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Diario de un universitario

#111
Hola a todos!

Sé que he tardado muchísimo, que esto ha estado parado unos cuantos meses. Lo sé, pero bueno creedme que la espera ha merecido la pena. No podía dejaros esto a medias (a algunos alguna paja incompleta 😜 ) y por fin hay una continuación. Es un capítulo que me ha costado escribir, entre el poco tiempo que tuve y que se me resistían las ideas... pues todo esto hemos tardado, hasta que logré algo que me ha gustado mucho y espero que a vosotros también. Le he puesto muchas ganas, así que espero que lo disfrutéis.

Espero por vuestros comentarios y ver que os parece, espero que os guste. Ah y muchas gracias por todos los comentarios y por las ganas y la impaciencia que había por ver como continuaba, es lo que anima a seguir.

Y sin más os dejo con ello! Disfrutad!!!

14. The force awakens

Habíamos salido del polideportivo y nos cogimos el primer bus que pasó por allí camino al centro de la ciudad. Mientras nos sentábamos y mirábamos como avanzábamos entre las luces que iluminaban el camino íbamos hablando donde podíamos ir a cenar algo. A lo tonto se había hecho ya tarde, eran casi las once de la noche y los dos estábamos muertos de hambre. Lógicamente más Fer que acababa de jugar un partido, pero yo no aguantaría mucho más.

Al final me dejé guiar por lo que propuso él, más que nada porque conoce mejor la ciudad y los restaurantes. Finalmente se decantó por un italiano. Opción que me parecía perfecta, primero porque me encantan las pizzas y la pasta y además porque el presupuesto como siempre en la vida de un estudiante es limitado. Así que para allí nos fuimos.

En unos minutos estábamos ante la puerta del local.  Era un lugar agradable, no era ni mucho menos uno de estos restaurantes en plan moderno y que son de franquicias, no se veía un restaurante más bien clásico, que tenía pinta de llevar muchos años abierto, pero estaba bien cuidado y que te transportaba a los pueblos mediterráneos con sus paredes empedradas.No pasó ni cinco minutos y ya teníamos una mesa y menos mal porque me estaba muriendo de hambre y más con el olor a comida y pizza recién hecha. Parecía que Fer era cliente habitual, pues uno de los camareros le saludo como si se conociesen de hace mucho tiempo.

Tras unos minutos revisando la carta pedimos la cena y en no mucho por fin estábamos disfrutando de la comida. He de decir que estaba todo buenísimo y que no pudimos decir que no a tomarnos un tiramisú de postre. La verdad que durante la cena me sentí super a gusto y Fer acaba haciéndote sentir como si fueras amigo de él de toda la vida.

Ese buen rollo con Fer fue el que hizo que fuera perdiendo mi miedo y mi timidez a estar los dos a solas y que ayudo a que la noche fuese cada vez más divertida. Después de cenar nos fuimos a un pub cercano para tomar un par de copas y empezar la noche.

Decidimos ir en plan “tranqui” así que cada uno se pidió una copa y nos sentamos en una mesa algo apartado de todo el barullo donde poder estar más a nuestra bola y hablando. Sin ser consciente de ello, notaba que cada vez estábamos más cerca y hasta casi hablándonos al oído para escuchar mejor entre la música que según avanzaba la noche estaba a mayor volumen. Esa cercanía a Fer, sentir su aliento en mi oído por momentos hacía que se me erizara el pelo, sentirle tan cerca era algo maravilloso.

Estábamos muy a gusto, cuando nos dimos cuenta eran ya casi las 3 de la madrugada, llevábamos casi dos horas y media sentados y hablando y prácticamente ni nos enteramos. Claramente había feeling entre nosotros y ni habíamos acabado la segunda copa que pedimos, señal inequívoca de que cuando dos personas se llevan bien no necesitan beber para pasarlo genial. Hablamos de todo, del partido de baloncesto, del curso, de que nos gustaba, de que no… de un montón de cosas.

- Bueno Enol, yo creo que es buena hora para retirar, ¿no?
- Esto… ¿ya? - me parecía prontísimo.
- Estoy pasándolo de puta madre, pero mañana voy a tener que bajar a entrenar algo de recuperación por la tarde y voy a tener que estudiar un rato. ¡Es que sino mañana no hago nada! - Asentí con la cabeza, tenía toda la razón del mundo. Pero estaba tan a gusto, que no quería marcharme para casa.
- Ya tienes razón.
- Nada, tranqui, que tenemos todos los fines del curso pa salir a pasarlo bien. Esta es la primera de muchas, ya verás.
- Seguro que sí. - Le respondí sonriendo.
- Pues son casi las 3, vamos a ver si nos da tiempo a pillar el búho del campus que pasa en 5 minutos por la plaza.

Salimos corriendo del pub y justo al salir comenzaba a llover con fuerza, así que iba a tocar mojarse un poco. Aunque nos mojamos, tuvimos suerte porque el autobús estaba en la parada nada más llegamos y pudimos subir rápidamente. En unos minutos estábamos ya en movimiento. Nos sentamos al fondo del autobús, en la parte del final ya que la ruta acababa justo en el campus y así evitábamos lo más posible gente subiendo y bajando.

El autobús comenzó a moverse, y nosotros habíamos quedado algo atontados, quizás por el cansancio, quizás por estar también mojados. Sea como fuere y aunque no hablásemos seguíamos “conectados”, había feeling. Cuando me di cuenta, y aunque bien es cierto que en el autobús los asientos están juntos, estábamos más pegados que de costumbre. Sin darme cuenta nuestros muslos estaban pegados el del uno al otro y yo sin darme cuenta y casi inconscientemente arrime mi cuerpo al de Fer. Lejos de apartarse de mí, él se recostó junto a mi cuerpo y cuando me di cuenta, parecía que se había quedado dormido.

En aquel momento estaba feliz, tenía a Fer pegado a mí, tranquilo, escuchando como respiraba, como dormía junto a mí, aunque fuera en un bus nocturno camino a casa… era genial. Pero como siempre, los sueños no duran para siempre, y los 25 minutos de recorrido pasaron en un abrir y cerrar de ojos.

- Ey Fer, Fer… despierta, que hemos llegado - Le dije mientras le acariciaba lentamente para que despertase lo más tranquilo posible.
- Esto… ostia, perdona. - Dijo separándose bruscamente de mi lado.
- No pasa nada.
- Bufff lo siento tío, quedé sopa, pero entre que madrugué, el partido y demás, buffff, quede frito.
- En serio que no me molesta, es normal. - Me quedé con la gana de decirle que estaba super a gusto con él.
- Gracias tío. - Me dijo mientras me ponía la mano para chocarla y me guiñaba un ojo.

Nos bajamos del autobús, que por suerte nos dejaba justo al lado de la residencia. Así que en un minuto estábamos ya en el ascensor camino a nuestro apartamento. Una vez dentro del piso, nada más entrar dentro Fer cogió se quitó rápidamente su camiseta, mostrándome sus perfectos abdominales que hacían que perdiese la vista.

- Joder, que puta gana de quitarme esta camiseta mojada, que horror.
- Bueno hombre, ahora vas de concurso de mister camiseta mojada. - Mi idea lúcida de las tres y media de la mañana, a pesar del cutre chascarrillo, Fer se río.
- Bueno voy a ver si me cambio. Buenas noches tío.
- Buenas noches Fer, yo lo mismo, a ver si me quito esto mojado y demás.

Fer fue hacia su habitación y se encerró en ella. Yo estaba empapado y fui directamente al baño para quitarme la ropa mojada, secarme un poco y de paso ya cepillarme los dientes y prepararme para ir a la cama.


Entré en el baño y comencé a desvestirme, hasta quedarme solo con los bóxers celestes de CK que me había puesto. Claramente eran bóxers para enseñarse, para noches de “guerra”. Me veía en el espejo y me quedaban de puta madre marcándome bien el paquete y haciéndome un culazo, estará mal que lo pensase, pero era así.

