomy, me voy a ir mañana mismo.

- Muy bien, mañana te vas.

- Sí, me vuelvo a mi ciudad. Voy a preparar la maleta.

Me fui a mi habitación, por la que ya había dejado de pagar desde hacía varias noches, y comencé a organizar mi ropa sobre la cama; justo acababa de terminar de doblar las camisetas cuando me sorprendo con la figura del skatero en la puerta con gesto de incredulidad:

- ¡Ah, pero qué te vas en serio!

- ¡Claro, bobo!

- ¡No, no puedes irte, aquí estás de puta madre!

- A ver, Tomás… ¿Cómo qué no puedo irme? ¡Yo me voy cuando quiero! Y lo otro ¿Te crees que me gusta vivir con un niñato caprichoso exigente? ¡Mírate, sin afeitar, apestando a sudor seco, no sales desde…! Bueno, no eres fácil de llevar, Tomy….

Me miró fíjamente a los ojos, sonrió y se acercó a mí mientras empezaba a acaricarse las abdominales y el ombligo con una mano y con la otra agarraba su pene dirigiéndolo hacia mí.

- Necesitas estar aquí, necesitas mi cuerpo.

Me dijo mientras acercaba su boca a mi oreja y me lamía el lóbulo.

- Tomy, de verdad no….

- Tócame, te mueres por mí, acaríciame, chúpame todo, sí… Te gusta mi leche….

Pronunció a media voz con los ojos entreabiertos. En ese momento sonó mi teléfono, miré el número y era un prefijo telefónico extraño +45. Luego supe que era de Dinamarca.

- Hola ¿eres Rubén?

Le tuve que mentir a Tomy diciéndole que era una llamada de trabajo, salí al balcón y hablé largo y tendido con Alexis Ojeda, el mayor y único familiar directo del skater.

Soreprendentemente, sabía de la situación psiquiátrica de su hermano pero no parecía darle demasiada importancia, me confirmó que efectivamente no tenían una relación buena a raíz de la muerte de sus padres y que si no había estado más cerca de Tomás era por el propio rechazo de este.

- Pero, Alexis ¿Tú nos quieres ayudar o no?

- Para ayudar a mi hermano lo primero es que él se quiera dejar ayudar, pero a ver si puedo hacer algo. Hace años que no visita a un psiquiatra, probablemente la medicación actual no sea la más adecuada en este momento… Quizás si un colega mío de ahí pudiera diagnosticarlo….

- No, eso es imposible, no se le puede convencer absolutamente de nada, por lo menos yo soy incapaz, tú eres su hermano y…

A todas estas Tomy empezaba a ponerse nervioso por como se alargaba la conversación telefónica y golpeando en la puerta acristalada del balcón salió completamente desnudo:

- ¿Qué coño estás tramando?

- Nada, Tomy, es trabajo.

- Me estás mintiendo.

En ese momento Alexis me pregunta que si era su hermano el que hablaba y me pide hablar con él.

- Sí, te estoy mintiendo, es tu hermano.

Le pasé el teléfono y me fui para dejarles intimidad, al cabo de una media hora que me resultó eterna salió Tomy y me anunció:

- Mi hermano viene a vernos.

- ¿Eso es bueno, no? Dije alegremente.

- No lo sé.

- ¿Qué problema tienes con él, Tomy?

- Cuando mis padres estaban mal, yo en esta casa tuve que aguantar todos sus delirios siendo yo apenas un adolescente, mi hermano sin embargo estaba estudiando en Copenhagen, luego vino al funeral, se fue y… No sé.

- Te entiendo y tienes razón, te dejó solo cuando él estaba haciendo su vida, pero ahora piensa en que ya tiene su vida hecha y que quizás es cuando puede y quiere estar contigo.

Meditó en lo que había dicho, me abrazó y al poco nos quedamos dormidos juntos viendo la televisión.

- Al día siguiente poco después del amanecer, sonó la cerradura de la casa al abrir su copropietario y hermano de Tomás, Alexis. Era como Tomy pero en elegante y formal, con una camisa de seda, pantalon short y arrastrando un trolley de marca. Nos presentamos y me resultó algo frío, pero se le veía buena persona. Tras unas cuantas cortesías de rigor decidí retirarme para que los hermanos hablaran tranquilamente, vinieron al cuarto donde estaba para decirme que irían a hacer “una visita” (realmente las visitas eran a un psicólogo y luego a un psiquiatra, pero eso ni Tomy ni yo aún lo sabíamos). Cuando volvieron esa misma tarde, Alexis me dijo que quería hablar conmigo mientras el skater disfrutaba ajeno con un videojuego. .

- Mi hermano padece de bipolaridad unido a uns trastorno psicótico de tipo narcicista.

- ¿¡Psicótico!?