Estaba cepillándome ya los dientes cuando de pronto se abrió la puerta del baño.

- Ostia Enol, lo siento tío. - Era Fer que entraba a toda velocidad sin darse cuenta de que estaba allí dentro. Al igual que había puesto ya un pie dentro del baño, en cuanto me vio empezaba a retroceder.
- No te preocupes tío. Estoy acabando ya.
- ¿No te molesto? Solo es para secarme un poco el pelo.
- Pasa, pasa. - Le dije mientras intentaba no ahogarme con la pasta de dientes.

Fer entro en el baño, estaba casi desnudo. Solamente llevaba sus bóxers azul marino que había visto por la tarde y que pedían tanta guerra o más que los míos, porque eran incluso más cortos que los míos. Apenas llegaban al inicio del muslo, le marcaban un paquete de escándalo y yo me estaba poniendo malo… Mientras me lavaba los dientes, aprovechaba para mirar de reojo por el espejo, para ver como Fer se secaba el pelo con una toalla, brazos arriba, dejando a la vista sus axilas cubiertas de vello, que me lanzaría a lamer ahora mismo… - Enol, autocontrol - me decía a mí mismo, pero aquello empezaba a parecer difícil, y lo peor es cuando fui consciente de la situación, mi paquete estaba creciendo, me estaba empalmando.

Justo acabé de enjuagarme la boca y volví a mirar al espejo y creo que había pillado, esta vez sí, a Fer mirándome también a través del espejo. Lo que vi a continuación no sé si fue real o fruto del alcohol (no creo, porque apenas tome copa y media), pero Fer estaba secándose el pecho, y una de sus manos se deslizo por su abdomen hasta agarrar su paquete y parece que colocárselo bien… o restregarse la polla, no lo sé, porque igual quería empezar a disimular la erección que empezaba a tener.

Intenté evitar seguir mirando, di media vuelta para irme del baño y justo al decirle buenas noches quedé frente a él, yo estaba ya completamente empalmado y aquello ya no lo podía disimular, así que solo quería irme rápido de allí. No fui capaz de volver a fijarme en su paquete pero daba por hecho que estaba cada vez más empalmado…

- Buenas noches Enol, que descanses. - Me dijo sonriéndome.
- Buenas noches Fer. Esto…
- ¿Dime?
- Nada, que hoy me lo pasé muy bien.
- Me alegro, esta semana que viene ya repetimos.

Conseguí apartarme y salir de la puerta, cuando Fer fue hacia la puerta y me llamo…

- Enol…
- ¿Si? - Me giré y le vi allí apoyado con su hombro contra el marco de la puerta del baño, en una posición muy sexy y ahora sí que lo vi completo, su polla se marcaba perfectamente a través de la tela de su bóxer.
- Ven aquí anda…
- ¿Qué? - Quede descolocado.
- Que te acerques, que no pasa nada… - Dijo mientras estiraba su mano, en clara alusión para que se la cogiera.
- Esto…

No me dio tiempo a acabar esa frase. Creo que en ese momento Fer se la jugo a un todo o nada e hizo bien, porque sino yo no me hubiera movido del sitio de la impresión. Se acercó a mí y me abrazó con fuerza. En ese momento pude sentir el calor de todo su cuerpo pegado al mío, notaba su pecho junto al mío, sus piernas y cómo no, como se rozaban nuestras pollas a través de nuestros bóxers. Fer comenzó a besarme el cuello y yo sentía escalofríos que erizaban los pelos de todo mi cuerpo.

- Enol - me decía susurrándome al oído - ¿vas bien?
- Sí
- ¿No te molesto?
- No Fer… es lo que quería.
- Me lo suponía, solo necesitabas un empujoncito… - Me dijo mientras se reía.

Me besuqueaba el cuello y las orejas, mientras yo no podía resistirlo y me mordía el labio, hasta que Fer fue buscando mi boca y la encontró. Comenzó a besarme, no paraba de moverse, mientras yo estaba más bien paralizando disfrutando del momento, esperando que aquello no se acabase y no fuese una ilusión. En un par de segundos su lengua invadió mi boca y jugaba con la mía, besándome con mucha fuerza, formando un auténtico torbellino que no dejaba rincón de mi boca sin explorar. Mientras tanto con sus manos me acariciaba toda la espalda, acercándose peligrosamente hacia mi cintura, pero sin rebasar esa zona…

En ese momento creo que reaccioné. Una fuerza salió de mí, una que llevaba oculta tiempo y que tenía gana de que tomase el control. Fui yo quien comenzó ya a mover mi lengua y el que comenzó a “inspeccionar” la boca de Fer. Mientras mis manos se lanzaron y comenzaron a acariciar su fuerte y ancha espalda. Estaba perdiendo rápidamente mi timidez y mi mano bajó más allá de lo permitido y comencé a acariciar su duro culo por encima del bóxer. Estaba poniéndome muy cachondo y cada vez nos abrazábamos más fuerte.

Fer se estaba dando cuenta de que yo ya estaba completamente entregado a la causa, así que no dudo en meter su mano bajo el elástico de mis calzoncillos y empezó a acariciar y agarrarme el culo con fuerza. En ese momento una corriente eléctrica recorrió todo mi cuerpo y creo que hasta mi polla tuvo un espasmo. Separé mi boca de la de Fer para lanzar un gemido de puro placer. Al escucharlo Fer no se cortó y ya no era una mano, si no sus dos manos estaban agarrando mi culo, acabe hundiendo mi boca en su cuello, besándole con fuerza y seguramente dejándole un buen chupetón.

- Joder, ¿cómo estamos no? Creo que ha despertado la bestia - Me decía Fer sonriendo.
-Bufff tío que ganas tenía de esto.
- Yo también. Escucha… - me susurro mientras me lamía el lóbulo de la oreja, algo que me estaba volviendo loco.
- Dime - le dije entre gemidos.
- Vente a mi habitación, estaremos mejor y más cómodos. Además hasta podremos dormir, si quieres claro.
- ¿Ah pero vamos a dormir? - Dije ya de cachondeo.
- Hombre después digo yo… o igual piensas que te voy a echar de la habitación, de hecho no me molaría que te fueras luego… - ¿De verdad me estaba pidiendo dormir con él? Estaba claro que íbamos a hacerlo, pero estar toda la noche juntos, era… bufff… la ostia.
- Venga vamos. - Le dije.

Fer marchó delante de mí hacia su habitación. Tenía una visión perfecta de su espalda y de su maravilloso culo, realzado sin duda por esos bóxers azul marino que tan bien le quedaban. Abrió la puerta de su habitación y cuando ya estábamos dentro y se dio la vuelta para cerrarla, no me resistí a tirarle hacia abajo de su bóxer y dejar a la vista ese culo que me estaba volviendo loco. No me dio mucho tiempo, porque rápidamente agarró el elástico y se lo subió.

En un segundo se dio media vuelta y diciéndome… - ¿Con que quieres guerra eh? - se abalanzó sobre mí y me tiró sobre su cama. Le tenía encima de mí y comenzamos a besarnos con fuerza. Nuestras lenguas parecía que estaban en plena guerra, jugando entre nuestras bocas y lubricadas por nuestra saliva, mientras nos agarrábamos de las manos e intentábamos abrazar nuestros cuerpos.

Sin darme cuenta, la mano de Fer se lanzó a mi paquete. Agarro con fuerza mi polla y mis huevos y no pude reprimir un sonoro gemido de puro placer…

- Ummmm, me se de un chico que está muy cachondo…
- Joder Fer…
- Y además de caliente, muy mojadito… - Estaba tan caliente, que no había sido consciente de que la punta de mi polla estaba completamente mojada y no paraba de expulsar líquido preseminal que estaba mojando y de que manera mis bóxer
- Ostia.. esto…
- Eh… que no tengas vergüenza, que para mí es un halago que estés así de mojado. Es cosa buena…
- Supongo.
- ¿Supones? Ya te digo yo que sí. Además no eres el único… - Agarro mi mano y la llevo hasta su paquete. No me resistí y comencé a agarrar con fuerza, notando la dureza de su polla y sus huevos y sintiendo también que estaba muy mojado.

Nos estábamos agarrando los paquetes, notando nuestras pollas duras y mojadas y estábamos cada vez más cachondos, los gemidos iban en aumento.

- Bueno creo que ya estás listo…
- ¿Listo? - Le pregunté.
- Sí, para esto.

En ese momento, Fer se levantó y en un abrir y cerrar de ojos se quitó sus bóxers y sin darme tiempo alguno a disfrutarle en bolas, directamente se lanzó a por mis bóxers y me los arrancó en un segundo. Ahora sí estábamos los dos desnudos, frente a frente.

Le había visto desnudo en las duchas después del partido, pero ahora era distinto. Estaba ya sudado, sí, pero por el calor corporal, por estar cachondo… y su polla, su polla estaba perfectamente empalmada. Era perfecta, rodeada de una cantidad de vello justo, ni mucho, ni poco, lo suficiente para darle ese toque de hombre, pero sin perder su cuerpo de chico de apenas 20 años. Estaba completamente empalmado, era claro porque estaba ya casi descapullado y su glande brillaba de lo mojado que estaba. Sus huevos también eran dignos de un monumento, colgaban bien de su polla y estaban cubiertos de una ligera capa de vello que posteriormente descubriría que era muy suave…

Se abalanzó sobre mí y comenzó de nuevo a besarme. Ahora estábamos los dos completamente desnudos, piel con piel. Notaba todo su cuerpo caliente y sudado y notaba como su polla se restregaba contra mis muslos, mojándolos con su líquido preseminal. Mi polla hacía lo propio contra sus abdominales y solamente por ese roce y pensar que estaba pringándole con mis fluidos podría llegar a correrme.

Fer comenzó a deslizarse poco a poco sobre mi pecho, comenzó a lamer mis pezones mientras me hacía cosquillas, pero no paró ahí y siguió bajando, jugando en mi abdomen, llegando al ombligo y cogiendo la “peligrosa” ruta que marcaba la línea de vello que descendía desde mi ombligo hasta mi polla. Yo solamente podía gemir y gemir para aliviar la presión del puto calentón que llevaba encima al notar como una de las manos de Fer acariciaba mis pelotas. Eran unas cosquillas que me estaban volviendo loco. Con el dedo índice comenzó a subir lentamente desde mis huevos hacia mi polla, lentamente, hasta llegar a la punta y acariciarla lentamente en círculos, todo ello lubricado por mi propio líquido preseminal.

Volvió arriba para besarme con fuerza, pero solo por unos segundos y para asegurarme que esto solo había hecho nada más que comenzar. Al igual que vino, se fue de nuevo a mi entrepierna y sin dudarlo se metió mi polla entera en su boca. En ese momento pensé que se acaba el mundo, el placer inundaba mi cuerpo, notaba como se aceleraba el pulso y comencé a gemir, mientras disfrutaba del pedazo mamada que me estaba haciendo Fer.

Comenzó lentamente, pero poco a poco fue aumentando el ritmo, mientras se metía y sacaba la polla de su boca, comenzó a agarrarme con fuerza los huevos volviéndome loco. Iba aumentando el ritmo y yo me estaba desinhibiendo, lo que hizo, que cuando fui consciente, no estaba mamándome la polla; literalmente le estaba follando la boca. Había llevado mis manos a su cabeza y movía mis caderas rítmicamente notando como mi polla se deslizaba entre sus labios húmedos y notaba su lengua jugar con el tronco de mi pene.

Tuve que parar, porque de seguir me correría en cualquier momento. Pero Fer lo interpretó como que había cansado, por lo que siguió con la mamada…

- Fer, Fer… Para, para, para…
- ¿Te corres?
- Sí, tío, estoy a tope.
- Venga nene, córrete para mí…
- Luego, que quiero disfrutar de esto a tope.
- Chico listo.
- Quiero comerte la polla.
- ¿De verdad?
- Sí
- ¿Quieres mi polla?
- La quiero toda.
- A sus ordenes… Toda para ti.

Fer se incorporó, y siguiendo yo tumbado, se puso de rodillas frente a mi cara, quedando yo entre sus muslos que se apoyaba suavemente en mi pecho. En esos momentos creo que tenía la mejor visión posible de la polla de Fer. Estaba junto a ella, notaba las venas que se le marcaban de lo dura que la tenía y hasta notaba ese aroma característico del líquido preseminal, ese olor a sexo, a polla, que me estaba volviendo loco.

No aguanté más, levanté mi cabeza y en vez de empezar a lamer su polla comencé a chupar sus huevos. Fer comenzó a gemir, lo que me ponía aún más caliente y lo que empezó suave fue aumentando rápidamente hasta lamer con fuerza sus huevos. Mientras tanto llevé mi mano a su polla y comencé a acariciarla suavemente. Pasé mi mano sobre su glande mojado para pringar la palma de mi mano y usar su presemen como lubricante mientras comenzaba a pajearle.

- Joder nene, que bien lo haces… Me encanta. - Decía entre gemido y gemido, lo que me animaba a seguir e ir cada vez más fuerza.

Tras unos minutos, no pude resistirme y por fin ataque su polla. Fui poco a poco y comencé lamiendo su glande. Tenía un capullo que me encantaba, rosado y completamente brillante y mojado. No sé si ese era el sabor de todas las pollas, pero me encantaba esa mezcla de sabor dulzón con salado, ese líquido viscoso que expulsaba poco a poco. Estaba muy caliente, no vacilé más y por fin me metí su polla entera en mi boca.

La sensación era maravillosa. Sentía mi boca llena por ese pollón perfecto, mi lengua acariciaba todo su pene mientras se deslizaba en mi boca. En un par de minutos se repitió la jugada, pero a la inversa. Ahora era Fer el que me follaba la boca sin piedad, iba aumentando el ritmo poco a poco hasta meterla por completo en mi boca. Quedó unos segundos ahí, mientras mi nariz se encontraba contra su pubis, pudiendo aspirar el olor a sexo y sudor de su vello púbico. Algo que estaba dándome un morbo increíble. Finalmente Fer sacó su polla de mi boca.

- Bufff tío, si sigo voy a reventar. - Decía Fer entre gemidos.
- Dios tio, que mamada joder.
- ¿Te ha gustado?
- Ha sido genial.
- ¿Quieres acabar o seguimos?
- No sé, como veas…
- Yo por mi seguimos.
- Vale…
- Date la vuelta.

Le hice caso sin rechistar y me puse boca abajo, no sin cierta molestia porque mi polla estaba tan dura que me molestaba contra el colchón, hasta que me moví y la coloqué bien. Fer se tumbo justo encima de mí. Y empezó a besarme el cuello y a lamerme los lóbulos de la oreja mientras gemía en mi oído. Se restregaba lentamente y su polla acabo justo sobre mis nalgas, notaba lo dura y caliente que estaba y cómo me iba mojando el culo. No estaba follándome, simplemente se restregaba contra mi culo.

Empecé a darme cuenta de que podía estar a escasos minutos de perder mi virginidad y me estaba poniendo nervioso. Se aceleró mi pulso y comencé a sudar más. Entre tanto gemía mientras Fer seguía besándome y notaba todo su cuerpo haciendo presión contra el mío. Me agarro con fuerza de las manos y mientras me besaba me susurro al oído.

- ¿Quieres seguir? ¿Quieres hacerlo?
- Ehmm… - quedé en blanco unos segundos.
- Si no quieres no pasa nada nene, acabamos de otra forma. No te ralles. - Fer era todo amor y solo se preocupaba de que yo disfrutase, no podía fallarle y aunque me ponía nervioso pensar que me fuera a follar, en el fondo quería hacerlo.
- Si, claro que quiero.
- Bien nene, bien… - me dijo mientras me besaba con dulzura. - Abre el cajón de la mesita, ahí hay condones y un bote de lubricante.