- Sí, eso he dicho, el tema es que tal y comos sospechaba está con un tratamiento que no le sienta demasiado bien, vamos a probar con otro, yo creo que lo mejor es que se venga conmigo a Dinamarca por unos meses, a mí mujer no le importará, Tomás cuando está bien es un cielo y ella lo conoce así…

- Sería genial…

Los dos últimos días Tomás parecía estar completamente estable, incluso salimos a patinar conmigo de cámara un par de veces, verlo sobre la tabla sin camiseta, con esas abdominales de acero, esos brazos de pura fibra, las extensiones de sus orejas y la gorra cubriéndole esa media melena negra y ondulada era un espectáculo digno de admirar.

La noche antes de volver a mi ciudad, me colé en su habitación cuando su hermano Alexis ya estaba en su cama, el skater estaba despierto, le acaricié su pelo, su fuerte cuello, sus anchos hombros, sus axilas velludas, su duro estómago y le cubrí la polla de besos, luego pasé a sus huevos y seguí por el caminito que hay entre los testículos y el ano; Tomás se puso a cuatro patas para que se lo besara bien, le metía un dedo, dos y hasta tres para al final meterle mi lengua por el agujero de su culo, yo estaba con mi verga a punto de estallar y sin decir nada me puse de pie y arrodillándome levemente sobre la cama le metí la polla al skater por su precioso ano casi hetero disfrutando a cada centímetro que se la iba metiendo. Llegué hasta el fondo mientras Tomás reprimía los gritos de dolor, empecé a penetrarle despacito y con delicadeza, no era necesario despertar a Alexis, pero al poco me vino tal excitación que no puede contenerme, empecé a meter pingazos en ese culo casi virginal mientras el placer me invadía por todo mi cuerpo.

Le tiré la almohada a Tomás en la cara para que la mordiera mientras me dejaba caer sobre su atlético cuerpo sudado, le di la vuelta para magrearme con él mientras lo enculaba duramente, cuando sentía que iba a venirme paré casi en seco para disfrutar bien de ese culito apretado, tras estar unos segundos respirando hondo volví a darle lento y suave mientras hacía movimientos circulares con mi pelvis, poco después fui subiendo la intensidad de mis golpes de pinga hasta provocarle un lamento reprimido y lastimero mientras Tomy mordía la almohada y yo gemía de placer, estuve follándole el culito rico y estrechito un buen rato más, de vez en cuando alargaba mis manos para acariciarle el pecho y los pezones y al final me corrí dentro de él mientras jadeaba como un potro.

Tras descansar unos instantes mientras nos acariciábamos uno al otro, comencé a jugar con su pelo ondulado, a pasar mi lengua por las extensiones de sus orejas, a jugar con el vello de sus sobacos, a lamer sus tetitas, a recorrer con la punta de mi dedo y de mi lengua las separaciones de sus abdominales con especial atención a su precioso ombligo salido, a la línea de pelos por debajo de este y finalmente a su tranca, se la estuve mamando un buen rato con precisión militar hasta que se corrió en mi boca mientras yo le magreaba los pectorales y los pezones. Dormimos abrazados y a la mañana siguiente decidí que ya era mi hora de partir.

La despedida de Tomy fue triste, había sido una experiencia realmente sensual y divertida, aunque con momentos muy duros, demasiado duros. A los pocos días viajaría con su hermano a Copenhaguen y aunque hablamos por whatsapp de vez en cuando no nos hemos vuelto a ver el persona.

Suele mandarme vídeos de él patinando, trabaja de diseñador y ahora tiene nuevos tatuajes y el pelo aún más largo; pero sobre todo, se le ve mucho más sereno y con la mirada centrada.

Se puede decir que le va bien y aún de vez en cuando siento la tentación de comprar un billete para Dinamarca y tener novio skater ultra-buenorro. Él dice que echa de menos la convivencia conmigo y que no le importaría en absoluto que me fuera a vivir con él, yo me lo pienso pero acto seguido me acuerdo de sus cambios de humor, de sus arrebatos y demás y decido que es casi mejor mantener al skater que me llevó a su casa en el recuerdo y la distancia.

FIN.

fermina
Novato
Mensajes: 3
Registrado: 16 May 2018 03:38
Gracias Dadas: 0
Gracias Recibidas: 0
Contactar:

Mensaje por fermina » 25 Jun 2018 02:24

esta interesante el cuentecito

Avatar de Usuario
NarutoClark
Xtasiado
Mensajes: 330
Registrado: 18 Abr 2009 05:20
Gracias Dadas: 0
Gracias Recibidas: 0

Mensaje por NarutoClark » 26 Jun 2018 09:42

Deberias buscarlo! Ya dijo su hermano era los medicamentos que no le sentaban bien, igual ya a cambiadoo! no me molestaria me pasar algunos de sus videos aun que le tapes el rostro.. digo... 😜 Buenisima historia(:

Responder