Abría la mesita como pude y acerté a coger un condón y a tientas distinguí un tubo que supuse que sería el lubricante. Se los acerqué como pude, porque mis manos temblaban, realmente todo mi cuerpo comenzaba a temblar. Fer se volvió a tumbar sobre mí y se percató de lo que temblaba.

- Enol, si estas nervioso… no pasa nada eh. No seguimos.
- Fer, si me muero de ganas, pero es que…
- ¿Qué te pasa?
- Es que me da vergüenza.
- Tío, estamos los dos en bolas y pegados… ¿vas a tener vergüenza? - Me dijo riéndose y acariciándome el pelo… - Para que el sexo vaya bien hay que tener confianza. ¿Qué te pasa?
- Pues verás… es que… joder… que soy virgen, nunca me han follado. Pero tengo muchas ganas y tengo miedo de no estar al nivel.
- Enol, no me jodas tonto. No pasa nada, alguna vez tendrá que ser la primera, ¿vale? Así que no te metas presión. Eso surge, si tiene que ser ahora será y sino pues otro día, pero no te presiones.
- Es que no quiero hacerlo mal.
- Lo estas haciendo de puta madre. Pero tranquilo, vamos a hacer otra cosa…
- ¿Otra cosa?
- Mi culo se muere de ganas de sentir ese pollón que tienes… así que fóllame Enol. Mi culo es tuyo.
- ¿En serio?
- Claro joder.
- Pensaba que serías activo.
- No me encasilles, a mi me gusta todo en el sexo nene. - Me dijo mientras me besaba. Poco a poco me iba tranquilizando.
- Lo único que cuando digo virgen es que nunca lo hice con un tío, esto tampoco - dije entre cierta vergüenza.
- Tranquilo que hoy eso lo solucionamos. Voy a hacerte un hombre - sonreía - Déjame a mí. - Volvió a besarme. - Si algo no te mola o quieres parar dímelo vale, tú déjame a mí.

Fer se incorporó y comenzó a pajear mi polla que cada vez estaba más dura. Al rato empezó a lamerla lentamente y volvió a chupármela un par de minutos hasta que dijo: - Creo que ya estás listo - Y creo que se a qué se refería, estaba empalmado al máximo. Fer cogió el condón que le había dado antes y lo abrió, lo apoyó sobre la punta de mi polla y lentamente lo fue desenrollando hasta cubrir mi pene por completo. A continuación cogió el bote de lubricante, lo abrió y echo un buen chorro sobre mi polla. A pesar del condón notaba perfectamente como el lubricante, algo frío arrollaba lentamente por mi pene. Lo extendió bien acariciándome lentamente. Una vez mi polla estaba lista volvió a coger lubricante y lleno su culo con él. La visión de ver a Fer desnudo, empalmado y cachondo perdido preparándome para follarle estaba derritiéndome. No paraba de gemir y de morderme los labios.

- Bueno, todo listo. - Me dijo mientras me sonreía. Se acercó a mí y me besó de nuevo. - ¿Estas listo?
- Sí, creo que sí.
- Tú simplemente disfruta y déjate llevar, ¿vale?
- ¡Vale!


En ese momento se puso sobre mí, agarró mi polla y fue descendiendo lentamente hasta que noté como la punta de mi pene rozaba sus nalgas. Con su otra mano abrió su culo y pude notar como la punta de mi polla comenzaba a penetrar dentro de su cuerpo. Quedé inmóvil, dejando a Fer llevar el ritmo. En ese momento escuchaba sus gemidos, que se entremezclaban con los míos y me fije en su cara y su expresión que mezclaba el mayor placer con el dolor de sentir como mi polla comenzaba a follarle. Subió ligeramente, sacando mi polla y poco a volvió a descender metiéndola de nuevo, ahora más o menos hasta la mitad. Repitió la jugada y a la siguiente consiguió metérsela entera.

En ese momento los dos gemimos, más bien parecíamos dos lobos aullando a la luna llena. Sentía como Fer estaba completamente sentado sobre mi polla. Estaba follándomelo. Quedó quieto un rato, inmóvil para que su culo se acostumbrase a mi polla. Yo sentía como los músculos de su cuerpo rodeaban mi polla, la apretaban y sentía su calor corporal. Sabía que no duraría mucho, porque estaba super caliente, pero quería disfrutar cada segundo de aquel momento.

Se acercó a mí y yo intenté levantarme, claramente quería besarme. Nos besamos y me susurro que qué tal iba, no contesté asentí algo que claramente era un “de puta madre” y me dijo que íbamos a ir un paso más allá. De nuevo me tumbé y en ese momento Fer comenzó a cabalgarme, su dura polla botaba cada vez que deslizaba su culo por mi polla, ni en el mejor de mis sueños me imaginaba algo tan “porno” para mi primera vez. Se movía lentamente, pero poco a poco fue aumentando el ritmo y los gemidos de uno y otro.

Estábamos muy calientes, completamente empapados en sudor y aumentando cada vez más el ritmo. Sentía oleadas de placer que se canalizaban por mi polla gracias al culo de Fer. Mientras él comenzaba a pajearse con fuerza…

- Joder Fer, me voy a correr. No aguanto más.
- Espera por favor, espera… un minuto. - Justo al decir eso, se quedo completamente parado con mi polla estacada en su culo. - Quiero correrme con tu polla en mi culo…
- Joder tío estoy a tope.

Agarro mi mano y la llevo a su polla… - Vamos nene pajéame, sácame toda la leche. - El cabrón quería que me derritiera. Agarré con fuerza su polla y comencé a pajearle mientras mi polla seguía clavada en su culazo. Tenía la polla durísima y empapada de presemen. Su capullo estaba cada vez más sonrosado y notaba que la tenía más grande aún, estaba a punto.

- Joder, sí, así, sigue así Enol… si joder que bien… Sí, sí, sí, joder, me voy a correr.

Gemía cada vez más y su respiración se volvía entrecortada. Aumente el ritmo de la paja y tras un fuerte gemido comenzó a correrse, sentí como su semen mojaba mi mano, pero era solo el inicio los siguientes trallazos cubrieron de semen todo mi abdomen y mi pecho y hasta uno de ellos llegó hasta mi barbilla. Fer no paraba de retorcerse de placer y gemir y sus espasmos los notaba también en su culo que apretaba con más fuerza mi polla.

Fer se movió y sin dudarlo comenzó a lamer mi pecho sin dudar en pasar su lengua por las zonas en las que había caído su semen, sin pensarlo más comenzó a besarme y a pasar su corrida entre nuestras bocas. Nuestras lenguas se juntaban mientras disfrutaba el puro sabor del sexo.

- Joder nene, que bien.
- ¿Te ha molado?
- Bufff Enol, menudo pollón, como me has dejado el culo. Y ahora te toca a ti.

Fer se levantó, sacó mi polla de su culo y en menos de un segundo arranco el condón de mi polla y comenzó a chuparla como si no hubiera un mañana. Chupaba con ansia y yo comencé a gemir y a dejarme llevar, en menos de un minuto estaba notando como mis huevos se ponían cada vez más duros y mi orgasmo era inminente…

- Fer tío, para que me corro.
- En mi boca Enol, en mi boca, quiero toda tu leche.
- ¿En serio?
- Déjate llevar.

Y eso hice, volví a coger el control y comencé a follarle la boca, a la tercera clavada no pude más y comencé a gemir como un animal mientras mi polla reventaba en la boca de Fer… Fer chupaba con ansia, mientras mi semen se escapaba por la comisura de sus labios. Me estaba quedando sin respiración, aquello estaba siendo el mejor orgasmo de mi vida sin lugar a dudas. Nunca me había corrido de aquella manera ni en tanta cantidad. Seguía mirando cómo Fer continuaba la mamada y mi lefa seguía arrollando.

Tras unos segundos y mientras mi polla acababa de lanzar las últimas gotas de semen comencé a recuperar la respiración, pero poco duro, porque Fer se lanzó de nuevo a mi boca y a besarme. Otra jugada repetida, pero esta vez era mi propio semen el que estaba saboreando de los labios de Fer.

Estuvimos un buen rato besándonos y abrazándonos. Sintiendo nuestros cuerpos calientes, mojados por el sudor y pringados de nuestro semen. Estábamos en la gloria.

- Bueno machote, ¿te ha gustado? - Me preguntó.
- Joder tío. Ha sido lo más.
- Me alegro, se nota que lo has disfrutado.
- Ostia, es que nunca me corrí así, joder fue bestial.
- Yo creo que nunca vi a un tío echando tanta leche.
- ¿Qué dices? ¿En serio?
- Que eres todo un machote. - Me dijo mientras me hacía cosquillas y me abrazaba. - Y ahora a dormir, que habrá que descansar y espero que no te largues de la cama en toda la noche…
- No lo haré.
Así me gusta.

Allí quedamos los dos, tapados y yo siendo abrazado por Fer. Sus brazos agarraban todo mi cuerpo y sentía su calor. Me sentía a gusto y protegido y poco a poco nos fuimos durmiendo mientras sentíamos nuestros cuerpos y cómo nuestra respiración se iba relajando tras el pedazo follada que habíamos tenido.

Diario de un universitario

#113
Hola a todos!

Os dejo continuación, espero que os guste! 
:cool: ​​​​​​​ya me diréis!
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15. Despertando en medio de la noche...


Estaba profundamente dormido, y lo sé, porque tenía esa maravillosa sensación de estar a gusto,

como de estar en una nube, de dormir bien, de estar descansando. Pero eso se acabo
abruptamente cuando un fuerte trueno me despertó en medio de la madrugada mientras las
gotas de lluvia y el granizo de la tormenta arreciaban contra las ventanas. Al abrir los ojos, por un
momento pensé que lo había soñado todo, pero no.

No estaba en mi cama, no era mi habitación. Estaba en la de Fer, todo lo que había ocurrido
hacía unas horas había ocurrido de verdad, no fue un sueño. Otro fogonazo azulado se coló entre
las persianas seguido de un fuerte trueno. Parecía una tormenta fuerte, de esas que ponen los
pelos de punta y que dejaban entender que el invierno estaba a la vuelta de la esquina. Pero
estando en la cama con Fer era imposible no sentirse abrigado, seguro y a salvo.

Él me rodeaba con sus brazos, me abrazaba contra su pecho y me sentía completamente
protegido por él. A pesar del escándalo de la tormenta Fer dormía plácidamente y ni sé inmutaba.
Sentía perfectamente su respiración rítmica y tranquila, incluso por momentos dejaba apoyarme
sobre él para escuchar los latidos de su corazón. No quería que ese momento pasase nunca,
respiraba con mas fuerza aún para retener mas en mi nariz el aroma de Fer, su cuerpo, su cama,
todo él… olía, no sé, olía a tío bueno.

Me moví ligeramente y al deslizarme entre sus brazos su reacción fue agarrarse con más fuerza a
mi cuerpo. Ahora sí quedó completamente pegado a mí. En ese momento me di cuenta de una
cosa… y es que obviamente, después de lo que había pasado, no pensamos para nada en
ponernos al menos los bóxers, total, ¡para qué! El caso es que tras movernos ligeramente
quedamos en una posición cuanto menos comprometida… En ese momento notaba
perfectamente como su polla relajada, estaba en contacto con mi culo y como mientras se movía
su vello púbico me hacía unas cosquillas más que agradables en la zona.

Casi sin darme cuenta, en apenas unos segundos estaba completamente empalmado. Tenía la
polla durísima… - autocontrol Enol, autocontrol - intentaba decirme a mí mismo, pero es que
sentía su cuerpo completamente pegado al mío, piel con piel y me estaba poniendo caliente y
eso que no debía de hacer ni un par de horas que había echado el polvo de mi vida, nunca mejor
dicho, porque tampoco es que hubiera muchos más.

Intenté zafarme un poco para no estar tan pegado y poder tranquilizarme, pero no fue posible, ya
que en cuanto me moví un poco Fer empezó a moverse y parece que se estaba empezando a
despertar algo. Mierda, le había despertado…

- Enol, ¿essshtasss bien? - Me dijo susurrando medio adormilado.
- Esto… si, si…
- ¿Seguro?
- Sí ha sido la tormenta, que me ha despertado.
- Si te molesto o algo…
- No, en serio, estoy genial.
- Que guay… yo también. - Me dijo mientras me daba un beso en el cuello.
- ¿En serio lo dices?
- Hombre vaya… ¿Te crees que me meto en la cama con cualquier y le dejo dormir en bolas
aquí? Anda ven aquí… - En ese momento tiro de uno de mis brazos y me hizo dar la vuelta y quedar frente a su cara. - Ni mucho menos le beso en la oscuridad…

Y se acercó a mí y me empezó a besar con fuerza. Sus brazos se agarraron a mí, empujándome
junto a él mientras sus manos me acariciaban la espalda. Yo en ese momento me dejaba hacer,
quede inerte a su posesión mientras seguía besándome.

- ¿Esto ya te parece “en serio? - Me preguntó.
- Creo que sí… - Le dije mientras él se revolvía en la cama y justo su muslo acabó rozando mi
polla que seguía dura… ¡Mierda! Va a pensar que soy un degenerado.
- Y ya lo veo que lo crees…
- ¿Qué? - Claramente había notado mi polla…
- Hombre… esto que tienes aquí duro y que está mojándome el muslo… - Dijo mientras bajaba
su mano acariciando mi pecho y acaba agarrando mi polla con fuerza, mientras yo soltaba un
pequeño gemido… - Creo que alguien está empalmado…
- Esto… perdona… - En ese momento me soltó una pequeña colleja.
- ¿Me vas a pedir perdón por empalmarte?
- No sé…
- ¿Cómo que no sabes?
- Es que antes estabas tan pegado a mí, me desperté… noté tu cuerpo…
- ¿Mi polla?
- Si bueno…
- Jajajaja - Empezó a reírse a carcajadas… - En serio me encantas. - Me dijo mientras me
revolvía todo el pelo con su mano…
- Pero si no he hecho nada…
- Si, eres tu mismo… ingenuo, inocente y muy buen tío. Y me encantas joder…
- Dios…
- Tranqui, no te pongas nervioso. No hace falta que digas nada…

Y volvió a besarme, no hizo falta contestar, simplemente él sabía cómo tranquilizarme. Volvió a
abrazarme con fuerza mientras su lengua se enzarzaba con la mía dentro de mi boca. Estuvimos
así un buen rato, hasta que nos separamos los labios y entonces me besó en la oreja y me
susurraba…

- Por cierto, que sepas que no eres el único al que le pasan ciertas cosas, así que no te
avergüences. - En ese momento agarró una de mis manos y sin mediar palabra la llevo hacia
su paquete. Sentía con la palma de mi mano sus huevos y su polla que también estaba
completamente dura y empalmada y al igual que la mía comenzaba a estar húmeda. - Ves yo
también me empalmo al sentirte…
- Ya lo veo…
- ¿Tengo que pedirte perdón?
- No, también me encanta.
- Pues si te gusta, tienes permiso para tocar y sobar mi cuerpo cuando quieras…
- Esto… - No sabía que contestar, estaba descolocadísimo… nadie me había dado permiso para
meterle mano así libremente…
- Esto nada, que me toques lo que quieras…

Volvimos a besarnos, nuestros labios comenzaban a hincharse de la intensidad del beso sumado
a los anteriores. No me resistí y en un arrebato le mordí suavemente el labio y parece que le
encantó por el gemido que soltó y porque en ese mismo momento agarró con fuerza mis huevos,
cosa que me hizo gemir a mí.

- A ver si piensas, que solo tu vas a poder torturarme… Si tu me muerdes a mí, pues yo tengo
donde agarrar… - y en ese momento sentí como su mano rodeaba mis huevos y los agarraba
con fuerza mientras yo soltaba un pequeño gemido y él subía con sus dedos lentamente por mi
polla.
- Joder Fer… me estoy poniendo a tope otra vez.
- ¿Te crees que yo no? - Volvió a coger una de mis manos y la llevó a su polla.
- Joder tío, la tienes super húmeda.

Ya que parecía que quería que agarrase su polla no perdí la oportunidad. Estaba super
empalmado y no me resistí a acariciarla y poco a poco a masajearla a la vez que él hacía lo
propio con mi polla. Comenzamos a besarnos de nuevo mientras sin prácticamente darnos
cuenta habíamos comenzado a pajearnos mutuamente. Poco a poco comenzamos a gemir y noté
como una de las manos de Fer se escapaba por mi espalda hasta que llegó a mi culo que
comenzó a agarrar con fuerza, lo que me recordó que le debía una follada a Fer. Él me dejó
follarle sin dar más explicaciones y me sentía “en deuda” con él.

- Esto… Fer… - Le dije entre gemidos.
- Dime nene.
- ¿Quieres follarme?
- Tranquilo máquina, no tengas prisa…
- Bueno es que antes…
- Si antes me follaste y yo te cabalgue, pero no me debes nada. Ya llegará, no te presiones.
- Es que realmente quiero.
- Lo sé, pero créeme que ahora igual es hasta precipitado.
- ¿Tú crees?
- Sí y mira que me muero de ganas de follarte y de hacerte el amor, pero… acabamos de echar
un polvazo, y aunque ahora me da que estamos los dos cachondos perdidos, quiero que tu
primera vez sea a tope nene… que estemos descansados y con los huevos cargados. Lo
vamos a disfrutar mucho más. ¿No te parece?
- Hombre visto así. Lo único que con este calentón, no sé yo si me conseguiré dormir - Y era
verdad, normalmente cuando estaba así de cachondo o me quitaba el calentón o no dormía.
- Bueno, eso tiene solución. O a ver si te piensas que a mí me gusta dormirme teniendo la polla
así. - Dijo mientras se agarraba la polla en un gesto bastante obsceno y porno que me estaba
poniendo a tope.
- Tú me dirás que propones…
- Nos hacemos un buen pajote, quedamos a gusto y a descansar nene.

No le respondí, tomé por una vez la iniciativa y me lancé a besarle mientras agarraba su polla
empalmada y comenzaba a pajearla con la ayuda de su líquido preseminal que hacia las veces de
lubricante y facilitaba que mi mano se deslizase sobre su rabo mientras Fer gemía.

- Joder nene, para no haber hecho esto antes, tienes una mano de puta madre…
- Hombre, alguien tenía que dar placer a mi polla, y esa es mi mano.
- Bueno, ahora esta la mía también.

En ese momento fue Fer quien se abalanzó hacia mí, comenzó a besarme y empezó a agarrar mi
polla. Con una mano acariciaba mis huevos haciéndome unas cosquillas que me estaban
volviendo loco y con los dedos de la otra se puso a esparcir desde mi capullo las gotas de
presemen que estaban mojando mi polla. Cuando ya la tenía completamente mojada comenzó a
masturbarme. Muy despacio al principio y fue subiendo poco a poco el ritmo mientras me besaba
y yo me deshacía en gemidos.

- Joder Fer, si, joder…
- ¿Te gusta?
- Me encanta, pero como sigas así…
- ¿Qué?
- Que me voy a correr.
- ¿Vas a correrte para mí?
- Si joder… te lo voy a dar todo.
- Pues espera un poquito…

En ese momento Fer soltó mi polla, justo antes de que me corriera y para compensarme volvió a
besarme con fuerza. Instintivamente mi mano se fue hacia mi polla, quería correrme, pero Fer
estuvo rápido y me agarro.

- Espera fiera, dame un par de minutos y acabamos juntos…
- Vale…

Fer se recostó sobre su lado y comenzó a hacerse una paja junto a mí. Nunca antes había vivido
esta situación y era de las cosas más jodidamente excitantes que había visto nunca. La imagen
era digna de la mejor película porno. Tenia a Fer tumbado a mi lado completamente desnudo, con
la polla super empalmada y empezando a masturbarse, cada vez con más fuerza.

Su polla era perfecta, su glande brillaba de lo húmedo que estaba y se le marcaban las venas por
la dureza de la erección que tenía. No pude evitarlo y mi mano se fue a agarrar mi polla, mientras
nuestros muslos se juntaban sobre el colchón, notaba su cuerpo caliente y húmedo por el sudor
junto al mío y ambos gemíamos cada vez con más fuerza. No nos quedaba mucho para acabar.

- Joder Fer, me voy a correr.
- Espera, déjame a mí. - En ese momento mientras se pajeaba con su otra mano cogió mi polla y
comenzó a masturbarme. Estaba a tope y no aguantaría más que unos segundos.
Simplemente me dejé llevar por el placer y por el pajote que me estaba haciendo Fer.
- Dios Fer… me encanta, me voy… me voy a correr.
- Venga nene, córrete para mí.
- Sí, sí, joder…. sí.. - Solo podía articular esas dos palabras mientras mi polla comenzaba a
contraerse justo en el momento que me corría. A pesar de haber eyaculado hacía un par de
horas los trallazos de leche fueron generosos llenando de leche la mano de Fer y pringando mi
abdomen de mi propio semen.
- Así me gusta nene. - Dijo Fer mientras acababa de sacar las últimas gotas de semen de mi
polla a la vez que se acercaba a mí boca para besarme. - Ahora me toca a mí. - Dijo justo en el
momento que llevó su mano pringada de mi corrida sobre su polla pringándola entera con mi
leche.

Acaba de correrme, pero lo que estaba haciendo era una puta perversión que hacía que mi polla
siguiese a tope. Estaba haciéndose una paja ayudado por mi lefa que lubricaba su polla. Fer
seguía masturbándose ante mí, sin ningún tipo de vergüenza, dando ese espectáculo para mis
ojos. Comenzó a gemir con fuerza, su respiración era entrecortada…

- Joder Enol, me voy a correr, joder tío que cachondo estoy… Sí, joder, sí…

En ese momento estire mi mano y agarre con fuerza sus pelotas que estaban recubiertas de un
vello muy suave que se sentía muy agradable al tacto. Sus huevos estaban duros y notaba como
se movían rápidamente al ritmo de la paja. En unos segundos noté como comenzaban a
contraerse y como su polla empezó a disparar varios chorros de leche que se derramaron por
todo su pecho.

No me aguanté y justo en ese momento me lancé a su polla y comencé a lamerla con ansias,
quería volver a saborearla y volver a probar su corrida. Con mi mano comencé a esparcir su
semen sobre su pecho como si de crema se tratase… notaba como su piel se ponía de gallina
mientras gemía por los lametones que daba a su capullo saboreando hasta la última gota de su
semen.

Me incorporé y le bese con ansias mientras nos abrazábamos, de nuevo piel con piel, húmedos
en sudor y pringados con nuestro semen tras un pajote que no tenía nada que envidiar a un buen
polvo.

- Joder nene, ha estado genial. ¿Te ha gustado eh?
- Me ha encantado Fer.
- Bueno creo que ahora podremos dormir bien.
- Bien a gusto…
- Ven aquí nene. - Me volvió a abrazar y agarrar con fuerza mientras nos poníamos de lado para
dormir.
- Esto…
- ¿Ya estamos con tus “esto”? Dime las cosas, que no te voy a comer, bueno la polla igual un
poquito eh! - Me reí.
- Que gracias por hacerme sentir tan bien.
- Tonto, gracias a ti por estar aquí. Y ahora a dormir, que sino mañana vamos a ser dos zombis.
- Sí, tienes razón. Buenas noches Fer.
- Buenas noches nene. Te quiero…

¿De verdad me acaba de decir eso? Di media vuelta, le mire a los ojos, le besé y le dije que
también le quería… Volví a acurrucarme junto a su cuerpo y poco a poco los dos quedamos
dormidos de nuevo.

Diario de un universitario

#115
POR FAVOR CONTINÚAAAAA

NO PUEDES DEJARNOS ASÍ!!!

😭😭😭😭

deivid89 escribió:
17 Nov 2019 12:01

Hola a todos!

Os dejo continuación, espero que os guste! 
:cool: ​​​​​​​ya me diréis!
_____________________________________________
15. Despertando en medio de la noche...


Estaba profundamente dormido, y lo sé, porque tenía esa maravillosa sensación de estar a gusto,

como de estar en una nube, de dormir bien, de estar descansando. Pero eso se acabo
abruptamente cuando un fuerte trueno me despertó en medio de la madrugada mientras las
gotas de lluvia y el granizo de la tormenta arreciaban contra las ventanas. Al abrir los ojos, por un
momento pensé que lo había soñado todo, pero no.

No estaba en mi cama, no era mi habitación. Estaba en la de Fer, todo lo que había ocurrido
hacía unas horas había ocurrido de verdad, no fue un sueño. Otro fogonazo azulado se coló entre
las persianas seguido de un fuerte trueno. Parecía una tormenta fuerte, de esas que ponen los
pelos de punta y que dejaban entender que el invierno estaba a la vuelta de la esquina. Pero
estando en la cama con Fer era imposible no sentirse abrigado, seguro y a salvo.

Él me rodeaba con sus brazos, me abrazaba contra su pecho y me sentía completamente
protegido por él. A pesar del escándalo de la tormenta Fer dormía plácidamente y ni sé inmutaba.
Sentía perfectamente su respiración rítmica y tranquila, incluso por momentos dejaba apoyarme
sobre él para escuchar los latidos de su corazón. No quería que ese momento pasase nunca,
respiraba con mas fuerza aún para retener mas en mi nariz el aroma de Fer, su cuerpo, su cama,
todo él… olía, no sé, olía a tío bueno.

Me moví ligeramente y al deslizarme entre sus brazos su reacción fue agarrarse con más fuerza a
mi cuerpo. Ahora sí quedó completamente pegado a mí. En ese momento me di cuenta de una
cosa… y es que obviamente, después de lo que había pasado, no pensamos para nada en
ponernos al menos los bóxers, total, ¡para qué! El caso es que tras movernos ligeramente
quedamos en una posición cuanto menos comprometida… En ese momento notaba
perfectamente como su polla relajada, estaba en contacto con mi culo y como mientras se movía
su vello púbico me hacía unas cosquillas más que agradables en la zona.

Casi sin darme cuenta, en apenas unos segundos estaba completamente empalmado. Tenía la
polla durísima… - autocontrol Enol, autocontrol - intentaba decirme a mí mismo, pero es que
sentía su cuerpo completamente pegado al mío, piel con piel y me estaba poniendo caliente y
eso que no debía de hacer ni un par de horas que había echado el polvo de mi vida, nunca mejor
dicho, porque tampoco es que hubiera muchos más.

Intenté zafarme un poco para no estar tan pegado y poder tranquilizarme, pero no fue posible, ya
que en cuanto me moví un poco Fer empezó a moverse y parece que se estaba empezando a
despertar algo. Mierda, le había despertado…

- Enol, ¿essshtasss bien? - Me dijo susurrando medio adormilado.
- Esto… si, si…
- ¿Seguro?
- Sí ha sido la tormenta, que me ha despertado.
- Si te molesto o algo…
- No, en serio, estoy genial.
- Que guay… yo también. - Me dijo mientras me daba un beso en el cuello.
- ¿En serio lo dices?
- Hombre vaya… ¿Te crees que me meto en la cama con cualquier y le dejo dormir en bolas
aquí? Anda ven aquí… - En ese momento tiro de uno de mis brazos y me hizo dar la vuelta y quedar frente a su cara. - Ni mucho menos le beso en la oscuridad…

Y se acercó a mí y me empezó a besar con fuerza. Sus brazos se agarraron a mí, empujándome
junto a él mientras sus manos me acariciaban la espalda. Yo en ese momento me dejaba hacer,
quede inerte a su posesión mientras seguía besándome.

- ¿Esto ya te parece “en serio? - Me preguntó.
- Creo que sí… - Le dije mientras él se revolvía en la cama y justo su muslo acabó rozando mi
polla que seguía dura… ¡Mierda! Va a pensar que soy un degenerado.
- Y ya lo veo que lo crees…
- ¿Qué? - Claramente había notado mi polla…
- Hombre… esto que tienes aquí duro y que está mojándome el muslo… - Dijo mientras bajaba
su mano acariciando mi pecho y acaba agarrando mi polla con fuerza, mientras yo soltaba un
pequeño gemido… - Creo que alguien está empalmado…
- Esto… perdona… - En ese momento me soltó una pequeña colleja.
- ¿Me vas a pedir perdón por empalmarte?
- No sé…
- ¿Cómo que no sabes?
- Es que antes estabas tan pegado a mí, me desperté… noté tu cuerpo…
- ¿Mi polla?
- Si bueno…
- Jajajaja - Empezó a reírse a carcajadas… - En serio me encantas. - Me dijo mientras me
revolvía todo el pelo con su mano…
- Pero si no he hecho nada…
- Si, eres tu mismo… ingenuo, inocente y muy buen tío. Y me encantas joder…
- Dios…
- Tranqui, no te pongas nervioso. No hace falta que digas nada…

Y volvió a besarme, no hizo falta contestar, simplemente él sabía cómo tranquilizarme. Volvió a
abrazarme con fuerza mientras su lengua se enzarzaba con la mía dentro de mi boca. Estuvimos
así un buen rato, hasta que nos separamos los labios y entonces me besó en la oreja y me
susurraba…

- Por cierto, que sepas que no eres el único al que le pasan ciertas cosas, así que no te
avergüences. - En ese momento agarró una de mis manos y sin mediar palabra la llevo hacia
su paquete. Sentía con la palma de mi mano sus huevos y su polla que también estaba
completamente dura y empalmada y al igual que la mía comenzaba a estar húmeda. - Ves yo
también me empalmo al sentirte…
- Ya lo veo…
- ¿Tengo que pedirte perdón?
- No, también me encanta.
- Pues si te gusta, tienes permiso para tocar y sobar mi cuerpo cuando quieras…
- Esto… - No sabía que contestar, estaba descolocadísimo… nadie me había dado permiso para
meterle mano así libremente…
- Esto nada, que me toques lo que quieras…

Volvimos a besarnos, nuestros labios comenzaban a hincharse de la intensidad del beso sumado
a los anteriores. No me resistí y en un arrebato le mordí suavemente el labio y parece que le
encantó por el gemido que soltó y porque en ese mismo momento agarró con fuerza mis huevos,
cosa que me hizo gemir a mí.

- A ver si piensas, que solo tu vas a poder torturarme… Si tu me muerdes a mí, pues yo tengo
donde agarrar… - y en ese momento sentí como su mano rodeaba mis huevos y los agarraba
con fuerza mientras yo soltaba un pequeño gemido y él subía con sus dedos lentamente por mi
polla.
- Joder Fer… me estoy poniendo a tope otra vez.
- ¿Te crees que yo no? - Volvió a coger una de mis manos y la llevó a su polla.
- Joder tío, la tienes super húmeda.

Ya que parecía que quería que agarrase su polla no perdí la oportunidad. Estaba super
empalmado y no me resistí a acariciarla y poco a poco a masajearla a la vez que él hacía lo
propio con mi polla. Comenzamos a besarnos de nuevo mientras sin prácticamente darnos
cuenta habíamos comenzado a pajearnos mutuamente. Poco a poco comenzamos a gemir y noté
como una de las manos de Fer se escapaba por mi espalda hasta que llegó a mi culo que
comenzó a agarrar con fuerza, lo que me recordó que le debía una follada a Fer. Él me dejó
follarle sin dar más explicaciones y me sentía “en deuda” con él.

- Esto… Fer… - Le dije entre gemidos.
- Dime nene.
- ¿Quieres follarme?
- Tranquilo máquina, no tengas prisa…
- Bueno es que antes…
- Si antes me follaste y yo te cabalgue, pero no me debes nada. Ya llegará, no te presiones.
- Es que realmente quiero.
- Lo sé, pero créeme que ahora igual es hasta precipitado.
- ¿Tú crees?
- Sí y mira que me muero de ganas de follarte y de hacerte el amor, pero… acabamos de echar
un polvazo, y aunque ahora me da que estamos los dos cachondos perdidos, quiero que tu
primera vez sea a tope nene… que estemos descansados y con los huevos cargados. Lo
vamos a disfrutar mucho más. ¿No te parece?
- Hombre visto así. Lo único que con este calentón, no sé yo si me conseguiré dormir - Y era
verdad, normalmente cuando estaba así de cachondo o me quitaba el calentón o no dormía.
- Bueno, eso tiene solución. O a ver si te piensas que a mí me gusta dormirme teniendo la polla
así. - Dijo mientras se agarraba la polla en un gesto bastante obsceno y porno que me estaba
poniendo a tope.
- Tú me dirás que propones…
- Nos hacemos un buen pajote, quedamos a gusto y a descansar nene.

No le respondí, tomé por una vez la iniciativa y me lancé a besarle mientras agarraba su polla
empalmada y comenzaba a pajearla con la ayuda de su líquido preseminal que hacia las veces de
lubricante y facilitaba que mi mano se deslizase sobre su rabo mientras Fer gemía.

- Joder nene, para no haber hecho esto antes, tienes una mano de puta madre…
- Hombre, alguien tenía que dar placer a mi polla, y esa es mi mano.
- Bueno, ahora esta la mía también.

En ese momento fue Fer quien se abalanzó hacia mí, comenzó a besarme y empezó a agarrar mi
polla. Con una mano acariciaba mis huevos haciéndome unas cosquillas que me estaban
volviendo loco y con los dedos de la otra se puso a esparcir desde mi capullo las gotas de
presemen que estaban mojando mi polla. Cuando ya la tenía completamente mojada comenzó a
masturbarme. Muy despacio al principio y fue subiendo poco a poco el ritmo mientras me besaba
y yo me deshacía en gemidos.

- Joder Fer, si, joder…
- ¿Te gusta?
- Me encanta, pero como sigas así…
- ¿Qué?
- Que me voy a correr.
- ¿Vas a correrte para mí?
- Si joder… te lo voy a dar todo.
- Pues espera un poquito…

En ese momento Fer soltó mi polla, justo antes de que me corriera y para compensarme volvió a
besarme con fuerza. Instintivamente mi mano se fue hacia mi polla, quería correrme, pero Fer
estuvo rápido y me agarro.

- Espera fiera, dame un par de minutos y acabamos juntos…
- Vale…

Fer se recostó sobre su lado y comenzó a hacerse una paja junto a mí. Nunca antes había vivido
esta situación y era de las cosas más jodidamente excitantes que había visto nunca. La imagen
era digna de la mejor película porno. Tenia a Fer tumbado a mi lado completamente desnudo, con
la polla super empalmada y empezando a masturbarse, cada vez con más fuerza.

Su polla era perfecta, su glande brillaba de lo húmedo que estaba y se le marcaban las venas por
la dureza de la erección que tenía. No pude evitarlo y mi mano se fue a agarrar mi polla, mientras
nuestros muslos se juntaban sobre el colchón, notaba su cuerpo caliente y húmedo por el sudor
junto al mío y ambos gemíamos cada vez con más fuerza. No nos quedaba mucho para acabar.

- Joder Fer, me voy a correr.
- Espera, déjame a mí. - En ese momento mientras se pajeaba con su otra mano cogió mi polla y
comenzó a masturbarme. Estaba a tope y no aguantaría más que unos segundos.
Simplemente me dejé llevar por el placer y por el pajote que me estaba haciendo Fer.
- Dios Fer… me encanta, me voy… me voy a correr.
- Venga nene, córrete para mí.
- Sí, sí, joder…. sí.. - Solo podía articular esas dos palabras mientras mi polla comenzaba a
contraerse justo en el momento que me corría. A pesar de haber eyaculado hacía un par de
horas los trallazos de leche fueron generosos llenando de leche la mano de Fer y pringando mi
abdomen de mi propio semen.
- Así me gusta nene. - Dijo Fer mientras acababa de sacar las últimas gotas de semen de mi
polla a la vez que se acercaba a mí boca para besarme. - Ahora me toca a mí. - Dijo justo en el
momento que llevó su mano pringada de mi corrida sobre su polla pringándola entera con mi
leche.

Acaba de correrme, pero lo que estaba haciendo era una puta perversión que hacía que mi polla
siguiese a tope. Estaba haciéndose una paja ayudado por mi lefa que lubricaba su polla. Fer
seguía masturbándose ante mí, sin ningún tipo de vergüenza, dando ese espectáculo para mis
ojos. Comenzó a gemir con fuerza, su respiración era entrecortada…

- Joder Enol, me voy a correr, joder tío que cachondo estoy… Sí, joder, sí…

En ese momento estire mi mano y agarre con fuerza sus pelotas que estaban recubiertas de un
vello muy suave que se sentía muy agradable al tacto. Sus huevos estaban duros y notaba como
se movían rápidamente al ritmo de la paja. En unos segundos noté como comenzaban a
contraerse y como su polla empezó a disparar varios chorros de leche que se derramaron por
todo su pecho.

No me aguanté y justo en ese momento me lancé a su polla y comencé a lamerla con ansias,
quería volver a saborearla y volver a probar su corrida. Con mi mano comencé a esparcir su
semen sobre su pecho como si de crema se tratase… notaba como su piel se ponía de gallina
mientras gemía por los lametones que daba a su capullo saboreando hasta la última gota de su
semen.

Me incorporé y le bese con ansias mientras nos abrazábamos, de nuevo piel con piel, húmedos
en sudor y pringados con nuestro semen tras un pajote que no tenía nada que envidiar a un buen
polvo.

- Joder nene, ha estado genial. ¿Te ha gustado eh?
- Me ha encantado Fer.
- Bueno creo que ahora podremos dormir bien.
- Bien a gusto…
- Ven aquí nene. - Me volvió a abrazar y agarrar con fuerza mientras nos poníamos de lado para
dormir.
- Esto…
- ¿Ya estamos con tus “esto”? Dime las cosas, que no te voy a comer, bueno la polla igual un
poquito eh! - Me reí.
- Que gracias por hacerme sentir tan bien.
- Tonto, gracias a ti por estar aquí. Y ahora a dormir, que sino mañana vamos a ser dos zombis.
- Sí, tienes razón. Buenas noches Fer.
- Buenas noches nene. Te quiero…

¿De verdad me acaba de decir eso? Di media vuelta, le mire a los ojos, le besé y le dije que
también le quería… Volví a acurrucarme junto a su cuerpo y poco a poco los dos quedamos
dormidos de nuevo.

Diario de un universitario

#119
Gracias a todos por vuestros comentarios. Se que llevo unas semanas sin publicar, pero el relato no está muerto ni mucho menos. Espero poder subiros una nueva continuación en unos días.

De verdad gracias por comentar. Saber que os gusta motiva a seguir con ello. :)
 
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